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Crimen organizado Los sicarios hacen su agosto en la Costa del Sol

La Costa del Sol cierra un año negro en lo que a crímenes violentos se refiere. Sólo en los dos últimos meses se han producido cuatro ajustes de cuentas entre las organizaciones criminales que operan en la zona.

Puerto Banús./Ayto. Marbella

Hace ya una década que el periodista Miguel Díaz y el histórico dirigente de Izquierda Unida y el PCE, Antonio Romero, publicaron el libro Costa Nostra: Las mafias en la Costa del Sol, analizando el crimen organizado en Málaga, especialmente en Marbella. Entonces, eran los tiempos de Los Spagnoli (Los Españoles) de la Camorra napolitana, cuyo capo, Raffaele Amato, fue detenido en un hotel marbellí.

Diez años después, la situación ha llevado a Díaz y Romero a reeditar una versión ampliada de aquel texto a modo de denuncia pública. No en vano, 2019 cerrará como el año más violento de la década en la Costa del Sol. Sólo desde finales del pasado mes de octubre, ya se han producido cuatro ajustes de cuentas. Los 23 asesinatos registrados en lo que va de año –entre los que se encuentran los de sicarios- ya superan a los 21 contabilizados en 2018, cuando también se marcó otro hito negro.

El balance de criminalidad publicado por el ministerio del Interior llama también la atención hacia otra práctica seguida por el crimen organizado, esto es, los secuestros, que de enero a septiembre aumentaron en más de un 33%, con ocho casos registrados. Los fines de este delincuencia organizada es siempre el mismo, el dinero, y para ello utiliza un amplio abanico de delitos, desde la trata o el blanqueo al contrabando, tráfico de armas y, muy especialmente, el tráfico de estupefacientes. No es casual que al norte de los Pirineos, Andalucía sea conocida como “el Pequeño Marruecos”.

Desde la Fiscalía malagueña no ocultan su preocupación por esta escalada de violencia, no sólo en el número de casos sino, además, en la intensidad de los mismos. Aparece así lo que se conoce como el “narcoterrorismo”, es decir, el uso de explosivos para ejecutar asesinatos por encargo. De esta manera, en septiembre de 2018, los artificieros del TEDAX de la Policía Nacional detonaron un artefacto explosivo en la urbanización marbellí Alto de los Monteros.

Mariló Valencia, secretaria provincial del Sindicato Unificado de Policía (SUP) de Málaga, explica que “ha aumentado el número de clanes, con más de 15 nacionalidades distintas y, además, el nivel de agresividad se ha incrementado mucho, hasta el punto de que los policías más veteranos aseguran que nunca habían visto nada parecido”. Así, el pasado 11 de diciembre era encontrado el cuerpo sin vida de un joven esloveno de 20 años acribillado con lo que parece ser un arma automática (metralleta o subfusil), en una zona escarpada del Peñón del Cura (Mijas).

Arsenal de armas de guerra tras la desarticulación de una organización criminal holandesa./Policía Nacional

Operaciones como la llevada recientemente por la Policía Nacional en Marbella también evidencian el grado de militarización que están adquiriendo las organizaciones criminales. El pasado mes de julio, los agentes descubrieron un auténtico arsenal en un garaje alquilado por uno de los sospechosos a los que investigaban: un fusil Ak47, cinco subfusiles de asalto Skorpion, dos pistolas semiautomáticas, un revolver, cuatro granadas de mano, tres silenciadores y abundante munición. No es lo único hallado, también se intervino un total de 35 vehículos, en su mayoría de alta gama, dotados de dobles fondos con sistemas hidráulicos con los que es posible esconder droga y grandes cantidades de dinero con destino al resto de Europa.

Por qué Marbella

Marbella es un lugar privilegiado para las mafias. La secretaria provincial del SUP de Málaga expone algunos de los motivos para que esto suceda: “somos un sitio muy goloso para el crimen organizado porque no sólo se puede pasar inadvertido viviendo un alto tren de vida sino que, además, tienen a su alcance cualquier lujo que deseen”. Si a ello se suma el buen tiempo de la ciudad costera y su buena comunicación internacional por tierra, mar y aire el espacio se convierte en un lugar ideal para los entre 120-150 grupos criminales que operan en la región. Como guinda del pastel, la proximidad de Marruecos, desde donde llega el hachís y la cocaína y “Gibraltar (paraíso fiscal), donde las autoridades españolas no pueden ejercer todo el control que quisieran”.

El pasado mes de mayo, durante las XVIII Jornadas Jurídicas por el Diálogo organizadas por la Asociación Profesional de la Magistratura (APM) y el Área de Derecho Procesal de la Universidad de Málaga (UMA), el magistrado en excedencia Javier Gómez Bermúdez participó en la ponencia Crimen organizado en la Costa del Sol. El juez describió la extraordinaria adaptabilidad y atomización que tienen los diferentes grupos de crimen organizado. Comparten territorio, en momentos puntuales colaboran y en otros, chocan provocándose desenlaces violentos.

Ese fue, por ejemplo, el caso en 2018 del asesinato de David Ávila, alias Maradona. Después de haber realizado un vuelco, sin ni siquiera quitar el sello de ésta, fue acribillado por un motorista cuando salía de la comunión de uno de sus hijos en San Pedro de Alcántara (Marbella), en su propio coche en el que se encontraban su mujer y sus hijos. Días antes de su asesinato, también incendiaron su gimnasio, un chiringuito de Estepona que tenía con un socio.

Goméz Bermúdez aseguró que, dado el carácter transnacional del crimen organizado, cuando uno de estas organizaciones cae, otra ocupa su lugar, relacionándose con toda suerte de delincuentes (terroristas, ciberdelincuentes, etc.). Consultadas por Publico.es tanto la Comandancia Provincial de Málaga de la Guardia Civil como la Comisaría Provincial de Policía Nacional, ninguno de sus expertos estuvo en disposición de ofrecer un análisis de la actual situación.

Naciones Unidas del crimen

El triángulo Marbella-Fuengirola-Estepona, así como localidades limítrofes como Mijas, son las que se llevan la peor parte de estos clanes mafiosos. Aunque los grupos criminales superan el centenar, las principales nacionalidades rondan las quince, con cierto grado de especialización en sus acciones delictivas.

De esta manera, es posible encontrar organizaciones de origen ruso, holandés, franco-argelinas, británicas, suecas, italianas, albano-kosovares, danesas, rumanas, etc. En ocasiones, la Costa del Sol es el escenario ideal para blanquear el dinero negro procedente de la mafia de sus países de origen. Especialmente sonado fue en 2017 el caso del presidente del Marbella FC, Alexander Grinberg, que junto con otros componentes de una trama entre los que estaban también la empresa Aguas de la Sierra de Mijas o el Club de Golf Dama de Noche de la Costa del Sol, blanquearon alrededor de 30 millones de la mafia rusa.

En todo caso, el tráfico de estupefacientes es uno de los que está provocando mayores crímenes violentos. Este 19 de diciembre, la Policía Nacional consiguió desarticular una de las organizaciones más activas en el narcotráfico de hachís. A través de la Operación Caravan, los agentes detuvieron a 15 personas y se intervinieron 1.200 kilos de hachís, una embarcación semirrígida de 12 metros de eslora, un camión tráiler con remolque, diverso material electrónico de navegación marítima y ropa estanca para el pilotaje de narcolanchas. Dicha operación se originó, precisamente, a partir de la investigación de un vuelco ocurrido en el mes de mayo en el barrio de Puerto de la Torre, en Málaga capital.

Este tipo de operaciones, o las exitosas llevadas a cabo en octubre del año pasado con el decomiso a una banda holandesa de más de 6.000 kilos de cocaína, suelen tener daños colaterales. “No se trata únicamente de la pérdida de la droga, sino que se desmonta toda una infraestructura a través de la cual se generaba el negocio”, explica Valencia. Cuando esto sucede, las organizaciones buscan el eslabón débil de la cadena y, cuando encuentran al responsable, entran en acción sicarios como Los Suecos, llamados así por llegar desde la ciudad sueca de Malmö, aunque fueran de origen árabe.

Los Suecos son considerados una de las peores bandas de sicarios de los últimos años en la Costa del Sol y, en estrecha colaboración con la policía sueca, fueron detenidos hace algo más de un año en el marco de la Operación Rueda. Los once detenidos –todos ellos menores de 30 años- se movían entre Marbella y Estepona, residiendo en urbanizaciones de lujo, y se movían como pez en el agua en los círculos de tráfico de cocaína y hachís. Entre otros crímenes, se les atribuyen el asesinato en 2018 de Maradona, varios actos de narcoterrorismo con explosivos y la ejecución de Sofian Ahmed Barrak, alias El Zocato, uno de los narcos de referencia en el Campo de Gibraltar.

Su asesino le esperó en la madrugada del 20 de agosto de 2018, sorprendiéndole a la llegada a su casa de Estepona. La cámaras grabaron cómo el sicario, una vez muerta la víctima, lo remataba con un tiro en la cabeza, marchándose después en bicicleta.

Último trimestre del año negro

Mientras tanto el comisario de Marbella, Enrique Lamelas, y el delegado del Gobierno en Andalucía, Lucrecio Fernández, se refieren a los ajustes de cuentas como hechos aislados que no guardan relación entre sí –en parte para no afectar a la imagen turística de la Costa del Sol-, lo cierto es que la violencia de éstos y su ejecución a plena luz del día han ido en aumento. “Los ciudadanos han de estar tranquilos”, precisa Valencia, “pues los crímenes se cometen entre ellos”.

Marbella, de lejos, es el punto negro donde se concentra un mayor número de asesinatos a manos de sicarios. El nuevo centro de control y mando de la Jefatura municipal, al que se han destinado más de 400.000 euros para su modernización, no parecen disuadir a los asesinos, que ocultan sus rostros con capuchas, máscaras para no ser 86 cámaras. La alcaldesa de la ciudad, Ángeles Muñoz (PP), reclama que ese repunte de la criminalidad en la Costa del Sol sea abordado por el Gobierno como “una cuestión de Estado”. Sólo en los dos últimos meses se han producido cuatro ajustes de cuentas:

27 de octubre. Carretera de Istán a Marbella: Hallado el cuerpo sin vida de un hombre de origen búlgaro de 43 años, con 14 heridas de bala, en un paraje próximo al kilómetro 6 de la carretera A-7176.

21 de noviembre. Urbanización Riviera del Sol (Mijas): Ciudadano británico de 40 años tiroteado la calle Orfebres de Mijas cuando se encontraba en el interior de su vehículo. El fallecido pertenecía a una banda criminal de Manchester.

3 de diciembre. Aparcamiento de Cabopino (Marbella): Pasadas las 20:00 horas, en el aparcamiento frente al camping de Cabopino, un hombre de origen francés y 60 años de edad fue tiroteado a quemarropa por dos sicarios enmascarados que huyeron a toda velocidad en un vehículo alquilado, rompiendo las barreras del peaje de la AP-7 y abandonando y quemando posteriormente el vehículo en Mijas.

11 de diciembre. Peñón del Cura (Mijas): Encontrado un esloveno 20 años acribillado a tiros de metralleta en los acantilados del Peñón del Cura. Dado lo escarpado de la zona y que la víctima pesaba cerca de 170 kilos, fue precisa la intervención de los bomberos para recuperar el cadáver.

Déficit de medios y modelo policial

Desde el SUP llevan muchos años reclamando más medios a los diferentes Gobiernos centrales. La secretaria provincial de Málaga habla de un déficit de policías nacionales de cerca de 10.000 en toda España y, en el caso concreto de Málaga, de 1.000. Estas demandas vienen de lejos y, según explica Valencia, “ya en el año 2003 solicitábamos más recursos, no sólo humanos, sino técnicos y materiales porque los criminales están a la última”. La representante del SUP afirma que “no se ha producido ninguna inversión” y, lejos de mejorar, la situación ha empeorado con la crisis, durante la que “no se ha cubierto la tasa de reposición”.

Arsenal de armas de guerra tras la desarticulación de una organización criminal holandesa./Policía Nacional

En 2009, en el decálogo que planteaba la obra de Díaz y Romero, figuraba la necesidad de dotar a los Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de los medios necesarios. El hecho de que buena parte de los delitos se comentan por una suerte de Naciones Unidas del crimen organizado, con hasta 180 nacionalidades con lenguas y dialectos diferentes, dificulta extraordinariamente la labor policial.

A pesar de estas carencias, desde el SUP se pone aún más el énfasis en la urgente necesidad de cambiar el modelo policial. En la actualidad, las competencias para combatir la delincuencia organizada se reparte entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, en función del tamaño de las localidades. En el caso concreto de la Costa del Sol y este tipo de delincuencia, la Policía Nacional es la que acapara más territorio, siendo Mijas el foco más importante del que se ocupa la Guardia Civil.

Precisamente en esa localidad se han registrado recientemente dos casos: además del cadáver hallado en el Peñón del Cura este mismo mes, el 21 de noviembre el británico Peter Andrew Williamson, miembro de una banda de Manchester, era tiroteado en su coche en la urbanización Riviera del Sol de Mijas en tornos a las tres de la tarde. En opinión de la representante del SUP, esta dualidad Policía Nacional-Guardia Civil termina por derivar una situación indeseable, en la que “no sólo se produce descoordinación entre los diferentes cuerpos sino que, además, se provocan duplicidades y se aumenta el gasto”.

La secretaria provincial mantiene que “nos regimos por una Ley Orgánica de 1986 que está totalmente desfasada para la realidad de 2019”. La apuesta del SUP, presentada el año pasado en el Congreso de los Diputados y Diputadas, es la de un cuerpo policial único, como sucede en el resto de Europa. “Nos hemos reunido con diferentes fuerzas políticas, presentándoles un informe con cifras económicas, y todas ellas coinciden a la hora de afirmar que habría que estudiar este modelo, pero que no es el momento de hacerlo”, se lamenta Valencia.