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Fondos buitre Protesta en el nido de los buitres

Medio centenar de personas se ha concentrado en la puerta del Hotel Palace de Madrid, donde se celebra la convención 'Gri Club’, un "un club global del sector inmobiliario" en el que participan fondos de inversión conocidos como "fondos buitres" que, según colectivos por el derecho a la vivienda, están detrás de nueva burbuja inmobiliaria y del alquiler. Llaman a rodear el Palace a las 20.00 horas

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Una mujer disfrazada de buitre durante la protestas contra los fondos de inversión junto al Hotel Palace de Madrid. -JAIRO VARGAS

mADRID, Actualizado:

"Fuera buitres de nuestras casas". Con ese grito han recibido este martes medio centenar de personas, convocadas por diferentes colectivos por el derecho a la vivienda, a los asistentes al GRI Club. Se trata de "un club global del sector inmobiliario", dice su página web, que celebra hasta el próximo miércoles una convención internacional en el Hotel Palace de Madrid en la que altos directivos de fondos inversión, SOCIMIS e inversores inmobiliarios organizan mesas redondas en las que se ponen al día de sus nuevos negocios y hacen balance de sus operaciones. Un cónclave privado que llega en un momento en el que España y, en concreto, Madrid, se ha convertido en un jugoso pastel de ladrillo del que obtener grandes beneficios económicos.

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"Es un club de grande inversores y fondos buitre. Se reúnen periódicamente en distintas ciudades para planificar negocios y tejer redes", explica Jacobo Avellán, uno de los portavoces del Sindicacto de Inquilinos de Madrid, una plataforma ciudadana que nació el pasado año para protestar y visibilizar los efectos de la nueva burbuja del alquiler que está convirtiendo en misión imposible ser inquilino en las principales ciudades españolas. 

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"Ellos tienen mucha responsabilidad en la nueva burbuja inmobiliaria y Madrid se ha convertido en uno de los principales focos para que los fondos buitre hagan negocios. Es una ciudad que ha sufrido muchos desahucios en los últimos años y tiene muchas casas vacías propiedad de los bancos. Eso es muy atractivo para estos fondos, que las han ido comprando y ahora las están poniendo de nuevo a la venta", añade Avellán, que apunta que "el Gobierno ha creado el escenario legal propicio para que ellos hagan negocios. Están poniendo mucha vivienda en alquiler y lo hacen a precios altos, por lo que son los responsables de que se reactive ese mercado y que lo haga a esos precios a los que no todo el mundo puede acceder", critica.

Durante la convención se impartirán conferencias con títulos como "Barcelona y Madrid: ¿Qué productos "Core" quedan?", "Residencial, la estrella del momento" o "Seguirá el crecimiento o se puede prever una caída?". Unos títulos que indignan a los habitantes de una ciudad y una región que, en plena oleada de desahucios, vendió miles de viviendas sociales a algunos de estos fondos de inversión a precios ridículos, y sus inquilinos están ahora sufriendo estas consecuencias. 

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"Venimos a pararles los pies y a denunciar que estos fondos buitre no son más que pobreza para la gente. No crean fábricas ni puestos de trabajo ni pagan aquí sus impuestos. Tienen sus sedes en paraísos fiscales. Nos están robando nuestro dinero directa e indirectamente y la gente lo tiene que saber. El Gobierno tiene que hacer leyes que regulen esta actividad económica como ya se ha hecho en Bélgica, Francia o Gran Bretaña", explica Mercedes Revuelta, activista por el derecho a la vivienda presente en la protesta.

Los pisos que vendió Botella ya valen cuatro veces más

Revuelta recuerda sólo uno de los ejemplos más sangrantes de este "expolio". El mes pasado, la empresa Fidere, propiedad del fondo de inversión Blackstone, dio a conocer lo que estimaba que había ganado con la compra en 2013 de 1.860 viviendas de protección oficial propiedad de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS). La operación, llevada a cabo durante la alcaldía de Ana Botella y declarada "irregular" por la Fiscalía, le costó a Fidere apenas 200 millones de euros, un precio que fijó el propio fondo buitre, según la comisión de investigación que el Ayuntamiento celebró en 2016. Fidere estima que esas casas, compradas con inquilinos viviendo en ellas, ahora valen más de 660 millones de euros, más de cuatro veces el importe por el que el Ayuntamiento las vendió. 

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El nuevo casero se negó a respetar y renovar los contratos firmados por los inquilinos y fue subiendo los precios de los alquileres sociales, ejecutando desahucios de quienes no podían pagarlos y logrando que muchos de esos bloques se vaciaran para tener vía libre y poder poner precios de mercado. "Su objetivo primordial es hacer negocio en corto plazo. Compran a 23 y venden a 175 en menos de un año. ¿Quién paga esa ganancias estratosféricas? Las pagamos nosotros, todos los ciudadanos, con un aumento de los precios del alquiler, de la vivienda, pero también de las residencias de ancianos y las residencias de estudiantes, que es un mercado en el que están entrando ahora", expone Revuelta, miembro de la recién presentada Plataforma Contra los Fondos Buitre.

Varias personas se manifiestan contra una convención de fondos buitre junto al Hotel Palace de Madrid.- JAIRO VARGAS

"Fidere no respeta mi derecho a compra. He perdido 30.000 euros"

Frente a la puerta del Palace, Nuria Rodríguez grita la misma frase: "Fuera buitres de nuestras casas". Ella es una víctima directa de sus operaciones millonarias. En 2002 accedió al plan de vivienda joven de la Comunidad de Madrid y le fue adjudicado un piso de protección oficial en Rivas. "Era alquiler con opción a compra a los diez años. La casa valía 76.000 euros y pagaba mensualmente una parte en concepto de alquiler y otra en concepto de compra", recuerda la joven. Pero diez años después, la Comunidad de Madrid había dejado de ser propietaria de esas promociones.

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"La propiedad de toda la promoción de viviendas fue pasando por diferentes empresas: Bankia, la SAREB (banco malo) y ahora son de Fidere. He pagado 30.000 euros pero ahora Fidere no respeta mi derecho de compra y en los tribunales le han dado la razón a ellos", relata. "Al menos tengo la suerte de que soy la única inquilina del bloque a la que al menos le han respetado el precio del alquiler. A todos los demás se lo han ido subiendo a los tres años. De 430 euros al mes a 640. Ya quedamos muy pocos vecinos allí, que es lo que quieren, para poder alquilar las viviendas a precio libre", lamenta la joven, que en 15 años ha tenido dos hijos y se ha quedado sin trabajo. "Ahora tendría la mitad de la vivienda pagada, pero no tengo ni casa ni dinero, es indignante. No entiendo por qué no hay más personas aquí protestando", afirma.

"Si no tenemos vivienda pública y social, ¿dónde van a ir las personas que han sido desahuciadas los últimos años?"

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"Si no tenemos vivienda pública y social, ¿dónde van a ir las personas que han sido desahuciadas los últimos años?. Hay familias llevan en lista de espera para una casa más de 15 años. Eso no se puede permitir", asegura Revuelta, que considera que esta nueva burbuja "política y financiera. Los dos poderes llevaban años tramando esta burbuja cuando llegó la crisis. Los fondos han comprado miles de viviendas de desahuciados que se habían quedado los bancos o que se habían colocado como activos tóxicos del ladrillo en la SAREB. Nos hacen creer que ahora hay escasez de vivienda y que por eso los precios son más altos, pero es mentira", dice la activista.

El porta inmobiliario Fotocasa publicó el lunes los resultados de una encuesta que revelaba que cada vez más jóvenes piensan que alquilar es tirar el dinero y que prefieren pagar una hipoteca. "Hemos vuelto nueve años atrás, los bancos vuelven a dar el 100% de una hipoteca y es normal que la gente piense que es mejor hipotecarse que pagar 900 o 1.000 euros al mes por un alquiler, que es un precio estratosférico", lamenta la activista, que señala que "somo el país del mundo que más hipotecas tiene".

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Llama a "rodear" el Hotel Palace para protestar

Para revertir esa tendencia que hace no tanto llevó al país a uno de los mayores dramas sociales, el de los desahucios, los activistas celebran este martes un "contra club GRIP" con protestas, intercambios de experiencias de los afectados por los fondos buitre y con una convocatoria para rodear el Hotel Palace este martes a las 20.00 horas.

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