Así son las carreras de espermatozoides: desmontamos con Erick Pescador la masculinidad tóxica tras este evento de EEUU
Millonarios compiten en carreras de espermatozoides para demostrar su virilidad. Un espectáculo biológico que mezcla apuestas, ciencia y masculinidad llevada al extremo.

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Se llaman Sperm Races, carreras de espermatozoides organizadas por millonarios en EEUU. Hombres que pagan por ver cómo su esperma corre por un tubo microscópico que simula el útero de la mujer. ¿El fin? Ver cual es el más viril.
Esta carrera fue celebrada en Los Ángeles el pasado mes de abril y los organizadores prometen hacer una próximamente con celebridades. Este es el nuevo delirio de la masculinidad millonaria formado por cámaras de laboratorio, apuestas económicas en directo y, por supuesto, azafatas con minifaldas.
Numerosos influencers y marcas han decidido patrocinar este show que utiliza el sistema reproductor femenino como cancha. La organización ha llegado a recibir más de un millón de dólares en inversiones para lanzar este formato que se autoproclama a sí mismo como una nueva forma de entretenimiento biológico.
¿Cómo funciona exactamente?
Se necesitan dos competidores, dos muestras y una meta microscópica que convierta a uno de ellos en ganador. El recorrido en sí contiene señales químicas, una dinámica de fluidos y salidas sincronizadas, según se muestra en Sperm Racing, la página web de los organizadores. Las cámaras de alta resolución, la retransmisión en vivo y las numerosas estadísticas fueron suficiente para atraer a más de 1.000 asistentes, entre los que se incluían asientos vips para los más curiosos.
Para abordar de forma directa el fenómeno de la machosfera y su vínculo con la masculinidad tóxica, entrevistamos a Erick Pescador Albiach, sociólogo y sexólogo. Su perspectiva nos permite comprender a fondo este fenómeno y sus implicaciones sociales.
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