De Ecuador a los juzgados de Plaza Castilla: el viaje de Ayuso no logra tapar la declaración de su novio
González Amador negó este jueves los presuntos delitos de corrupción, aunque reconoció los hechos, mientras la presidenta ha cruzado el Atlántico en un viaje que coincidía con la declaración ante el juez.

Madrid-
Hay ausencias tan ruidosas que se imponen a cualquier estrategia. La presidenta Isabel Díaz Ayuso agendó un viaje a Ecuador que coincidía con la declaración de su novio Alberto González Amador ante la justicia por posibles sobornos y comisiones encubiertas.
Lejos de minimizar el impacto, el efecto Streisand volvió a cumplir su principio básico y los intentos de esquivar la polémica hicieron la bola de nieve más grande. El escaño vacío de Ayuso en la Asamblea de Madrid fue el gran protagonista de la jornada, como también lo fue la declaración de Amador ante la jueza en la que reconoce cuánto paga por el famoso ático en el que vive junto a la presidenta: 5.000 euros al mes.
"Hoy la oposición se ha encontrado una silla vacía, que es la silla de la vergüenza y la cobardía de una presidenta que no se ha atrevido a dar la cara el día en que su novio declaraba por un presunto soborno a un directivo de Quirón. La señora Ayuso se ha fugado a Ecuador como se fugó a Alemania y a Extremadura, para no dar ninguna explicación sobre los posibles delitos fiscales, sobre el posible soborno y, lo más importante, los tratos detrás del ático que disfruta", denuncia a Público Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid.
La ministra de Sanidad, Mónica García, también opinaba sobre la polémica: "Ha declarado Alberto Quirón y ha arrojado más indicios de delito de los que había antes. Ha dicho que le parece "normalito" cobrar dos millones de euros por las mascarillas en plena pandemia. Y también le parece "normalito" pagar 500.000 euros para comprar una peluquería que no tiene ni empleados ni facturación", declaraba a los medios de comunicación. La ministra arrojaba algunas preguntas resultantes de la declaración, como cuánto de ese alquiler del ático paga la presidenta. "Mientras tanto, la señora Ayuso hace un viaje trasatlántico que le pagamos todos los madrileños".
La jugada de Ayuso, que completó su ausencia con anuncios de una nueva universidad privada, el Instituto de Empresa (IE), hizo que todas las intervenciones de la oposición en el Pleno se dirigieran al viaje de la presidenta. Óscar López, ministro del Gobierno y secretario general del PSOE en la Comunidad de Madrid, aseguraba durante la jornada que aunque "Ayuso ha vuelto a montarse un viaje para no dar explicaciones", cada vez está más cerca la solución, y que "cada día que pasa es un día menos para que salten por los aires todos los chanchullos" de la presidenta. Sobre la comparecencia de González Amador ante la justicia, López dijo de forma escueta que "lamentablemente todo acaba en un ático".
La portavoz del partido en la Asamblea tampoco soltó la presa y centró toda su intervención a estas dos cuestiones. Mar Espinar apuntaba a que es "imposible" que la presidenta no supiera de la trama que afecta a su pareja. "Claro que lo sabía, porque no es creíble y porque no es verdad. Igual que no es posible que le paguen un ático a cambio de nada", alegaba la portavoz.
La silla vacía y la declaración de Amador bastaron a la oposición para encontrar dos imágenes reseñables del jueves. El novio de Ayuso negó este jueves los presuntos delitos de corrupción en los negocios y administración desleal y ha negado irregularidades en la empresa Masterman SL. En concreto, el novio de Ayuso ha dicho que no es una sociedad pantalla, sino que la compra a la esposa de un directivo del Grupo Quirón "era agrupar todos sus negocios" en esa sociedad.

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