Ofrecido por Castilla la Mancha
Castilla-La Mancha rural, 365 planes diarios para disfrutar todo el año
El medio rural de la región castellano-manchega ofrece a los visitantes experiencias únicas. Las posibilidades son casi infinitas y, de hecho, podemos acceder nada menos que a 365 planes diarios para llevar a cabo en la región y disfrutar de sus monumento

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Castilla-La Mancha es una región que está repleta de pueblos de enorme interés por su belleza patrimonial, sus monumentos, sus paisajes y su esencia natural, además de que ofrecen experiencias gastronómicas únicas, donde son protagonistas los productos de proximidad de la mayor calidad y los platos que hablan por una comunidad con siglos de solera.
En los pueblos castellano-manchegos se vive con tranquilidad, perviven las tradiciones centenarias y sus gentes son amables y auténticas, dispensando a los viajeros un trato amable y cordial que nunca se olvida.
En la región podemos encontrar, además, alojamientos rurales excepcionales que van desde pequeñas y no tan pequeñas casas rurales a hoteles con encanto y restaurantes familiares donde la comida casera lo es de verdad y resulta deliciosa.
Por todo ello, por esa apuesta de la región por los servicios turísticos de calidad, hacer planes en esta región es siempre muy gratificante y las posibilidades son casi infinitas. De hecho, podemos disponer de un plan diario para llevar a cabo en Castilla-La Mancha los 365 días del año, desde escapadas de un día a los que se pueden añadir otras experiencias hasta planes de varios días visitando lugares muy distintos pero todos con la esencia del mejor turismo rural.
Castilla-La Mancha le da todo hecho a los viajeros que se deciden a postar por su turismo rural y podemos consultar todos esos planes de un día los 365 días del año cómodamente y trazarnos los itinerarios que más nos atraigan.
Además, una vez que hemos accedido, tenemos la posibilidad de filtrar nuestras búsquedas por temáticas y acceder a pueblos, por ejemplo, por su declaración de Conjunto Histórico Artístico. Las posibilidades son muchas y los atractivos de la región nos lo ponen muy fácil.
Pueblos con encanto
Pueblos con encanto como Alcaraz, Atienza, Hita, Molina de Aragón, Sigüenza, Pastrana, Belmonte, Almagro, Tembleque, La Roda, Brihuega, Villanueva de los infantes, Tarazona de la Mancha, Chinchilla de Montearagón, San Clemente, Alarcón, Alcalá del Júcar, Moral de Calatrava, Moya, Letur, Cañete o Almad cuentan con esa calificación de Conjunto Histórico Artístico, que es garantía de su conservación y de que lo que vamos a encontrarnos no nos dejará indiferentes.
Obviamente casi nadie puede disponer de los 365 días del año para hacer planes de viaje, pero en realidad, si no tuviéramos otros quehaceres y obligaciones, la región sí que nos aporta esa posibilidad de dedicar cada día del año a conocer algún rincón de esta apasionante región que, además, por su ubicación privilegiada, queda cerca de casi todas partes.
Relatar 365 ideas para conocer el medio rural de Castilla-La Mancha nos llevaría casi un volumen como el del mítico El Quijote, que tanto habla por esa región. Por ello lo más recomendable es acceder a la página web que los agrupa todos y optar por las escapadas que más llamen nuestra atención, puesto que las posibilidades son muchísimas.
Albacete
Tenemos, por ejemplo, la opción de visitar las Tierras de Hellín, en la provincia de Albacete, y contemplar la ribera del río Mundo, las minas y el cañón de los Almadenes y conocer así parajes como el de Terche, los puentes romanos de Isso o las presas de Tabizna y San Diego.
Sin dejar la provincia de Albacete, podemos visitar la cascada del Saltador de Arguellite, en Yeste, un lugar ideal para el senderismo o visitar la villa de Tobarra, conocida por su amplia gastronomía y por la mítica tamborrada que cada año se celebra en la localidad.
Y para los aficionados a los mejores caldos, la Ruta del Vino de La Manchuela, un zona que habla de la calidad de los productos de Albacete, es impagable, con localidades como Alarcón, Villanueva de la Jara, Villatoya u Fuentealbilla, un pequeño pueblo conocido en todo el mundo por ser la localidad natal del mítico Andrés Iniesta, que acaba de retirarse del fútbol y mantiene en su pueblo sus bodegas.
Ciudad Real
Resumir en unas líneas las enormes posibilidades de visitar la provincia de Ciudad Real es más que difícil. Eso sí, hay rutas que le ponen las cosas más fáciles al viajero, como la que va de Puertollano a Fuencaliente por el Valle de Alcudia, donde los pasajes son excepcionales y la naturaleza se vive en estado puro.
Los parques nacionales de Cabañeros (que Ciudad Real comparte con Toledo) y Las Tablas de Daimiel son dos estupendas opciones para conocer el medio natural castellano-manchego, sus bosques y su fauna, aunque existen muchos parques más que también hacen las delicias de quienes los visitan. Y por poner otro buen ejemplo de turismo en Ciudad Real, de las docenas de posibilidades que alberga, la villa de Almagro cuenta un Festival Internacional de Teatro Clásico.
Cuenca
En la provincia de Cuenca, cuya capital es mundialmente conocida por sus casas colgadas, hay igualmente multitud de posibilidades de ocio que deleitan a los visitantes. Podemos incluso irnos 'al fin del mundo' por la ruta de La Rambla y Malilla del Alto Tajo. En un rincón recóndito de la provincia ideal para practicar senderismo, respirar y despejar la mente.
Para los amantes del queso manchego, es protagonista en toda la región, pero en Cuenca ha encontrado su sitio en localidades como Villarejo de las Fuentes, donde podremos degustarlo y conocer más sobre este producto, que igualmente podremos degustar en lugares con encanto y rodeados de los míticos molinos como Alcázar de San Juan, Consuegra, Campo de Criptana o Periesteban. Y qué mejor que maridar con los vinos castellano-manchegos, conocidos en todo el mundo a través de denominaciones de origen como Valdepeñas o La Mancha.
Otro producto que habla por Cuenca es la miel, tan presente en pueblos como Huete, Uclés, Segóbriga, Villar y Velasco, Priego, Beteta o Buendía, y en general en La Alcarria Conquense. Por estos pueblos tiene lugar la Ruta de la Miel de la Alcarria, una zona que discurre tanto por la provincia de Cuenca como por la de Guadalajara y que Camilo José Cela inmortalizó en su clásico Viaje a la Alcarria.
Guadalajara
En Guadalajara, además de la Alcarria, merecen la pena rutas como las de las Salinas del Valle Salado, que nos llevará a pueblos donde el buen comer es religión como Imón, Olmeda de Jadraque - Bujalcayado, Santamera, Riba de Santiuste, Palazuelos o Carabias.
Y para los que gustan de la gastronomía más clásica, qué mejor que acercarse a Cogolludo para probar su popular cabrito y su no menos clásico chocolate. Además tenemos muy cerca los pueblos de arquitectura negra, que son toda una experiencia siempre para el viajero.
Pero si lo que buscamos es una experiencia única alejada de las grandes poblaciones y en contacto con una naturaleza muy propia, una muy buen a opción es la subida a las Tetas de Viana por la Senda Olvidada. Practicar senderismo en esta zona es una delicia por la tranquilidad que se respira, por los pueblos con encanto que encontraremos y por sus impresionantes miradores que ofrecen vistas inolvidables.
Toledo
La provincia de Toledo merece ser visitada siempre por su inmenso patrimonio histórico y cultural, que chorrea en la capital toledana en cada rincón. Alojarse en esta provincia castellano-Manchega es además una experiencia enriquecedora, especialmente si lo hacemos en las Hospederías de Castilla-La Mancha, que podremos hallar en Hospedería lugares como Santa Elena, un lugar también ideal para contactar con la naturaleza y practicar senderismo.
En la provincia de Toledo, destaca un producto que va a ser protagonista en unas semanas en buena parte de los higares españoles como es el mazapán. la Ruta del Mazapán nos llevará a pueblos con nombre propio como Gálvez, Consuegra, Polán, Escalona, Orgaz, Maqueda o Torrijos.
Otra buena opción en la provincia de Toledo, especialmente si nos gusta el senderismo y las rutas en bicicleta, es dar un paseo por las fuentes de Villarubia de Santiago, mientras que para disfrutar de la gastronomía, una gran opción es la Ruta de los Fogones, que nos llevará a pueblos como Illescas, Talavera de la Reina y Ocaña, cunas de grandes y populares cocineros. En cuanto al vino, la Ruta de las Tierras del Vino en Méntrida hará las delicias de los amantes de los mejores caldos, con paradas en pueblos como la propia Méntrida, La Torre de Esteban Hambrán, Fuensalida, Arcicóllar, Quismondo, Escalona o Montearagón, entre otros.
Son solo algunas de las infinitas posibilidades que ofrece Castilla-La Mancha al viajero, aunque el hecho de que podamos disponer de una buena opción cada uno de los 365 días del año es el mejor aval del turismo rural en esta excepcional región.




