Barcelona lidera la lucha contra la discriminación hacia las personas mayores: "Es un reto incuestionable"
En el marco del I Congreso de Edadismo del Estado, la presidenta de la Diputació de Barcelona, Lluïsa Moret, ha mostrado el compromiso de la administración por combatir las desigualdades y generar oportunidades entre la gente mayor, que quiere reivindicar su papel en la transformación de la sociedad.

Barcelona-
"El edadismo está muy presente en el día a día; es una de las formas de discriminación más importantes a nivel internacional, después del sexismo y el racismo. Es muy sutil y cuesta identificarlo y desarticularlo, pero es un reto incuestionable". Así lo ha afirmado este martes la presidenta de la Diputació de Barcelona, Lluïsa Moret, en la conferencia inaugural del I Congreso de Edadismo del Estado, celebrado en el Paranimf de l'Escola Industrial de Barcelona.
Bajo el lema Hacia unos municipios sin edadismo, esta es una iniciativa pionera que pretende "promover una mirada diversa y enriquecedora sobre los procesos de envejecimiento" y dar visibilidad a la lucha contra el edadismo, una forma de "discriminación estructural" que afecta especialmente a las personas mayores. El programa incluye mesas redondas, conferencias, talleres y espacios de intercambio de experiencias que se desarrollarán en dos jornadas. El Congreso continuará el próximo 7 de noviembre en la misma ubicación.
"Las actrices de más de 50 años no existen"
Para reflexionar sobre el edadismo a través de experiencias personales, el Congreso ha comenzado con una conversación entre las actrices catalanas Vicenta Ndongo y Mercè Comes, moderada por la periodista Milagros Pérez. Ambas han compartido las barreras con las que se han encontrado en el mundo artístico al llegar a la madurez, especialmente por el hecho de ser mujeres. "Los hombres pueden ser galanes con 70 años, pero las mujeres de más de 50 no existimos", ha lamentado Ndongo, actriz, productora y Premio Nacional de Cultura 2024.
Ndongo y Comes han coincidido en denunciar la invisibilización y la presión estética que las actrices siguen sufriendo a medida que envejecen. "Las mujeres intentan mantener la belleza para que las llamen", ha dicho Ndongo, que también ha criticado la hipocresía y la artificialidad del mundo audiovisual y de las redes sociales que dominan el relato actual.
"Estoy de gira con dos obras de teatro, pero he tenido que escribirlas y producirlas yo misma. No me van a llamar para hacer una obra de teatro con bastón", ha señalado Comes. La actriz veterana es conocida en Catalunya por haber interpretado el papel de Teresina Carbonell en la popular serie Teresina S.A., creada por la compañía teatral La Cubana y estrenada en TV3 en 1992.
Tras la charla entre Comes y Ndongo, ha tomado el relevo la profesora de Humanismo y Resiliencia Social en la Universidad de Estudios Humanísticos de Utrecht, Anja Machielse, con la conferencia Más allá de los prejuicios: el impacto del edadismo y el poder de una vida con sentido. La jornada ha continuado con una mesa redonda y otra de experiencias antes del almuerzo, y por la tarde con talleres y presentaciones interactivas sobre formas de abordar el edadismo.
Reivindicar su papel en la sociedad
Durante su intervención inicial, y también en la rueda de prensa posterior, Moret ha reiterado la necesidad de preservar "el talento y la experiencia" de las personas mayores, que cada vez "vivirán más años" y con "mejor calidad de vida". "Aproximadamente, el 20% de la población de Catalunya tiene más de 65 años. Personas que existen y que quieren reivindicar su papel en la transformación de la sociedad", ha añadido.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la discriminación por edad puede manifestarse en el ámbito institucional, interpersonal o incluso de forma autoinfligida, ya sea de manera inconsciente o explícita. El edadismo supone una vulneración de derechos y se expresa a través de la despersonalización, la infantilización y la exclusión de las personas mayores, lo que puede provocar soledad no deseada, malestar emocional o limitación de oportunidades vitales, entre otros efectos.
Compromiso institucional
El Congreso es un espacio de reflexión y debate, pero Moret ha asegurado que la Diputació de Barcelona ya se "ha puesto manos a la obra" para llevar a cabo acciones concretas. Por un lado, la administración ha puesto en marcha la exposición itinerante Edadismo cero hacia las personas mayores, de la ilustradora Raquel Gu, que aborda los tópicos y las formas más comunes de discriminación por edad. La muestra se ha podido ver por primera vez este martes en l'Escola Industrial de Barcelona.
Asimismo, Moret ha anunciado una línea de financiación de 1,1 millones de euros para que los municipios, junto con el tejido asociativo local, impulsen proyectos contra el edadismo. "Es una discriminación invisible, muy arraigada en la sociedad. Las personas mayores tienen un valor social y una experiencia que no se pueden perder, y deben tener un papel activo en la transformación de nuestra sociedad", ha concluido la presidenta de la Diputació de Barcelona.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.