Entrevista a Daniel Pardo, miembro de la plataforma Zerport“La ampliación del aeropuerto de El Prat es un proyecto neroniano de ir a quemarlo todo”
Hablamos con uno de los miembros de la plataforma Zeroport, que ha convocado una manifestación el próximo domingo 20 de septiembre contra la ampliación del aeropuerto de El Prat (Barcelona).

Barcelona-
Daniel Pardo es miembro de Zeroport y activista, desde hace más de una década, para el decrecimiento turístico de la ciudad. La plataforma, que agrupa a más de 150 entidades y colectivos, vuelve a poner en marcha motores y ha convocado una manifestación para el próximo domingo 20 de septiembre en contra de la ampliación del aeropuerto.
Hace cinco años la plataforma ya consiguió frenar el primer intento de ampliación, en 2021. Ahora, a semanas o días de que el Ministerio de Transportes deje aprobado en el Consejo de Ministros el Documento de Regulación Aeroportuaria para la fase 2027-2031 (DORA III), los organizadores vuelven a poner el tema en agenda. Lo hacen en vistas de que el resultado de lo que se apruebe podría permitir ampliar el número de pasajeros de El Prat, así como también un reordenamiento del aeropuerto barcelonés que facilite una futura construcción de una nueva zona. La convocatoria responde también al alineamiento que el Govern de la Generalitat y el estatal han mostrado en los últimos dos años, remando a favor de la ampliación, a pesar de las complicaciones medioambientales que plantea, que deberán estar avaladas por la Comisión Europea.
Por todo ello, la plataforma ha hecho un llamamiento a la sociedad catalana a manifestarse el próximo domingo 20 de septiembre a las 12.00h, con un recorrido que tendrá salida desde Paseo de Gracia con Aragón.
¿Qué espera de la manifestación?
A nivel institucional y empresarial hay un alineamiento superclaro, yo hablaría prácticamente de una obsesión por la ampliación del aeropuerto. Una manifestación de fuerza, grande, es completamente imprescindible para detener esta insistencia delirante, suicida y negacionista para ampliarlo.
En el DORA III, que se aprobará pronto, se están preparando cambios operativos internos. Moverán una terminal para hacer más espacio para las maniobras de los aviones y, de alguna forma, poder crecer, si no en cuanto a superficie, sí en operatividad. Por lo tanto, el aeropuerto se está ampliando porque se amplía su capacidad operativa. En este plan también está prevista la ampliación de los aeropuertos de Vigo, Madrid, Palma, Ibiza y otros. En los aeropuertos grandes Aena quiere crear lo que llama ciudad aeroportuaria: hoteles, centros comerciales, centros de congresos, etc. Es decir cultura del ladrillo y del pelotazo.
Lo que vemos venir es que si la ampliación operativa actual, que es preocupante por sí misma, pasa sin un desacuerdo claro de la sociedad catalana, dentro de cinco años dirán que lo que se hizo en el DORA III solo tiene sentido si se extiende la superficie del aeropuerto al DORA IV. Lo que queremos es romper con esta lógica.
¿Por qué no se contempla ampliar la superficie del aeropuerto en este periodo de 2027 a 2031?
Ahora no lo conseguirían. En la anterior ampliación, la de la Terminal 1, de hace 25 años atrás, la Comisión Europea impuso la obligación de una serie de compensaciones ambientales que no se han cumplido, y por la que abrió un expediente a España en 2021. La Comisión informó el año pasado de que no permitiría nuevas ampliaciones hasta que no se hubieran hecho estas compensaciones. Por lo tanto, la ampliación territorial la dejan para el DORA IV, el plan que irá del 2031 al 2035.
Ahora sí que se están dando mucha prisa en compensar deprisa y corriendo lo que no se ha hecho en 25 años. Y aquí hay una trampa muy grande. Las compensaciones ambientales deben tener lugar en el entorno que se dañó, que es el Delta del Llobregat, pero lo que está haciendo Aena es renaturalizar suelo agrario en vez de hacerlo sobre la superficie cementada. Por lo tanto, lo único que se les ocurre es sacar aún más suelo agrícola de los pocos rincones mínimamente cultivables que quedan en toda el área metropolitana. Por este motivo el sindicato Unió de Pagesos también participa de la convocatoria.
El cambio climático ya produce olas de calor hasta el 10 de septiembre. Por eso hablamos de negacionismo
¿Tiene algún mensaje para el Gobierno de Illa o para el Ministerio de Transportes?
Nosotros hemos intentado reunirnos con el presidente Illa y con la consejera Paneque. Solo hemos podido reunirnos con el secretario de Transición Ecológica, Jordi Sargatal. Él nos llegó a decir que la ampliación él no la haría pero que, ya que hay que hacerlo, que se haga con el menor de los males. Nos quedamos alucinados. Incluso un señor que está en este gobierno es del todo consciente de que es un proyecto que está completamente fuera de su tiempo.
Pero el hecho de que el PSC esté mandando en las diferentes administraciones, tanto en la Generalitat como en Madrid, genera un bloque en defensa de la ampliación.
La Unión Europea y la Ley catalana de cambio climático pusieron como objetivo reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero al 40% para el año 2030. ¿Cómo puede condicionar la ampliación del aeropuerto a esto y por qué hablan de decrecimiento?
En el aeropuerto de El Prat se ha proyectado ampliar aproximadamente un 40% más de vuelos. Evidentemente no salen las cuentas si lo relacionamos con la reducción de emisiones. Hemos oído hablar algunas veces del combustible verde, pero no está pasando y de momento se parece más a un milagro. Por lo tanto, el crecimiento de emisiones que proyecta una ampliación de esta dimensión es aterrador.
Sabemos las consecuencias que esto tiene en términos de cambio climático. Las olas de calor este año han llegado hasta el 10 de septiembre. Por eso hablamos de negacionismo, es decir, es cerrar los ojos a la realidad climática que tenemos a día de hoy y continuar hacia adelante como si no pasara nada. Lo que hay que hacer es reducir el número de vuelos. Lejos de lo que a menudo se nos acusa, nosotros no estamos hablando de eliminar los vuelos, eh. Pero sí creemos que hay una cantidad absolutamente innecesaria de vuelos. Además, quien consume la mayoría de los vuelos es una élite minoritaria de la población catalana.
La ampliación del aeropuerto persigue producir un aumento de la demanda por sí mismo
Uno de los argumentos que utiliza Aena es que el aeropuerto de El Prat está saturado. En 2025 se rozaron los 58 millones de pasajeros anuales, cuando tiene capacidad para 55 millones.
La ampliación del aeropuerto no responde a un crecimiento de la demanda, sino que persigue producir un aumento de la demanda por sí misma. Se ha hecho una construcción de esta demanda, con millones de dinero público puesto en promoción turística, con todo un lenguaje cultural en libros, cine, pero muy especialmente en redes sociales. Lo que se produce es esta construcción del viaje, especialmente en avión, y muy lejos y muy rápido, como algo absolutamente deseable.
La propuesta de ampliación que se conoce, y que Illa presentó en 2025, extiende 500 metros la pista en dirección a La Ricarda. Se dijo entonces que sólo afectaría a 27 hectáreas de espacio protegido y que se compensaría con la renaturalización de otras 270 hectáreas. ¿Cómo lo valoran?
Yo cuestionaría, primero, meramente el concepto de las compensaciones ambientales. La Unión Europea lo tiene contemplado como una especie de mercadeo: "destruyes aquí, y me haces verde este otro trozo". Pero la destrucción no compensa el daño inicial y está demostrado que, por ejemplo, hay aves que no retornan. Además estamos hablando de dos zonas protegidas por la Red 2000, La Ricarda y El Remolar, que tienen un alto nivel de protección.
La pérdida que ya ha tenido el delta del Llobregat en las últimas décadas ha sido bestial. El delta no sólo perdió terreno por las anteriores ampliaciones del aeropuerto, también por las construcciones del Puerto de Barcelona, uno de los que tiene más volumen de cruceristas en España. Y aún así, la zona verde continúa teniendo una alta riqueza en biodiversidad.
A esto hay que añadir que el aeropuerto está en una zona muy inundable, es un delta. Hace un año y poco, cuando hubo unas lluvias bestias, se inundó y lo tuvieron que desalojar. El otro tema es que no tienen ninguna credibilidad. Son las mismas instituciones que 25 años atrás lo ampliaron prometiendo una serie de compensaciones ambientales que no han cumplido.
La ampliación del aeropuerto confirmaría, definitivamente, un modelo económico que apuesta por el monocultivo turístico en Catalunya
En el manifiesto alertan de que ampliar a 70 millones de pasajeros anuales agravaría la gentrificación y la presión inmobiliaria en Barcelona. De los 25 nuevos millones, alertan de que 15 serían turistas. ¿Cómo lo calculan y qué efectos puede tener en la ciudad?
El Prat no es solo el aeropuerto de Barcelona, es el aeropuerto de Catalunya, y por tanto marca también la hoja de ruta económica del país. La ampliación confirmaría, definitivamente, un modelo económico que apuesta por el monocultivo turístico. De los impactos que tiene esto es consciente todo el mundo. Tres de cada cuatro personas de Barcelona rechaza la llegada de más actividad turística.
En este sentido, Barcelona es el polo turístico más marcado de todo el país. 15 millones más de turistas al año agravaría todos los impactos que ya tiene ahora el turismo: sobre la vivienda, sobre la saturación de la movilidad -tanto a pie como en transporte público-, y podemos hablar de recursos también. Hace dos años estábamos en una sequía bestial y los alojamientos turísticos tenían el mismo nivel de restricción que las personas que vivimos allí. Además, un turista consume entre dos veces y media y cinco veces el consumo de agua de un local.
La lógica dice que esto no toca. Es como cerrar los ojos a la realidad y salir adelante igualmente. Es una especie de proyecto neroniano de ir a quemarlo todo.
Aena ha encargado la redacción del Plan Director y la elaboración de Evaluación Ambiental con el objetivo de que esté listo para el 2029. De este informe depende que la Comisión Europea autorice la ejecución de la ampliación de La Ricarda. ¿Hay alguna opción de presión en Europa?
Hicimos una queja por incumplimiento de las compensaciones a través de la entidad Depana, que todavía está abierta en Europa. Estamos en conversaciones con europarlamentarios para hacer una visita allí o ver si hay una delegación de cargos políticos que vienen a hacer una visita e inspección al delta. Entendemos que Europa tiene una autoridad que debería aplicar para impedir esta ampliación.





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