Qué se sabe de la alerta sanitaria por peste en Rusia
Alrededor de 200 personas permanecen bajo vigilancia por tener contacto con la persona fallecida.

La muerte de una trabajadora de un laboratorio de investigación de la peste en Irkutsk, Rusia, ha llevado a las autoridades a activar una alerta sanitaria en la región. Se han establecido restricciones de acceso a los hospitales y alrededor de 200 personas que tuvieron contacto con la fallecida permanecen bajo vigilancia. Sin embargo, todavía existen incógnitas sobre el origen de su enfermedad y sobre si existe alguna relación con su actividad profesional.
La mujer, de 27 años, falleció el pasado 2 de octubre después de ser ingresada con una neumonía grave en un hospital de Shelejov, cerca de la capital regional. La agencia rusa de salud pública, Rospotrebnadzor, ha descrito el caso como una "neumonía de etiología desconocida" y sostiene que hasta ahora no se han encontrado microorganismos relacionados con el trabajo que desempeñaba en el laboratorio.
La posibilidad de que el caso pudiera corresponder a una peste neumónica, la forma más grave de esta enfermedad, ha hecho que otros países mantengan la atención sobre la evolución de la situación en Rusia.
Qué es la peste neumónica y por qué preocupa
La peste neumónica es una infección que afecta a los pulmones y está causada por la bacteria Yersinia pestis. Se considera la forma más grave de la peste y puede resultar mortal si no se trata rápidamente. La bacteria también puede provocar otras variantes de la enfermedad que afectan a diferentes partes del organismo.
Esta enfermedad se diferencia de las demás porque es la única forma que puede transmitirse directamente entre personas. La bacteria puede propagarse a través de las partículas respiratorias que expulsa una persona infectada al toser o estornudar, aunque también puede existir transmisión mediante gotículas procedentes de animales infectados.
La posibilidad de que el caso registrado en Rusia pueda corresponder a esta variante es uno de los motivos por los que las autoridades sanitarias mantienen la situación bajo vigilancia. Yersinia pestis puede transmitirse con relativa facilidad, aunque su capacidad de propagación es menor que la del SARS-CoV-2.
Además, el periodo de incubación suele ser corto, normalmente de uno a tres días, y la enfermedad puede avanzar con rapidez si no se administra tratamiento. La transmisión de peste neumónica entre personas es, en cualquier caso, un fenómeno muy poco habitual en la actualidad. En Estados Unidos, el último caso documentado de contagio de persona a persona se produjo en 1924, durante un brote registrado en Los Ángeles.
Cuál ha sido la respuesta de Estados Unidos
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha pedido a Rusia que comparta información de forma rápida y transparente sobre el caso de presunta peste neumónica registrado en la región de Irkutsk. Washington asegura que está siguiendo la situación junto a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y otros organismos.
Las autoridades estadounidenses han señalado que todavía faltan detalles por confirmar sobre lo ocurrido. Al mismo tiempo, han recordado que la peste es una enfermedad conocida que puede tratarse con antibióticos, especialmente cuando el tratamiento se inicia de forma temprana, y que existen casos naturales en diferentes partes del mundo.
El secretario de Estado, Marco Rubio, también se ha referido al caso y ha explicado que Estados Unidos está pendiente de si la infección pudo extenderse más allá del entorno del laboratorio. Según ha señalado, los desplazamientos entre Rusia y Estados Unidos son reducidos, pero Washington mantiene la situación bajo vigilancia.
Rubio ha descartado, por el momento, que haya motivos para alarmarse, aunque ha insistido en la necesidad de seguir de cerca la evolución del caso. La principal preocupación estadounidense pasa por conocer si la posible infección se ha limitado al laboratorio o si existe algún riesgo de propagación fuera de ese entorno.
Por su parte, Rusia asegura que la situación epidemiológica en la región de Irkutsk es estable y que ya se han puesto en marcha medidas para controlar cualquier posible contagio. Entre ellas se encuentra la identificación de las personas que estuvieron en contacto con la investigadora fallecida.
Además, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que Estados Unidos ayudará a Rusia a combatir la enfermedad. Trump ha señalado que Washington está dispuesto a colaborar ante este tipo de situaciones, mientras las autoridades continúan investigando las circunstancias de la muerte de la trabajadora.
Cuál ha sido la respuesta de Bruselas
La Comisión Europea ha señalado este lunes que mantiene canales para recibir información sobre la situación en Rusia, entre ellos los mecanismos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Bruselas ha insistido en la importancia de disponer de datos epidemiológicos y de laboratorio fiables y de recibir información de forma rápida y transparente.
Desde la UE consideran que contar con estos datos es fundamental para coordinar la respuesta ante posibles implicaciones que traspasen las fronteras, además de contribuir a mantener la confianza de la población y una adecuada situación de salud pública.
Bruselas ha destacado que la Unión Europea dispone actualmente de más herramientas de preparación y prevención sanitaria que antes de la pandemia de la covid-19. Entre ellas se encuentran las reservas de medicamentos, normas para que las empresas farmacéuticas puedan prepararse ante este tipo de situaciones y equipos específicos dentro de la Comisión. La portavoz comunitaria, Eva Hrncirova, ha defendido que estas medidas permiten a la UE estar mejor preparada ante posibles emergencias sanitarias y responder con mayor capacidad ante enfermedades que puedan aparecer en el futuro.
La OMS considera muy bajo el riesgo sanitario
La OMS considera "muy bajo" el riesgo sanitario para Europa tras la muerte de una trabajadora de un instituto especializado en el estudio de patógenos peligrosos en Siberia por un posible caso de peste neumónica. Según la primera evaluación de la organización, el riesgo es "entre moderado y bajo" en la región rusa de Irkutsk, "bajo" para el conjunto de Rusia y "muy bajo" para Europa.
La organización ha asegurado que mantiene un seguimiento estrecho de la situación y que está trabajando para mantener informados a otros países. La organización fue informada por las autoridades rusas de la muerte de la investigadora el pasado 2 de octubre, aunque todavía no se ha confirmado oficialmente que la causa fuera la peste neumónica.
Las autoridades rusas han localizado a todas las personas que estuvieron en contacto con la fallecida y están haciendo un seguimiento de ellas, sin que hasta ahora hayan presentado síntomas. La OMS ha señalado que, con la información disponible, el riesgo para la población general parece bajo. El laboratorio donde trabajaba la mujer estudia patógenos peligrosos, incluida la peste, en una zona de Siberia donde esta enfermedad está presente de forma natural en animales salvajes.
Por ahora, la OMS no considera que el caso suponga una amenaza relevante para la población europea, aunque mantiene la vigilancia mientras se aclara el origen de la enfermedad y se confirma la causa de la muerte. Rusia sostiene que se trata de una "neumonía de etiología no establecida", mientras algunos medios rusos han informado de medidas de cuarentena en hospitales de Irkutsk que la OMS no ha confirmado.


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