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El calor duplica el riesgo de hospitalización por trastorno metabólico y obesidad

 La insuficiencia renal y la infección urinaria también son enfermedades con alto riesgo de ingreso por altas temperaturas, según un estudio con datos de más de 11,2 millones de casos. 

Foto de archivo del pasado mes de agosto de un termómetro junto a la Torre Pelli, en Sevilla, que marca 45 grados. E.P./Rocío Ruz
Foto de archivo del pasado mes de agosto de un termómetro junto a la Torre Pelli, en Sevilla, que marca 45 grados. Rocío Ruz / EUROPA PRESS

Los episodios de calor disparan las hospitalizaciones. Las personas que tienen un mayor riesgo de sufrir un ingreso por este motivo son aquellas que padecen trastornos metabólicos y obesidad. En estos casos, la probabilidad de necesitar asistencia médica se duplica. 

Estas son las principales consecuencias de un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) publicado este miércoles en la revista Environmental Health Perspectives. El trabajo incluye datos de más de 11,2 millones de ingresos hospitalarios entre 2006 y 2019 a través de los servicios de urgencias de 48 provincias españolas proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Otras enfermedades con mayor riesgo de hospitalización por el calor son la insuficiencia renal y la infección urinaria

"Hay varias razones para explicar esto. Por ejemplo, en las personas con obesidad, las respuestas a la pérdida de calor funcionan con menos eficacia, ya que la grasa corporal actúa como aislante, lo que las hace más susceptibles a los trastornos por calor", ha explicado el investigador del ISGlobal, Hicham Achebak, en unas declaraciones recogidas por Efe.

Otras enfermedades con un impacto notable del calor y mayor riesgo de hospitalización son la insuficiencia renal, infección urinaria, sepsis (reacción grave e inflamatoria del organismo ante bacterias u otros microorganismos), urolitiasis (piedras en los riñones) e intoxicación por fármacos y otras sustancias no medicinales.

Bebés y mayores de 85 años, los más vulnerables

El análisis estadístico demostró que las altas temperaturas tenían "un impacto generalizado en las hospitalizaciones por causas específicas" y, aunque el calor aumentó el riesgo de hospitalización en todos los grupos de edad, menores de un año y mayores de 85 fueron los grupos con mayor riesgo de ingreso.

"Los mecanismos subyacentes por los que el calor desencadena resultados adversos para la salud siguen sin estar claros"

"Los mecanismos subyacentes por los que el calor desencadena resultados adversos para la salud siguen sin estar claros, pero parecen estar relacionados con la forma en que nuestro cuerpo regula su propia temperatura", ha afirmado Achebak. Las reacciones subsiguientes, según el experto, "pueden afectar a las personas de forma diferente dependiendo de la edad, el sexo o las condiciones de salud preexistentes".

"Sabemos, por ejemplo, que las mujeres tienen un umbral de temperatura más alto a partir del cual se activan los mecanismos de sudoración y son más susceptibles a los efectos del calor", ha explicado. En cuanto a otras variables incluidas en el estudio, la humedad relativa no pareció desempeñar un papel relevante en la relación del calor con los ingresos hospitalarios urgentes, salvo en el caso del riesgo de bronquitis aguda y bronquiolitis, que fue mayor en los días con menor humedad relativa.

Además, los días de alta contaminación atmosférica parecían exacerbar el riesgo de hospitalización por calor en el caso de los trastornos metabólicos y la obesidad, así como de la diabetes, pero no en el resto de los resultados.

"Adaptación socioeconómica" a las altas temperaturas

Achebak también ha explicado que la población española ha experimentado una "adaptación socioeconómica" a las altas temperaturas con la mejora de los sistemas de aire acondicionado o de calefacción y de los servicios sanitarios que contribuyen a que las personas sean menos vulnerables a las temperaturas, según recoge Europa Press.

Por su parte, el investigador del ISGlobal Joan Ballester ha afirmado que, a raíz de los resultados del estudio, consideran que "los actuales sistemas de alerta temprana de calor-salud deberían activarse no sólo durante las olas de calor, sino también durante temperaturas extremas no persistentes".

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