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Urkullu plantea convocar las elecciones vascas en julio

El lehendakari ha comparecido a petición propia ante la Diputación Permanente del Parlamento Vasco. Ante las críticas de la oposición, defiende que en Euskadi "no ha habido enfermos tumbados en los pasillos".

Urkullu en el pleno de control
El lehendakari, Iñigo Urkullu, en una imagen de archivo. EFE/ David Aguilar

Nadie lo esperaba ni imaginaba, pero ocurrió. Este viernes, las puertas del salón de plenos del Parlamento Vasco se abrieron. No deberían haberlo hecho hasta la conformación de la nueva Cámara que supuestamente iba a surgir de las elecciones fijadas para el pasado 5 de abril. Sin embargo, el coronavirus hizo saltar todo por los aires. Por eso mismo han vuelto a encender las luces del hemiciclo y, también por eso, ha subido a la tribuna de oradores el lehendakari Iñigo Urkullu, quien pidió venir por interés propio.

Las puertas se abrieron, pero no entraron todas y todos los que pueden entrar. De hecho, solo las atravesaron 17 de los 22 integrantes de la Diputación Permanente, el órgano que funciona normalmente entre la disolución del Parlamento por una convocatoria electoral y la conformación del nuevo pleno tras la cita con las urnas. Normalmente. Ahora, en cambio, nada es normal.

La emergencia sanitaria ha derivado, entre otras cosas, en un notorio deterioro en las relaciones entre PNV y EH Bildu. Tampoco es que antes fueran íntimos, pero es que ahora se llevan como perros y gatos. Así volvió a quedar demostrado en la sesión de este viernes de confinamiento en un salón de plenos que lucía, a lo lejos, semivacío.

Tras un minuto de silencio por las víctimas de la COVID-19 y pasados cuatro minutos de las diez de la mañana, Urkullu inició su alocución. Lo hizo recordando su anterior intervención "informativa" y telemática del pasado 2 de abril ante los portavoces parlamentarios. Ahora, en esta segunda comparecencia, anunció que presentaría los temas principales de su "agenda de prioridades" en torno a las consecuencias del coronavirus, incluyendo la "respuesta socioeconómica" y el "plan de transición hacia una nueva normalidad".

El lehendakari dijo que hoy, en comparación a aquel 2 de abril, las cosas han cambiado. "La detección de contagios ha pasado de ser de seis cada diez a menos de uno cada diez" contagiados, afirmó. También remarcó que se está recuperando la actividad económica y de la industria, una de sus principales preocupaciones.

En su intervención anunció que convocará una reunión con representantes de partidos políticos el próximo jueves. Allí se analizará la posibilidad de convocar las elecciones autonómicas para el próximo mes de julio, fecha propicia para ello según el lehendakari. "En julio la tasa (de contagios) puede ser la más baja de las posibles", defendió. 

Urkullu remarcó que hay "tres meses por delante" para organizar la convocatoria electoral y planteó la necesidad de "conformar gobierno cuanto antes". En su teoría, la realización de las elecciones en julio permitiría que las negociaciones para formar gobierno se realicen durante el verano y, así, se podría dar inicio a la nueva legislatura "cuanto antes".

En el plano sanitario, aseguró que en Euskadi "no ha habido caos ni enfermos tumbados en los pasillos, ni hospitales de campaña". "La respuesta ha sido seria", ha dicho. En torno a la situación en las residencias, afirmó que "en muchos casos nos enfrentamos a situaciones irreversibles por la edad y por cuadros de patologías previas". "Desde el primer momento Salud ofreció su colaboración a las diputaciones forales", defendió. Dijo además que hubo esfuerzos para que los profesionales de las residencias tuviesen medidas de protección.

Contra la paralización de empresas

Urkullu ha sido uno de los principales enemigos de la paralización de las actividades económicas no esenciales. Así se lo hizo saber al presidente Pedro Sánchez cuando tomó esa medida y así lo ha vuelto a reivindicar este viernes en la Cámara vasca. "Vamos a ser rigurosos, pero no podemos paralizar la sociedad hasta encontrar una vacuna", afirmó.

En tal sentido, sostuvo que "el confinamiento total no se puede prolongar durante meses sin ningún límite", alegando que "ningún país del entorno lo ha realizado". "Paralizar empresas castiga a sectores más desfavorecidos y al empleo", sostuvo.

El lehendakari llamó a prepararse "para un periodo largo de convivencia con el coronavirus". "Es posible que se produzcan rebrotes y nuevos contagios", afirmó.  

Críticas de la oposición

Luego llegaron las críticas. Carmelo Barrio, del PP, fue el primero en hacerlo. Entre otras cosas, acusó al Ejecutivo autonómico de no haber ofrecido la protección suficiente al personal sanitario.

Por su parte, EH Bildu lamentó la falta de vías de colaboración con el Gobierno Vasco. "No veo dónde podemos colaborar porque no hay un lugar común", indicó la portavoz y candidata a lehendakari de la coalición soberanista, Maddalen Iriarte, quien además mostró su sorpresa ante la propuesta de convocatoria electoral anunciada por Urkullu. "No sé si la ciudadanía está preparada para hablar de esto", afirmó.

Mientras tanto, Jon Hernández, portavoz adjunto de Elkarrekin Podemos, acusó al Gobierno Vasco de actuar de forma "prepotente con agentes políticos y sociales", así como de hacerlo de forma "propagandísitica con la ciudadanía".

La secretaria general del PSE, Idoia Mendia, mantuvo otro tono en torno a la gestión de Urkullu, que gobierna con el apoyo de la formación socialista. Tras agradecer las explicaciones ofrecidas por el lehendakari, llamó a apostar "por todos los consensos posible más allá de las mayorías aritméticas".

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