Solo uno de cada cinco menores con pocos recursos va a campamentos de verano que incluyen comida
La ONG de infancia y educación Educo subraya que el principal obstáculo para que los menores participen en actividades durante las vacaciones es la falta de dinero.
Solo un 36,2% de los menores con "beca comedor" durante el curso escolar participa en actividades que garantizan su alimentación.

Madrid--Actualizado a
La brecha económica sigue marcando la diferencia: quienes tienen menos recursos se quedan sin actividades de ocio. Durante las 12 semanas de vacaciones de verano, solo un 21,7% de los niños y niñas que viven en hogares con menos recursos económicos asiste a campamentos o actividades similares en los que se les garantiza la comida. En cambio, entre las familias con mejor situación económica, ese porcentaje sube hasta el 34%, es decir, casi 13 puntos más. Así lo subraya la ONG de infancia y educación Educo, tras encuestar a más de 2.300 familias con hijos e hijas de entre seis y 13 años. El estudio también revela que en los hogares con menos ingresos, un 20% de los niños participa en actividades de verano sin comida incluida y casi el 60% no va a ningún campamento.
Educo pone el foco en la situación de los casi 900.000 alumnos que reciben ayudas de comedor escolar en España. "Aunque estas becas alivian las dificultades de muchas familias durante el curso, no llegan a todos los niños y desaparecen en junio, cuando acaban las clases, dejando a miles de menores sin una alimentación garantizada hasta septiembre", explica la organización. Durante las vacaciones, solo uno de cada tres niños (36,2%) con beca comedor asiste a campamentos o actividades donde se asegura su alimentación. El 18% participa únicamente en actividades matinales sin comida, y un 45% no asiste a ninguna actividad.
"La alimentación de la infancia más vulnerable, reciba o no ayudas de comedor escolar, no está asegurada durante los casi tres meses de vacaciones", denuncia Pilar Orenes, directora general de Educo. Según la organización, incluso los niños y niñas que logran ir a campamentos con comida incluida (sin importar su nivel socioeconómico) apenas lo hacen por una media de 15 días. "Es urgente garantizar que todos los niños, niñas y adolescentes en riesgo de pobreza y exclusión tengan asegurada su alimentación durante todo el año, también en verano. Una primera medida podría ser extender las becas comedor a las vacaciones", propone Orenes.
En España, más de 550.000 niños (un 6,9%) no pueden comer carne, pollo y pescado al menos cada dos días, según el INE
Educo destaca que en España más de 550.000 niños, niñas y adolescentes (un 6,9%) no pueden comer carne, pollo, pescado o su equivalente en proteínas vegetales al menos cada dos días, según recoge la última Encuesta de Condiciones de Vida del INE. En los últimos 20 años, esta cifra se ha multiplicado por cuatro. La organización subraya que urge actuar para que ningún menor se quede sin una alimentación adecuada, ni durante el curso ni durante el verano.
El precio, principal barrera de los campamentos de verano
El principal motivo por el que muchas familias no envían a sus hijos a colonias, campamentos u otras actividades de verano es económico. Así lo señala el 34,9% de las familias encuestadas por Educo. La encuesta revela diferencias importantes según el nivel económico del hogar: en las familias con mayor nivel adquisitivo, solo un 20,7% menciona el coste como el principal obstáculo; en las familias de nivel medio, el porcentaje sube al 38,3%; pero en los hogares más vulnerables, casi la mitad (45,2%) asegura que el dinero es la principal barrera. El segundo motivo más señalado para no enviar a los niños a campamentos es la falta de oferta adecuada, que preocupa al 25,2% de las familias.
Pilar Orenes, directora general de Educo, alerta: "Sin actividades, muchos niños se quedan solos en casa, enganchados a las pantallas"
Según la directora general de Educo, participar en colonias o campamentos ayuda a los menores a desarrollarse de forma integral y a estar acompañados y cuidados por personas adultas. "Sin estas actividades, muchos se quedan solos en casa, enganchados a las pantallas, porque sus padres trabajan y no tienen ni ayuda familiar ni recursos para pagar a alguien que les cuide", dice.
"Proponemos que todos los niños y niñas en riesgo de pobreza y exclusión tengan acceso gratuito a actividades de ocio y tiempo libre, con una comida saludable incluida, al menos, durante dos semanas del verano", reivindica Orenes. Para lograrlo, Orenes subraya la importancia de disponer de datos e información actualizados que permitan conocer la realidad de estos menores y diseñar políticas públicas efectivas. Esta medida, recuerda Educo, "responde al compromiso asumido en el Plan estatal para la Garantía Infantil Europea", que insta a asegurar actividades de ocio educativo de calidad, accesibles e inclusivas para los niños más vulnerables durante los periodos no lectivos.
Las vacaciones, un lujo para los más vulnerables
Si para muchas familias vulnerables llevar a sus hijos a colonias o campamentos de verano ya es difícil porque no pueden pagar, irse una semana de vacaciones se convierte en un auténtico lujo. Según los datos de Educo, solo el 5,9% de las familias con un nivel económico alto se quedan sin vacaciones, frente al 38% de las familias con menos ingresos que no pueden permitirse ni un solo día de asueto en verano.
Uno de cada tres menores de 18 años en España vive en riesgo de pobreza o exclusión social, según Educo
"Conocer otros lugares, salir de la ciudad o del pueblo, ir a la playa o a la montaña no son opciones para toda la infancia", advierte Orenes. "Y, sin embargo, es algo básico para su bienestar, sin importar su situación económica", añade. Orenes explica que muchos niños vuelven a clase en septiembre sin haber salido del barrio y sin poder contar a sus compañeros nada emocionante de sus vacaciones. "Eso les hace sentir mal, les baja la autoestima y refuerza la idea de que solo los que tienen dinero pueden pasarlo bien", subraya. Desde Educo recuerdan que uno de cada tres menores de 18 años en España vive en riesgo de pobreza o exclusión social, una cifra que lleva más de una década sin mejorar.
"No queremos dar pena, queremos darles de comer"
Ante las dificultades que tienen las familias vulnerables para alimentar a sus hijos en verano −y también durante el curso escolar−, la organización Educo ha puesto en marcha la campaña No queremos dar pena, queremos darles de comer, para recordar que la alimentación infantil es un derecho. Los anuncios de la campaña están protagonizado por cocineras de colegios, "quienes cada día son testigos de la importancia que tiene el comedor escolar para muchos niños y niñas que no tienen esa comida asegurada en casa".
Desde 2013, Educo impulsa el programa Beca Comedor Educo, con el que apoya a las familias cuyos hijos no reciben esta ayuda pública, ya sea total o parcial, aunque la necesiten. Este programa funciona durante el curso y también en verano, y ha permitido repartir más de 5,7 millones de comidas desde su inicio.
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