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El drama de la migración El Aquarius atraca en La Valeta tras cinco días de espera en el mar

ACNUR reclama un acuerdo "claro y predecible" de los países del Mediterráneo sobre dónde pueden desembarcar los migrantes rescatados.

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Migrantes a bordo del Aquarius celebran su llegada a Malta. REUTERS/Darrin Zammit Lupi

El barco Aquarius llegó al puerto maltés de La Valeta, donde desembarcará a lAs 141 personas que rescató el viernes en el Mediterráneo y que han esperado cinco días hasta poder atracar en costas europeas. Según consta en su bitácora, el Aquarius entró en el puerto de La Valeta poco después de las 14.00 horas locales.

MSF, que gestiona el barco junto con SOS Mediterranée, se congratuló mediante un comunicado de que el Gobierno de Malta autorizara el martes el acceso a sus costas y también de que estas 141 personas salvadas vayan a ser repartidas entre Francia, Alemania, Luxemburgo, Portugal y España.

La ONG advirtió de que la gestión de la inmigración "es responsabilidad de toda la Unión Europea" y confió en seguir viendo "más ejemplos concretos de solidaridad europeos en el futuro". No obstante, mostró su preocupación "por la situación actual en el Mediterráneo y el futuro de la acción humanitaria en el mar".

Estas 141 personas fueron rescatadas el viernes y desde entonces han permanecido en el barco, a la espera de que algún país europeo les consintiera acceder a un puerto seguro. Entre los 141 migrantes socorridos el viernes, hay dos mujeres embarazadas y 67 menores no acompañados. Estas personas proceden de países como Bangladesh, Camerún, Ghana, Costa de Marfil, Nigeria, Senegal, Egipto, Eritrea, Somalia y Marruecos.

El buque Aquarius atraca en La Valeta. REUTERS/Darrin Zammit Lupi

MSF ha explicado que la prioridad de la tripulación del Aquarius en este tiempo ha sido "garantizar el bienestar de las personas rescatadas en el mar y poder llevarlas lo antes posible a un puerto seguro, como prevé el derecho internacional y marítimo". "Como Malta es uno de los puntos más cercanos, el desembarco en el puerto de La Valeta evita que las personas rescatadas permanezcan atrapadas en el barco durante un largo periodo de tiempo", subrayó.

MSF además ha enviado un correo electrónico a las autoridades maltesas en el que ha solicitado que los rescatados sean considerados "poblaciones vulnerables que requieren protección internacional, según lo establecido por el derecho internacional".

El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, mantiene su estrategia de no abrir los puertos del país a barcos de ONG con inmigrantes a bordo y esta semana afirmó que la postura de Italia está permitiendo que la Unión Europea tome conciencia de la necesidad de gestionar de forma conjunta el fenómeno de la inmigración.

Migrantes a bordo del barco MV Aquarius escuchan las instrucciones de los activistas, antes de su llegada a Malta. REUTERS/Guglielmo Mangiapane

Por su parte,  la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se congratuló  de la decisión de los gobiernos europeos de encontrar una solución para los 141 solicitantes de asilo y migrantes rescatados en el Mediterráneo por el Aquarius pero solicitó soluciones más predecibles para este tipo de desembarques. "La situación del Aquarius y particularmente el bloqueo de los últimos días demuestra la necesidad de un acuerdo regional que sea claro y predecible sobre dónde pueden desembarcar los pasajeros rescatados. Esto es esencial si no se quieren repetir este tipo de situaciones en el futuro", señala su comunicado.

"Me congratulo de haber encontrado una solución. Pero la situación nunca debió llegar a este punto. Está mal, es peligroso e inmoral mantener a los barcos de rescate en alta mar en el Mediterráneo mientras los gobiernos compiten para ver quien puede asumir menos responsabilidad", criticó en el comunicado alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi. Grandi dijo que es "urgente" abandonar la tendencia a buscar una solución puntual para cada caso.

"Solo con puertos claramente identificables, los capitanes se sentirán tranquilos para responder a las llamadas de emergencia y podrán desembarcar a los pasajeros", sugirió Grandi.

En este sentido, el alto comisionado hizo un llamamiento para que los capitanes de barcos continúen rescatando a personas que hayan naufragado y recordó que a pesar de que los números de personas que cruzan el Mediterráneo es mucho menor ahora que hace unos años, los porcentajes de decesos en el mar son mayores.

Solo en lo que llevamos de año, más de 1.500 personas han muerto en alta mar, y en el Mediterráneo central el número de decesos se ha multiplicado por tres, y se sitúa en un fallecimiento por cada 17 personas que hacen el intento, comparado con uno cada 43 en el mismo periodo del año anterior.

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