En colaboración con Fundación Moeve
715 especies y un destino común: El éxito de dos décadas restaurando los "riñones del planeta"
Hay una forma de medir el éxito que no aparece en los balances financieros: se mide en el aleteo de una especie amenazada o en el silencio recuperado de una laguna. Tras más de dos décadas de trabajo sobre el terreno, fundación Moeve ha demostrado que la degradación de un ecosistema no tiene por qué ser una sentencia final, sino el punto de partida para una reconstrucción consciente.

CP
Los humedales son mucho más que agua retenida; son infraestructuras naturales críticas, nuestra primera línea de defensa frente al cambio climático. Recuperarlos no solo devuelve la belleza a parajes que creíamos perdidos, sino que reactiva el latido de toda nuestra biodiversidad. Esta convicción es la que ha guiado a fundación Moeve durante las últimas dos décadas, transformando espacios degradados en Huelva y Cádiz en 53 hectáreas de naturaleza vibrante.
Gracias a este compromiso sostenido, enclaves como la Laguna Primera de Palos, las Marismas del Odiel o la Estación Ambiental Madrevieja han dejado de ser puntos en un mapa operativo para convertirse en refugios de vida. Al cierre de 2025, el mapa ha cambiado por completo: hoy contamos con 28 hectáreas de espejos de agua recuperada que actúan como un escudo real para 715 especies autóctonas. De ellas, 85 han encontrado aquí el santuario necesario para alejarse del abismo de la extinción.
Mucho más que conservación
Restaurar un ecosistema no es solo inundar un terreno o plantar una especie; es, ante todo, una labor de educación y memoria. En 2025, estos humedales se consolidaron como auténticas aulas vivas, recibiendo a más de 7.600 investigadores y estudiantes que han cambiado el papel de los libros por el contacto directo con el barro y la vida.
En este laboratorio natural, la ciencia no se lee, se observa en directo. A través de la labor divulgativa de fundación Moeve, 4.800 alumnos de 90 centros escolares han podido descubrir de cerca la fragilidad y la fuerza de estos parajes. Para estos jóvenes, entender la riqueza de su entorno es el primer paso para convertirse en los guardianes de la naturaleza del mañana.
Porque recuperar la biodiversidad es, en última instancia, recuperarnos a nosotros mismos. Es la prueba de que, con visión y persistencia, todavía estamos a tiempo de devolverle a la tierra lo que siempre fue suyo.
"Los riñones del planeta"
En las últimas dos décadas, fundación Moeve se ha volcado con la protección y conservación de los humedales de Laguna Primera de Palos, la Laguna de La Rábida y Marismas del Odiel, en Huelva, así como en Arroyo Negro y en la Estación Ambiental Madrevieja, ambos enclaves en la provincia de Cádiz. Esta última ha resultado especialmente gratificante, ya que ha sido clave para el éxito del proyecto de recuperación de la lechuza, con 67 ejemplares liberados desde su inicio; y del Proyecto Galápago, que cuenta actualmente con 8 adultos reproductores.
La ambición de fundación Moeve no se detiene en los proyectos consolidados. Durante 2025, la entidad ha tejido nuevas alianzas estratégicas para extender este modelo de restauración a otros ecosistemas críticos de España.
Desde la protección de la Huerta de las Pilas en Algeciras y la recuperación de la Laguna de las Madres en Huelva, hasta la creación de un innovador humedal artificial en Fasnia (Tenerife), el objetivo es claro: devolver la funcionalidad a territorios castigados. A estos proyectos se suma la futura restauración de La Mejorada, en el Paraje Natural de Brazo del Este (Sevilla), un paso más en la consolidación de un corredor verde que no entiende de fronteras.
Este esfuerzo integral por la biodiversidad y la innovación social es, para la entidad, una de sus misiones más gratificantes. Como bien señala Teresa Mañueco, directora de Fundación Moeve: "Trabajar en la recuperación de estos espacios es intervenir directamente en 'los riñones del planeta'. Es una labor que nos conecta con lo esencial. La protección y recuperación de estos espacios refuerzan nuestro compromiso firme con la defensa de la biodiversidad, uno de nuestros tres ámbitos estratégicos y un pilar esencial de nuestra contribución a la transición ecológica".


