Con la colaboración de la generalitat de catalunya
¿Qué factores han hecho posible que Barcelona lidere el descenso delictivo en Catalunya?
Durante el primer semestre de 2025, los delitos en la ciudad se redujeron un 8,8%. Destaca sobre todo la caída de la multirreincidencia, a lo que ha contribuido un mayor número de efectivos policiales y una mejor coordinación entre ellos y la labor de prevención llevada a cabo por los cuerpos de seguridad

Esther Escolán
Barcelona-
La seguridad ciudadana es uno de los elementos que desde hace tiempo centra el debate público y mediático en Catalunya, sobre todo teniendo en cuenta que es una de las principales preocupaciones. Es la principal inquietud del 27,7% de los barceloneses. Y es que, aunque según la última Encuesta de Victimización de Barcelona la percepción de seguridad ha aumentado dos décimas, alcanzando este año una puntuación de 5,5 en la ciudad y 6,3 en los barrios, sigue siendo un tema clave. A este aumento de la percepción de seguridad contribuye el trabajo de los distintos cuerpos que velan por hacer de Catalunya un territorio más seguro y por poner la seguridad al alcance de todos, sin dejar a ninguna persona, colectivo o municipio atrás.
Aumento de la presión policial
Si hay un factor que ha permitido que, entre 2024 y 2025, el número de delitos conocidos se haya reducido un 8,8% en Barcelona y un 4,6% en el conjunto de Catalunya, ese es sin duda el aumento de la presión policial. Una presión sustentada en tres pilares: un mayor número de efectivos, una inteligencia policial que permite distribuirlos de la forma más eficiente posible y la prevención a través del contacto permanente con la ciudadanía.
Esta mayor proximidad con la población es posible gracias a la incorporación progresiva de nuevos agentes. Desde el mes de junio, Barcelona ha sumado 128 nuevos mossos a un cuerpo que ya contaba con cerca de 3.300 efectivos y que, junto con los 3.500 agentes de la Guardia Urbana y el resto de efectivos de otros cuerpos policiales, conforman el mayor número de policías que patrullan cada día las calles de la ciudad.
Desde el mes de junio, Barcelona ha sumado 128 nuevos mossos y mossas a un cuerpo que ya contaba con cerca de 3.300 efectivos
La monitorización de los fenómenos delictivos que tienen lugar en todo el territorio también es clave para combatirlos. Por ello, en el marco del Plan de Inteligencia de la Región Policial Metropolitana de Barcelona, la Unidad Regional de Análisis elabora de forma constante herramientas digitales que comparte con los distintos servicios para monitorizar su evolución. Un sistema que, además de facilitar una actuación más coordinada, proactiva y con capacidad de predicción, permite distribuir todos los recursos policiales de manera más eficiente.
La multirreincidencia, el enemigo a batir
El fenómeno de la multirreincidencia ha sido una prioridad para los cuerpos policiales en los últimos años. Hasta ahora se combatía mediante el Plan Tremall, en cuyo marco los Mossos d’Esquadra han detectado 280 personas con múltiples detenciones, 266 de las cuales han estado activas en 2025. Estas 266 personas acumulan 1.776 detenciones en la ciudad de Barcelona y se les atribuyen 5.284 hechos delictivos, principalmente hurtos y robos con violencia o intimidación. Los cinco delincuentes con más detenciones suman 123 este año, además de 260 antecedentes en total.
A partir de este mes de abril, el abordaje de esta multirreincidencia se reforzó con la implementación del Plan Kanpai, cuya principal novedad es la supresión de los límites administrativos de los municipios, haciendo posible una mayor coordinación entre todos los operadores policiales, tanto en la ciudad de Barcelona como en el ámbito metropolitano.
En el marco del nuevo Plan Kanpai, se han desplegado 135 dispositivos en 28 ciudades con la participación de más de 6.300 agentes de diversos cuerpos policiales
Del Plan Kanpai destaca sobre todo su simultaneidad, en tanto que se efectúa al mismo tiempo en diferentes puntos del ámbito metropolitano con objetivos concretos y relacionados con las tipologías delictivas detectadas in situ a través de la labor policial llevada a cabo previamente, y su duración más amplia, de un mínimo de 12 horas y adaptando cada franja horaria a estos objetivos concretos. También contempla la integración plena de efectivos de las diferentes unidades y de los otros cuerpos policiales, como son la Policía Nacional, la Guardia Urbana o policías locales, la Guardia Civil —en el caso de Girona— y la Inspección de Trabajo de la Generalitat de Catalunya, con los que Mossos d’Esquadra se coordina de forma rigurosa. Cabe subrayar asimismo el nuevo rol del ARRO y la BRIMO, cuyos efectivos trabajarán como parte de la seguridad ciudadana realizando actuaciones propias de identificaciones, registros y saturación de espacios de interés policial.
Conducta implacable frente al delincuente
Los cuerpos policiales implicados en el Plan Kanpai quieren dejar claro que son y serán implacables ante el delincuente. El objetivo no es otro que limitar las oportunidades que este puede tener para delinquir, así como reducir la sensación de impunidad que a veces rodea sus actuaciones. Conscientes de que el reincidente existe y persiste en su conducta porque detrás hay todo un sistema delincuencial que le permite transformar la sustracción efectuada en dinero a través de la figura del receptador, se aborda el fenómeno de la multirreincidencia de manera quirúrgica y efectiva a partir del conocimiento y la inteligencia policial, la coordinación y la cooperación con otros cuerpos de seguridad. No se trata de acciones indiscriminadas ni aleatorias.
A nivel operativo, se persigue combatir la percepción de inseguridad a partir de la presencia policial mediante la movilización de efectivos y el despliegue de recursos adecuados y proporcionales a la problemática detectada en cada zona; identificar, controlar y, si procede, detener perfiles reincidentes y receptadores; prevenir la comisión de ilícitos penales, muchos de ellos vinculados al delito patrimonial en puntos específicos detectados; prevenir y sancionar infracciones administrativas en materia de seguridad ciudadana, y actuar de acuerdo con la Ley de Extranjería en caso de que los delincuentes de alto riesgo de persistencia detectados se encuentren en situación irregular en nuestro país.
Fruto de esta apuesta, durante los once primeros meses del año, se han desplegado 135 dispositivos en 28 ciudades catalanas con la participación de más de 6.300 agentes de diversos cuerpos policiales, de los cuales 4.800 de Mossos d’Esquadra. Durante este período, se ha detenido a 500 personas y se han identificado 24.000, las cuales reunían más de 53.000 antecedentes. También se han recuperado 2.000 móviles.
Refuerzo policial en Navidad
Para velar por la seguridad ciudadana y la movilidad segura también durante el período navideño, el pasado 6 de diciembre Policía de Catalunya y Mossos d’Esquadra pusieron en marcha el Plan Navidad, en el que también participan la Brigada Móvil (BRIMO) y el Área Regional de Recursos Operativos (ARRO). El plan estará vigente hasta el próximo 11 de enero, cubriendo por tanto los primeros días de la campaña de rebajas, la cual también conlleva una gran afluencia de gente en los principales ejes comerciales de la ciudad. El objetivo de los agentes es impulsar acciones para reducir delitos en el espacio público, incidiendo en potenciales hurtos y robos con violencia. Igualmente, se busca garantizar la seguridad reforzando el patrullaje y la presencia policial en espacios clave, como ferias, mercados, zonas comerciales, polígonos, zonas de ocio nocturno o áreas de servicio, entre otros, donde habrá una mayor presencia tanto de agentes uniformados como de paisano.
El Plan Navidad también hará énfasis en la red viaria y los medios de transporte, así como en la prevención de estafas virtuales
El Plan Navidad también hará énfasis en la red viaria y los medios de transporte, así como en la prevención de estafas virtuales, las cuales en los últimos años han mantenido una tendencia al alza. Y es que, mientras que en 2023 se registraron 79.415 estafas virtuales —de las cuales 9.088 afectaban a mayores de 65 años—, en 2024 la cifra ascendió hasta 80.913 casos —con 10.127 víctimas de la tercera edad—. La cifra a 30 de noviembre de 2025 tampoco era nada optimista, en tanto que ya se habían contabilizado 73.489 estafas —de las cuales 9.902 habían afectado a personas mayores de 65 años—, motivo que ha llevado a los Mossos d’Esquadra a poner en marcha una campaña divulgativa en redes sociales para que la ciudadanía en general y las personas mayores en particular sean conscientes de los riesgos que se pueden presentar en la esfera digital, como ofertas engañosas, webs fraudulentas de compras en línea, pasarelas de pago no seguras o mensajes falsos relacionados con envíos de paquetería. La campaña busca poner en valor asimismo el papel de la juventud y de las familias a la hora de acompañar a las personas mayores en el entorno digital y reforzar su seguridad y autoestima para evitar ser víctimas de estafas virtuales.
Más bomberos y agentes rurales
Otros dos cuerpos de seguridad que prevén crecer notablemente de aquí a 2030 son el de bomberos y el de agentes rurales. Así se desprende del anuncio hecho por el Govern de la Generalitat este mes de noviembre, cuando avanzó la ampliación en 247 dotaciones del cuerpo de bomberos de la Generalitat y en 63 el de agentes rurales.
El objetivo de la Generalitat es alcanzar 4.000 bomberos y cerca de 1.300 agentes rurales en el año 2030
El objetivo es alcanzar los 4.000 bomberos y los cerca de 1.300 agentes rurales en el año 2030, así como dar respuesta a la necesidad de incrementar la capacidad operativa de ambos cuerpos y contribuir a velar por la seguridad de las personas, los bienes y la naturaleza mediante la prevención y atenuación del riesgo, el control y la reducción de los incidentes críticos y la extinción de incendios, así como la protección y prevención integrales del medio ambiente y el desarrollo correcto de actividades forestales, cinegéticas y piscícolas de Catalunya. Una medida que se enmarca asimismo en el despliegue de los planes estratégicos Bombers 2030 y Agents Rurals 2030, que ya anticipan tener que hacer frente a los nuevos retos derivados de la crisis climática, el aumento de la superficie forestal vulnerable y la intensificación de la actividad humana en el medio natural.
