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Zapatero busca que se 'venda' mejor la misión de Afganistán

La Cumbre de la OTAN aprobará un plan que alarga cuatro años la ISAF

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La Cumbre de la OTAN comienza mañana en Bucarest y termina el viernes. Pero por las 'fechas muy complicadas', el presidente del Gobierno se marchará el jueves por la noche, después de la reunión sobre Afganistán que mantendrá ese día por la tarde con el resto de jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica, cuya misión engloba a 43.245 efectivos de 40 países -los 26 de la OTAN y 14 más-.

En este encuentro, del que saldrá una declaración pública sobre Afganistán, estará presente también el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, algo que el Gobierno considera 'muy importante' para avalar el concepto de la misión.

Esta declaración, que dará a conocer las líneas maestras del Plan Estratégico General de Carácter Político-Militar que se desarrollará entre 2008 y 2012, está destinada a vender una misión que cada vez cuenta con menos apoyos entre la opinión pública internacional.

El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero no es ajeno a esta cuestión y el secretario de Estado de Asuntos Exteriores en funciones, Bernardino León, reconoció ayer la preocupación de los Estados de la OTAN por la mala repercusión de la tarea de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán).

También en España

España, de hecho, tampoco es ajena a la caída de la valoración de la misión que desempeñan sus tropas en el país asiático entre sus ciudadanos. El último Barómetro del Real Instituto Elcano certifica que el apoyo 'a las misiones de Afganistán y Líbano disminuye'. Un 49% de la población las considera negativas o muy negativas frente a un 47% que las considera positivas.

El Gobierno se esforzará a partir de mañana, y especialmente en la reunión del jueves, en defender que la contribución de España es el camino para que Afganistán, con la ayuda internacional, pueda convertirse a sí mismo en un Estado con todas las garantías.

Según adelantó ayer el secretario general de Política de Defensa, Luis Cuesta, Zapatero no dirá ni que sí ni que no al envío de más efectivos españoles a Afganistán, aunque el Gobierno reconoce que este momento, sin ministro de Defensa -será Jose Antonio Alonso quien aún acompañe al presidente- , no es el mejor para tomar decisiones así.

La idea del presidente es transmitir a sus homólogos de la Alianza las bondades de la apuesta española en Afganistán frente al envío de más tropas: reconstrucción, cooperación con organizaciones humanitarias y afganización, esto es, ayuda para que el país puedan valerse por sí mismo en su país.