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LGTBIfobia La Fiscalía solicita penas mínimas por delito de odio en una brutal agresión homófoba en Alicante

Al grito de "maricón de mierda te vamos a matar", un grupo de unos 16 jóvenes agredieron a un hombre de 43 años, al que le rompieron el tabique nasal, los pómulos y un fémur, lo que le ha obligado a pasar por varias operaciones y está en rehabilitación. 

Parque Tossal
Dos policías inspeccionan el lugar donde se produjo la agresión, en Alicante. EUROPA PRESS

El pasado mes de febrero, un hombre de 43 años fue brutalmente agredido en Alicante por un grupo formado por 16 jóvenes que se habían citado por WhatsApp para hostigar  a personas homosexuales. Hacia las ocho de la tarde, cuando se encontraba sentado en un banco del Parque Tossal con otros dos hombres, el grupo comenzó a increparlos, gritándoles "maricones de mierda", insultos que fueron creciendo en violencia, hasta gritarles "os vamos a matar", "vamos a matar maricas", y comenzaron a lanzares piedras y a sacar palos. 

Los tres increpados echaron a correr, pero uno de ellos fue alcanzado por el grupo, que lo tiró al suelo de un golpe y posteriormente lo atacó con los palos y con golpes y patadas. En la agresión directa participaron tres personas (dos menores y un mayor de edad), mientras el resto miraba la escena sin impedirla y algunas chicas se quedaron algo rezagadas sujetando el móvil de sus compañeros, pero siendo conscientes en todo momento de lo que estaba ocurriendo. 

La víctima sufrió diversas heridas, que incluyeron fracturas y desplazamiento del tabique nasal, del pómulo y de un fémur. Por estas lesiones tuvo que ser operado en varias ocasiones; en la actualidad se encuentra recuperándose y en rehabilitación. Según fuente cercanas a su defensa, puede que las secuelas acaben en una cojera permanente. Los detenidos y encausados por estos delitos son 16 jóvenes (siete mayores de edad y nueve menores) que tienen edades comprendidas entre los 14 años y la veintena.

A pesar de la gravedad de los hechos, la Fiscalía ha solicitado para todos los acusados penas por delito de odio que rozan el mínimo legal

A pesar de la gravedad de los hechos, la Fiscalía ha solicitado para todos ellos penas por delito de odio que rozan el mínimo legal. Según el escrito de diligencias previas presentadas por la Fiscalía Provincial de Alicante ante el juzgado número 6 de esa localidad, al que ha tenido acceso este diario de medios judiciales, el fiscal pide para todos ellos (hayan o no participado directamente en la paliza) año y medio de prisión como agravante por delito de odio.

El artículo 510 del Código Penal, estipula que este tipo de delitos pueden conllevar una pena que va entre de uno a cuatro años de cárcel, por lo que la Fiscalía aplica en este caso casi el mínimo legal posible, en una agresión que ha sido brutal, organizada, planeada de antemano y que ha tenido graves consecuencias para la víctima.

Una constante en Alicante: se minimiza el delito de odio

Para Toño Abad, director del Observatorio de la LGTBIfobia de València, la petición de la Fiscalía "es un insulto, tanto a la víctima, como a las personas LGTBI, y demuestra cómo la Fiscalía de Alicante no se toma en serio los delitos de odio. Son varias las ocasiones en las que hemos visto que o bien se archivan o bien se solicitan penas irrisorias por delitos que deberían estar agravados. Y mucho más teniendo en cuenta la forma en la que sucedieron estos delitos: con una manada de jóvenes persiguiendo a una persona LGTBI, que habían salido a ese efecto para apalizarla con resultado de graves lesiones. Parece que se lo toman a risa. No se aplican los agravantes y luego la gentes se pregunta porque las personas LGTBI no denuncian las agresiones. Pues por cosas como éstas".

En las últimas semanas miembros de los observatorios contra la LGTBIfobia de distintos lugares del territorio, así como organizaciones de defensa de las personas LGTBI, han denunciado la falta de formación del sistema judicial y de la Policía ante el incremento de las agresiones homófobas y han llamado la atención sobre el hecho de que en algunos juzgados o Fiscalías, las penas por delitos de odio, o bien no se utilizan, o son en muchos casos irrisorias.

En la agresión de Alicante, la Fiscalía pide distintas condenas totales para los diversos implicados, según el grado de participación; existen dos escritos de Fiscalía, dependiendo de si los agresores son menores de edad o mayores. Para el adulto que participó en la paliza, la Fiscalía solicita una pena de cuatro años de prisión por un delito de lesiones con instrumento peligroso, multa de tres meses por delito de coacción, y orden de alejamiento de la víctima, de su casa, de su trabajo y del parque donde ocurrieron los hecho por un período de seis años. También le impone una multa por maltrato de obra de 50 días a razón de 6 euros al día. Para otros cuatro adultos solicita  multas por maltrato de obra y alejamiento de 500 metros del agredido y del Parque Tossal por un período de seis meses. 

Para todos los participantes (16 en total) la Fiscalía pide año y medio de prisión por el agravante de delito de odio. Es decir, la mayoría de los que participaron en la agresión, que no tengan antecedentes penales, no irán a prisión ni a centro de menores al ser la condena menor a dos años y al tener muchos de los agresores sólo reconocido este delito de odio en grado mínimo.

"La actuación de la Fiscalía de Alicante es una constante que roza el esperpento. Después de la que está cayendo con las agresiones homófobas y de que la Fiscalía General del Estado ha dado una instrucción clara, la actuación de esta Fiscalía es lamentable. Estamos barajando la posibilidad de pedir que sea relevado del caso y que se ponga a otra Fiscalía, porque no nos sentimos representados por esta que mira hacia otro lado", concluye Abad. 

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