El 'exalcalde de Twitter' en la ejecutiva del PSOE andaluz: “Debería ser una red pública, un ejemplo de cómo comunicarnos sin manipulación”
‘Tuiterizó’ su pueblo, ahora es el jefe de redes en el PSOE andaluz y habla sobre el cambio de Twitter: “Debería ser una red pública”
El diputado José Antonio Rodríguez se hizo popular por el uso de las redes cuando fue alcalde en Jun y revela la intrahistoria de cómo conoció a Elon Musk
"Jun se convirtió en el pueblo tuitero por antonomasia y hoy Twitter es el altavoz de la ultraderecha", lamenta su exalcalde José Antonio Rodríguez

Madrid-
José Antonio Rodríguez Salas ha sido hombre fuerte de Pedro Sánchez, diputado en el Congreso y hace unas semanas asumió el cargo de secretario de Dinamización y Medios Sociales en la nueva ejecutiva de María Jesús Montero en el PSOE andaluz.
Sin embargo, Rodríguez ha sido durante mucho tiempo más conocido como José Antonio Jun. Es el nombre que se puso en Twitter, cambiando sus apellidos por el topónimo del pueblo en el que fue alcalde entre 2005 y 2018.
Tanto él como Jun, un pueblo de 4.000 habitantes a cuatro kilómetros de Granada, se hicieron conocidos en todo el mundo precisamente gracias a esa red social que hoy ni siquiera existe. Twitter cambió su nombre por X a mediados de 2023. El magnate estadounidense Elon Musk compró la plataforma por 44.000 millones de dólares en 2022, acabando poco a poco con su historia y legado hasta convertirla en un altavoz de la ultraderecha global. El propio Musk lidera el desmantelamiento de las instituciones públicas estadounidenses bajo el auspicio de la Administración Trump.
Rodríguez Salas popularizó el nombre de su pueblo cuando hace ya más de una década hizo que los funcionarios del Ayuntamiento de Jun se abrieran cuentas en Twitter. Su propósito: acercar, en sus términos, una “democracia horizontal”, “eliminando barreras y burocracia a los ciudadanos a la hora de ponerse en contacto con quienes tienen que resolverle los problemas”. “Con el alcalde, que es el máximo responsable político local, pero también con el electricista, que es el que le va a arreglar la farola de la calle”, ejemplifica.
La experiencia se viralizó. Hasta la máquina barredora del municipio tuvo su perfil en la red. Celebrado fue el caso de un vecino que denunció en la red social una luz fundida de su calle y en cuestión de minutos se resolvió la incidencia porque el electricista municipal, que pasaba por allí mientras miraba el móvil, cambió la bombilla. Rodríguez se entrevistó con el entonces CEO de Twitter, conoció a su fundador, Jack Dorsey, con quien asegura mantener contacto, y vio venir, dice, “los caprichos” de Musk hace años.
Rodríguez Salas atiende a Público en su despacho en el Congreso. Twitter ya no existe, pero el granadino tiene la certeza de que la experiencia que vivió su pueblo no solo es replicable, sino que es deseable que se extienda. Sin embargo, no parece que pueda ser en X. “La plataforma ha perdido el espíritu con la que fue fundada”, admite. “Yo haría un estudio si fuera alcalde para ver dónde están mis vecinos. Si están en Facebook, en Instagram y en TikTok, estaría en todas esas plataformas”.
En esta entrevista confiesa qué echa de menos de Twitter, qué errores están cometiendo los políticos en su relación con las plataformas digitales y cómo fueron aquellos frenéticos años que culminaron incluso con la instalación del extinto logo de la plataforma (Larry, el pájaro azul) en una rotonda de Jun. Todo, mientras prepara la estrategia de redes del PSOE andaluz “para unas elecciones que cada vez están más cerca” y con la experiencia aprendida de las campañas de Salvador Illa en Catalunya, en las que colaboró.
Cómo llegó a ser “el alcalde de Twitter”
José Antonio Rodríguez siempre ha tenido interés por internet. Bajo su mandato, Jun diseñó su bandera, que incluye un código cifrado en binario que según el exalcalde se puede convertir en la palabra “amor”. En 1999, cuando era concejal en el pueblo, sacó adelante una declaración en la que se reconocía que la red de redes era “un derecho universal de los ciudadanos”. La propuesta política llamó la atención de medios internacionales. “Antes de que surgiera Facebook ya usábamos en el pueblo una red propia con antenas wifi hechas con latas de patata que sirvió para que los vecinos se comunicaran”, recuerda. “Lo llamamos Ciudad Futura”.
El exalcalde reconoce que el interés también llega por las circunstancias de su municipio. “Jun es un pueblo a cuatro kilómetros de Granada. La gente duerme allí pero trabaja en la ciudad. ¿Cómo se comunican las instituciones con esas personas que están todo el día fuera? Teníamos que encontrar nuevas fórmulas para comunicarnos”.
“A los años apareció Facebook. Pero nos dimos cuenta de que era una red demasiado lenta. Cuando apareció Twitter valoramos hacer ensayos en la plataforma, al ver que era la red de la sociedad del minuto”. El diputado granadino hace hincapié en que hoy día se vive una sociedad que hace preguntas rápidas “y demanda respuestas inmediatas”. Rodríguez Salas asegura que entonces se dieron cuenta de que Twitter “podía resolver muchas cosas” y le abrió muchas puertas al pueblo. Jun tiene una vía de alta capacidad que conecta con Granada capital. “Se logró porque fuimos una potencia a la hora de reivindicarla en redes”.
“Entonces Twitter no tenía las connotaciones que tiene hoy”
La experiencia de Jun interesó a Twitter. Rodríguez Salas siempre cuenta cómo fue a San Francisco “a lo Paco Martínez Soria” y se plantó en la sede central de la plataforma. Allí llevó una placa de cerámica que quería dejar en la empresa. En la recepción le preguntaron si él era “el alcalde de Twitter”. Cuando se giró, vio en la gran pantalla del vestíbulo de las oficinas de la compañía una foto enorme del coche de la Policía local de Jun. En un par de horas, José Antonio Rodríguez estaba comiendo con Dick Costolo, entonces CEO de la compañía.
Allí Costolo le ofreció a Jun -al pueblo, no al alcalde- dos oportunidades. La primera, que investigadores del MIT, el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts, hicieran un estudio sobre cómo serían las sociedades del futuro mediadas por redes sociales. Las conclusiones llegaron a mediados de la década pasada, y los investigadores pusieron el acento en cómo la experiencia de Jun había fomentado la transparencia y la eficiencia en la gestión local.
Por supuesto, el papel de Jun en el ecosistema de Twitter tampoco estuvo exento de críticas. Por ejemplo, por las ataduras de las instituciones públicas con lo que, después de todo, no dejaba de ser una empresa privada. El hoy secretario de Medios Sociales del PSOE-A se defiende: “Lo hicimos con Twitter porque no era una mera marca, era un servicio público que sí, gestionaba una empresa privada, pero que no tenía las connotaciones que tiene hoy día”.
La otra oportunidad fue celebrar el evento global de Twitter en Granada, lo que acabó sucediendo varios años.
Todo ello no quedó ahí. El fundador de Twitter, Jack Dorsey, se interesó por Jun y llegó a visitar el pequeño pueblo granadino en 2017. “Gracias, alcalde. ¡Estamos esperando recibirle en San Francisco!", escribió entonces. Sucede que por entonces Rodríguez Salas estaba a punto de dejar la Alcaldía de Jun.
Por qué no se borraron los viejos tuits de Pedro Sánchez
“Estaba a punto de incorporarme a la Moncloa con el presidente Sánchez”. Rodríguez participó en unas primarias del PSOE-A contra Susana Díaz. Pedro Sánchez quiso conocerle. Llegó 2018 y el PSOE había ganado la moción de censura que supuso la salida del Gobierno de Mariano Rajoy. Sin embargo, Rodríguez pidió permiso a sus compañeros de partido y uno de sus últimos actos como primer edil de Jun fue precisamente dar una charla en San Francisco en un auditorio lleno de empleados de Twitter.
“Allí también estuvo Elon Musk, que demostró que su única intención en todo momento era modificar el funcionamiento de la red social. El objetivo era básicamente que los tuits se pudiesen editar, esa era su principal obsesión, e incluso me pidió ayuda por si yo podía convencer a Dorsey de ello”, cuenta el socialista. “Le conté que en España acababa de llegar al Gobierno un presidente llamado Sánchez que tiene unos tuits de hace años muy frescos, hablaba de pizzas cojonudas”.
“Si ahora llegásemos y editáramos todos los tuits del pasado del presidente del Gobierno, la red perdería su esencia. Tu huella en la red debe reflejar un recorrido de cómo has sido tú y de qué ponías en aquellos momentos. A mí mismo me hace gracia ver los tuits que ponía hace quince años”, cuenta hoy el parlamentario. La respuesta de Musk fue premonitoria. “Algún día compraré Twitter”. “El tío acabó comprando la plataforma y permite desde entonces la edición de tuits. Permite también hacer muchas otras cosas”, lamenta.
“Twitter debería ser una red pública a la que nadie pudiera meterle mano”
Rodríguez Salas reconoce que echa de menos el viejo Twitter. No en balde, tiene en casa varios logos antiguos de Twitter, el icónico pájaro azul, en su casa de Granada. Sigue con mucha atención el debate público en torno a la gobernanza de lo digital, sobre todo a raíz de que el Gobierno haya puesto en marcha el Observatorio de Derechos Digitales. “Twitter para mí es la red. Debería ser una red pública a la que nadie pudiera meterle mano y que fuera el ejemplo de cómo comunicarnos sin que haya una manipulación”.
Ha llovido desde aquella época y ni siquiera Jack Dorsey recuerda al empresario tecnológico que montó Twitter hace casi dos décadas. José Antonio Rodríguez Salas asegura seguir en contacto con él y tiene buenas palabras hacia su figura. En especial, desde que tras el asalto al Capitolio que protagonizaron los adláteres de Trump la plataforma decidiese bloquear la cuenta del hoy de nuevo presidente de EEUU. “Creo que nadie fue más valiente que Dorsey”. Musk ha aceptado pagar recientemente 10 millones de dólares a Trump para que no prospere la demanda que el mandatario interpuso contra la plataforma por su bloqueo.
José Antonio Rodríguez Salas, José Antonio Jun, es crítico con los políticos que se acercan a la tecnología desde el oportunismo. En 2010, la Federación Española de Municipios puso en marcha una red social para alcaldes, GLOBOnet. “Fue un desastre. Un ciudadano no va a ir a una red social para ver qué dice un alcalde. Será necesario que el alcalde sea el que esté en las redes en las que estén sus vecinos”.
También carga contra quienes desde el campo político han abandonado Twitter. “Se ha precipitado esa salida. En X sigue habiendo ciudadanos, el ministro Óscar Puente lo ve”, dice recordando que cada salida implica un espacio más sin disputar.
Y prepara las próximas andaluzas con ambición. “Tenemos que ver estas elecciones que se acercan”. Desde la nueva ejecutiva de María Jesús Montero, el exalcalde de Jun ya está haciendo estudios para ver qué le preocupa a los ciudadanos andaluces. “Están saliendo respuestas interesantes. Estamos usando la experiencia que tenemos de lo que funcionó en Catalunya. Y vamos a intentar mejorarlo mucho más”, adelanta.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.