Entrevista a Astrid Solé"El grupo autónomo [conocido como OLLA] quería cambiar la sociedad para hacerla mejor y más feliz"
La periodista publica Segon homenatge a Catalunya. Un combat de l'autonomia obrera (Descontrol), un documentadísimo libro que resigue la historia del grupo, muy desconocida hasta ahora. La entrevistamos a fondo.

Barcelona-
En 1972, en la última etapa del franquismo y en un contexto de agitación social y política influenciado por el Mayo del 68 francés, varios jóvenes rebeldes se unieron en Barcelona a un grupo de acción autónomo que quería combatir la dictadura, pero también al capital, y que aspiraba a cambiar el mundo y construir una sociedad diferente, mejor y más justa. Varias decenas de personas acabarían participando en el grupo, que nunca utilizó un nombre, pese a que ha sido conocido como OLLA (Organización de Lluita Armada), tal como lo denominó erróneamente la Policía y la prensa de la época.
Su historia se alargaría hasta 1988 y experimentaría varias evoluciones. En todos estos años protagonizaron un buen puñado de acciones, entraron en contacto con múltiples grupos que también aspiraban a derribar el sistema, acumularon armas, explosivos, dinero e, incluso, pisos, y se vieron golpeados por una represión que les comportó detenciones, la prisión y el exilio, básicamente a Francia.
Ignorados por la historia oficial y por los múltiples relatos que se han hecho del final del franquismo y la Transición, la periodista y documentalista Astrid Solé Jordà (Barcelona, 1979) ha subsanado este déficit con Segon homenatge a Catalunya. Un combat de l'autonomia obrera (Descontrol Editorial), un amplio volumen que disecciona al grupo a través del relato de sus protagonistas.
A pesar de que no tenían nombre, el grupo autónomo protagonista del libro ha pasado a la historia conocido como OLLA, organización de lluita armada, como lo denominó la Policía y la prensa de la época. ¿Pero cómo surge y quiénes eran sus miembros?
Ellos siempre me han dejado muy claro que se quieren definir como un grupo autónomo de apoyo a la lucha obrera y a partir de aquí todo lo que hacían era para ayudarla. Eran jóvenes rebeldes con ideas muy claras sobre el capital, el poder y la lucha de clases y conocían los problemas que tenían los obreros porque ellos también lo eran, eran sus vecinos y sus compañeros, y hacían lo que necesitaran los obreros y la sociedad. Por ejemplo, si estaban en contra de que construyeran una fábrica que contaminaría mucho, pues hacían una acción contra aquello.
Aparecen en el tardofranquismo, un momento de agitación con muchas huelgas obreras, la lucha contra la dictadura... ¿En qué se inspiran?
Se consideran herederos de la revolución social del 1936, lo que querían era transformar la sociedad. Es verdad que nacen durante el franquismo, pero continuaron luchando en democracia, porque lo que querían era cambiar la sociedad, hacerla mejor y más feliz. En este sentido, el franquismo les influyó muchísimo, pero beben del Mayo del 68 y la idea de transformar la sociedad y vivir en un lugar mejor. Continuaron luchando hasta 1988, porque la democracia llegó, pero consideraban que tampoco era el mundo en el que ellos querían vivir.
Les influyeron el 1936, la lucha de los maquis, el Mayo del 68 y los Tupamaros
Les influyó el 1936, la lucha de los maquis, la lucha del Mayo del 68 y también los Tupamaros, que era una guerrilla urbana de Uruguay. No querían vivir en la montaña, sino que querían hacerlo en la ciudad, que es donde trabajaban y donde había los problemas reales. Hacían acciones clandestinas, pero no vivían clandestinamente, trabajaban y hacían su vida normal y tenían la familia, los amigos y lo que sea. Hacían acciones clandestinas y después volvían a la normalidad, que era una cosa muy novedosa en la época. Querían cambiar la sociedad desde dentro.
Era un grupo muy diferente a otros que había en la época, como el MIL (Movimiento Ibérico de Liberación) o los partidos de la oposición antifranquista, fuera el PSUC o cualquier otro. ¿Qué particularidades tenía?
En esto innovaron muchísimo. Los grupos tradicionales de la época, como el PSUC u otros, eran partidos políticos y tenían una jerarquía, unos dogmas y siempre había algún líder que marcaba las líneas. Y ellos quisieron romper con esto, querían crear una cosa nueva y crearon esta forma de funcionar a través de los círculos, que eran grupos de tres personas que eran autogestionados e independientes. Es decir, todos compartían la línea general del grupo, pero cada grupo podía acceder a armamento y explosivos y si quería podía hacer una acción. No les interesaban el protagonismo ni los egos, y todo lo que era jerarquía y dogmas lo rechazaban frontalmente. Además, si tomaban una decisión y al cabo de unos días alguien decía de volver a hablarlo porque no estaba de acuerdo, lo hacían, cosa que en los partidos era imposible. No eran un partido y nunca lo quisieron ser.
Rechazaban frontalmente todo lo que era jerarquía y dogmas
De hecho, explica que no tenían una ideología del todo definida, porque se definían muy a la contra, de decir lo que no eran, no tanto lo que eran.
Exacto. Estaban en contra de todo lo que había establecido, en contra de lo que era tradicional, querían algo nuevo, inventarlo y que funcionara.
En algún momento de la obra, uno de los antiguos miembros plantea que uno de los errores del grupo fue que la acción pasaba por delante la teoría política. ¿Esto fue uno de los problemas que tuvieron?
No creo que fuera un problema, el tema es que las cosas se desarrollaron muy rápido porque enseguida se encontraron con la detención de Salvador Puig Antich. Inicialmente tuvieron una especie de congreso en el que se planteaban si eran independentistas, situacionistas..., y dijeron que primero querían cambiar la sociedad, que todo el mundo fuera igualitario y que después ya decidirían si querían ser una cosa u otra. Dentro del grupo había diferentes tendencias, algunos habían pasado por partidos políticos, pero es verdad que al principio decidieron ponerse a todas y con el caso de Salvador Puig Antich subieron exponencialmente y tuvieron tanta infraestructura y tanta capacidad que cuando lo asesinaron se plantearon volver un poco atrás. Pero con la parte teórica defendían ir primero a la praxis y, además, decían que ya había mucha gente que teorizaba bien y, por lo tanto, se trataba de diversificar y hacer otras cosas para atacar [al sistema].
¿La detención y el asesinato de Puig Antich marca un punto de inflexión al grupo, con la creación del comité de solidaridad?
Totalmente. La detención de los MIL y las penas que le impusieron a Salvador hizo que mucha más gente decidiera involucrarse en la lucha radical y en el caso de ellos fueron a por todas e intentaron salvarlo con todas las herramientas que tuvieron. Hacían muchos viajes por Europa, pasando por donde fuera, casi sin dormir, picando muchas puertas, entregando el Dosier MIL a todo el mundo, intentando explicar el caso... No era fácil, era un esfuerzo enorme para intentar salvarlo y no conseguirlo los golpeó brutalmente.
¿Que siempre hayan huido del protagonismo es una de las razones que explica que todavía hoy el grupo autónomo sea tan poco conocido?
Es cierto que cuando hablo con gente que no era del grupo, pero que eran afines, me decían que sí, que sabían quién eran los de la OLLA [como se les conoció] y en la época sí que sabían que tenían pisos y explosivos, porque era el grupo que en aquel momento tenía más capacidad en Catalunya para hacer acciones y seguro que dentro de este mundo eran muy conocidos. Pero es verdad que hasta ahora ellos no han querido hablar, porque les daba igual, no se dieron importancia y lo hicieron porque creían que se debía de hacer.
En un momento fueron el grupo en Catalunya que tenía más capacidad para hacer acciones
De hecho, aunque evidencia la participación en el libro de Felip Solé Sabaté, alias Genet, todos los protagonistas aparecen con sus nombres de guerra, no con las identidades reales.
Sí, porque el libro he intentado situarlo muy en la época, no descontextualizar lo que pasó. Es decir, todo lo que hicieron fue en aquel contexto histórico y político y en aquel momento se hablaban con los nombres de guerra. De hecho, todavía hoy cuando se encuentran entre ellos a menudo se llaman con los nombres de guerra. Sí que es verdad que en algún momento explico que son gente real, que asumen lo que hicieron.
¿El apoyo concreto en las luchas obreras cómo se articulaba?
Por ejemplo, en la central térmica de Sant Adrià de Besòs, cuando [agentes de la Policía] mataron a un obrero ellos hicieron una acción y pusieron explosivos. Al final la idea era si nos están explotando hacemos alguna acción que repercuta y provoque pérdidas a la fábrica. También ayudaron a huelgas y hacían acciones de solidaridad, en el sentido de dar dinero a grupos que lo necesitaban porque querían tener una imprenta, hacer un huerto ecológico, lo que sea.
Una parte muy importante de las acciones que describe en el libro tienen que ver con la obtención de dinero, primero a través de las "expropiaciones" a bancos y después con los 'travelcheck'. ¿Qué eran exactamente? ¿Y a qué responde el cambio?
Eran cheques de viaje y, por ejemplo, si querías viajar a cualquier país europeo, en vez de cambiar divisa llevabas estos cheques que podías cambiar por moneda una vez estabas en el destino. Optaron por este método porque no es lo mismo ir con una pistola a un banco y atracarlo que ir con un cheque, un papel, a un banco y cambiarlo y que te den el dinero, sin riesgos físicos y, sobre todo, exponiéndote a una pena muy inferior si te pillaban. Se les abrió un mundo cuando los descubrieron, lo hicieron a gran escala y consiguieron grandes cantidades de dinero. En aquella época era mucho más lento el traspaso y control de datos por parte de los bancos y cuando descubrían que el cheque estaba falsificado ya se había cobrado el dinero y las personas estaban fuera.
A pesar de que han pasado a la historia como Organización de Lluita Armada, en la obra dejan muy claro que no la hacían, sino que practicaban la agitación armada. ¿Cuál era la diferencia?
La agitación armada para ellos era utilizar las armas como método de intimidación y defensa
La agitación armada para ellos era utilizar las armas como método de intimidación y defensa, es decir, que no iban con la intención de usarlas. Cuando hacían una expropiación, utilizaban coches, armas, una maleta para poner el dinero y el arma era una herramienta más para hacer la acción. En cambio, la lucha armada es lo que hacían grupos que conocemos perfectamente, como ETA, y muchas organizaciones en Europa que funcionan así.
Con algunas de las cuales tienen contacto, como la RAF alemana, ¿no?
Sí, y con ETA también hablaban. También lo hacían con comunistas o la CNT. Contactos e interacción tenían toda la que quieras. Nunca se negaron a cooperar con alguien porque la lucha es la lucha y cuantos más luchemos más rápido iremos y acabaremos con el sistema. Pero había límites que no querían pasar y uno era el terrorismo. Cuando asesinaron a Salvador Puig Antich tenían mucha rabia dentro, pero decidieron no pasar esta frontera.
Había límites que no querían pasar y uno era el terrorismo
¿Supongo que esto conllevó que finalmente no hicieran algunas acciones previstas, por el posible riesgo de que hubiera alguna muerte accidental?
Claro, se lo pensaban mucho y al final siempre había alguien que decía "esperemos". Por ejemplo, si querían poner explosivos en un lugar que estaba junto a la playa, alguien decía que por allá pasa mucha gente que no podrían controlar, gente que duerme y realmente puede haber un accidente. Era una línea roja que tenían muy presente.
Pese a sus precauciones y medidas de seguridad, la represión también les golpea y sufren detenciones, juicios, encarcelamientos, exilio... ¿Qué les comportará?
Tenían muy claro que cuando los cogieran o estuvieran buscados tendrían que marcharse. Cuando se van al exilio no sabían hasta qué punto los que habían sido detenidos habían cantado y esto les perjudicaba o no y por eso era muy importante el contacto que tenían con los abogados, porque les podían proporcionar aquello que habían declarado y saber si habían dicho nombres reales o qué. En todo caso, se pensaban que se marchaban al exilio por poco tiempo y que podrían volver pronto y algunos lo hicieron, pero les cogieron, y otros decidieron exiliarse, cuando el exilio nunca es fácil y se pasaron años [fuera]. Los inicios realmente son duros y llegaron a pasar hambre, porque al no tener papeles no podían trabajar y en Perpinyà sufrían un ambiente muy hostil por parte de los policías. El exilio fue duro, pero también controlaban muchos pasos por la frontera.
El exilo fue duro, llegaron a pasar hambre y sufrían un ambiente muy hostil por parte de los policías
Con el final de la dictadura franquista no acaba su lucha, pero sí que hay un cambio claro porque el contexto obviamente no es el mismo. ¿Hacia dónde evolucionan?
Hay dos núcleos, uno en Barcelona y en Moià [en la Catalunya Central], y otro en Francia, que se mueve sobre todo por Perpinyà, Tolosa y París. En Catalunya siguen haciendo expropiaciones de vez en cuando, pero centran los esfuerzos sobre todo en la casa que tenían en Moià, que será un epicentro de una lucha más underground y cultural, por la cual pasan artistas como Pau Riba, Ocaña, Nazario, la Fura dels Baus... Había todo aquel ambiente de cambiar el mundo y de hacerlo diferente. Participan en las Jornadas Libertarias [que se hicieron en el Parc Güell de Barcelona en julio de 1977] y destacan que no venda la Policía, cuando años antes habría sido imposible, y sentían que realmente las cosas se podían cambiar, se vivía un momento de descubrimiento, de intercambio de ideas, de libertad... al final era mezclar todo de disciplinas que pudieran ayudar a cambiar el mundo y hacerlo distinto. Y aquí invirtieron muchos años, hasta que en 1984 cerró la casa de Moià, y después continuaron con la lucha cultural en Barcelona. Aunque poco a poco la cultura se va oficializando.
Y en Francia se centraron sobre todo en la lucha ecológica, antinuclear y al juntarse con grupos diferentes, como los naxalistas, y hacer campañas contra el turismo. Por ejemplo, en 1982 intentaron acabar con el reactor nuclear súper Phoenix, que quizás es muy espectacular intentar lanzar unos misiles contra una central nuclear, pero siempre me dicen que no estaban solos, sino que había muchos grupos antinucleares organizados en Francia.
El 1988 se autodisuelve el grupo. ¿Por qué lo hacen?
En Europa ya se estaba pensando que se tenía que luchar de otro modo, ya no hacerlo a través de los grupos autónomos. Aquí mismo ya había muchos grupos legales que funcionaban, como las entidades vecinales, ecológicas o feministas que ya empezaban a tener mucha gente. Así que decidieron que se tenía que luchar de otra forma y el grupo se disolvió y ellos como personas hicieron lo que quisieron y algunos siguieron luchando. Pero siempre digo que nunca fueron vencidos y han continuado la lucha, cada cual a su manera. El libro, en cierto modo, es como su último golpe, porque es explicar su historia y que se difunda, y esto también es luchar contra el sistema y explicar una alternativa.
En el epílogo cita una de las frases de George Orwell, que dice que "hay ocasiones en que vale más luchar y ser vencido en vez de no luchar". ¿Cuál es el vínculo con Orwell y su 'Homenaje en Catalunya'?
Ellos siempre me decían que su historia es muy orwelliana. Cuando me releí el Homenaje a Catalunya dije que había muchas frases que dijo él que se podían retomar en los años 70 y lo que habían hecho ellos. Explicar a Orwell como recurso narrativo me servía como para cerrar el círculo y para tener un hilo conductor que me ayudara a ordenar la información y a hacer circular el libro. También está el hecho de que ellos se consideran herederos de aquella revolución del verano del 36 y Orwell hizo un homenaje a todos aquellos que intentaron hacer la revolución social en aquel momento. Yo he hecho un homenaje a ellos, que lo intentaron en los 70 y 80. Y explicarlo a través de los protagonistas, porque siempre los han criminalizado con los informes judiciales y a través de la prensa y al final es que hablen ellos directamente.
¿Qué legado cree que han dejado?
Defendían unos valores que son universales, como la libertad, la fraternidad o la solidaridad
Defendían unos valores y unos sentimientos que son universales, como la libertad o la fraternidad, y que puede entender todo el mundo. También la solidaridad, esto de ayudarse y tener mil contactos, que ojalá existiera hoy en día, o la sensación de que lo podemos hacer, que lo podemos conseguir. Me repetían mucho que la revolución se tiene que hacer desde la alegría y creer que lo conseguirás, porque si no ya no hubieran empezado. Pensaban que cambiarían el mundo, sabiendo lo que había si los cogían, que comportaría prisión y sufrimiento. Al final es ir a por todas y tener el convencimiento de que lo conseguirás. Este ir todos juntos a una y creer que lo conseguiremos, ojalá lo tuviéramos. Luchaban por un mundo mejor, para ser libres, ser felices y estar todos contentos. Como eran anónimos no han inspirado a nadie, porque no les interesaba, pero con el libro he intentado que se reconozca lo que hicieron, es la idea de que estos valores son universales y perfectamente válidos hoy en día y que la lucha es totalmente necesaria.
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