La lucha del Polígono Sur de Sevilla consigue recuperar los buses 30, 31 y 32
"Reducir las desigualdades requiere más servicios públicos, no menos. Bienvenida la rectificación sobre una decisión que nunca debería haberse tomado", reprocha la oposición al alcalde José Luis Sanz (PP).

Sevilla--Actualizado a
—¿Ya van a dar la vuelta por ahí?, pregunta una de las pasajeras del 31 al conductor del autobús. Hay otra persona, una mujer, de pie, al lado, que duda. No sabe si bajarse ya o esperar a ver si es verdad que ha vuelto el recorrido completo de la línea.
—Sí, asiente el conductor.
—La parada, la parada, le dice entonces la pasajera que ha preguntado a la otra, que en ese momento se sienta en el segundo asiento del vehículo y espera, efectivamente, a su parada, la de siempre.
Unos 12 días ha estado el 31, también el 32, —un mes el 30— sin dar el servicio completo en el Polígono Sur, uno de los barrios segregados del país, que tiene los peores indicadores económicos, según las estadísticas del INE. En el Polígono Sur no se comprendió bien el desvío de los autobuses, decretado de la noche a la mañana, sin apenas avisos, por el Ayuntamiento.
Y, ahora, aunque existe alivio, también hay inquietud por cómo se han desarrollado los acontecimientos y por las carencias en el barrio, del que la retirada de los autobuses suponía el ejemplo más grave.
Este jueves por la mañana, un nutrido grupo de vecinos se reunió en la puerta del Ayuntamiento para reclamar mejoras y protestar por el desvío y se colaron en el Pleno para expresarle al alcalde el descontento.
El barrio ha peleado para que volviera el autobús, al principio, tímidamente. Después, ya con vigor. Las asociaciones de la zona lanzaron comunicados, las personas mayores empezaron a hablar y a quejarse de las caminatas. Nadie quería pensar en que llegara el calor y en pegarse la caminata mientras se arrastra el carro de la compra sin el autobús a pleno rendimiento.
Los partidos de la oposición en el Ayuntamiento también hicieron su trabajo en este asunto y se hicieron eco del malestar vecinal. Una vez recuperados los recorridos, fuentes del PSOE manifestaron a Público: "Antes de improvisar y quitar servicios públicos municipales, el gobierno de José Luis Sanz (el alcalde, del PP) debería garantizar que se prestan con garantías de seguridad tanto para los trabajadores públicos como para los usuarios. Reducir las desigualdades requiere más servicios públicos, no menos. Quitarlos es acrecentar las desigualdades. Bienvenida la rectificación sobre una decisión que nunca debería haberse tomado".
Para Ismael Sánchez (IU), portavoz de Podemos-IU en el Ayuntamiento de Sevilla, la vuelta del autobús supone una "victoria vecinal". "El gobierno acierta cuando rectifica. Seguiremos vigilantes para que el derecho a la movilidad esté siempre garantizado".
La empresa municipal de autobuses Tussam se limitó a anunciar el retorno del servicio sin más explicaciones. Cuando se desviaron los autobuses, lo que generó problemas e indignación en el barrio, Tussam se limitó a afirmar: "Esta medida tiene como único objetivo preservar la seguridad de usuarios y trabajadores".
Esta fue una decisión política, tomada por el Ayuntamiento, que gobierna el PP en solitario, con apoyos puntuales de Vox, que no tiene precedentes desde que existe el comisionado del Polígono Sur. En 2017, el 31 y el 32 se desviaron, pero fue por orden de la Inspección de Trabajo, que, ante la acumulación de incidentes, ordenó cortar el trayecto.
Esta vez hay una denuncia también, pero el Ayuntamiento no esperó a la decisión de la Inspección y modificó el recorrido sin más. Al hacerlo de la noche a la mañana, causó problemas y desperfectos a vecinos y vecinas, que llegaron, como consecuencia, tarde a sus trabajos.
Público ha podido obtener en fuentes de Tussam que la empresa municipal ha reactivado las rutas al haber comprobado que funciona un dispositivo montado por la Policía Local para "el acompañamiento y vigilancia en los recorridos, tanto en horario de mañana como de tarde y de lunes a domingo".
Los conductores de autobús, que habían presionado y reclamado poder trabajar "en condiciones de seguridad", no las tienen todas consigo. "No se soluciona el problema y el problema de seguridad persiste y así se le ha trasladado a la Dirección", afirmaron fuentes del comité de empresa a Público este jueves.
"Los trabajadores ni ponemos ni quitamos líneas. La Dirección ha decidido restablecer el recorrido, y se le ha trasladado desde las secciones sindicales que la medida que nos trasladan carece de credibilidad y que pueden ser responsables si ocurre cualquier desgracia ante una situación que ya ha sido advertida por el Comité de Seguridad y Salud reiteradamente", agregan.
Convivir y relacionarse
El barrio, claro, lo ve de otra manera: un servicio público más que se recorta. Y aunque esta vez hayan vuelto, la amenaza sigue ahí: "A ver cuánto dura", expresa con toda claridad una de las viajeras. También hay conductores que quisieron, mientras duró el desvío, proponer soluciones. Así el sindicato Alternativa Sindical de Clase (ASC) de Tussam había lanzado la idea de que los conductores realizaran "una acción de integración en los colegios del barrio con el flamenco como protagonista".
En 2017 ya se exploró esta vía, con éxito: "Hicimos de todo para que se parara y evitar a futuro más parones", recuerda la entonces comisionada en el Polígono, Mar González. Desde entonces, han pasado ocho años
"Podríamos habernos ahorrado mucho sufrimiento a la gente y mucha percepción de discriminación que hemos tenido durante estas semanas. Efectivamente, cuando hay problemas, hay que buscar soluciones y no eliminar derechos. La inmensísima mayoría del Polígono Sur tiene ganas de convivir y de relacionarse con el resto de la ciudad y, sin duda, les hemos causado un grave perjuicio. Esto no se haría en otros barrios", reflexiona González sobre el desvío de estas semanas una vez que se ha restablecido el servicio.
"Ha tenido que ser la movilización de medios, partidos y ciudadanía la que ha llevado a tomar la decisión que debían tomar. Si hay que reforzar la seguridad e identificar a quien causa un mal a toda la comunidad, hágase, pero no castiguemos a todo un barrio. Hay que prevenir a futuro. Hay que identificar bien a los causantes y, si son niños y adolescentes, como ocurrió en 2017, hay que trabajar con niños y familias y las escuelas. Así estaremos sembrando compromiso cívico", agrega la excomisionada, hoy profesora de Psicología en la Universidad de Sevilla.
—Tengo calor, dice una vecina.
—Va a subir a 22 grados, le replica otra en una de las paradas del 32.
Regresó así, en jueves por la mañana, la normalidad al mismo tiempo que entraba un aroma a primavera en el Polígono Sur: estudiantes, con sus auriculares en las orejas, mochila en la espalda y móvil en la mano; jubilados y jubiladas, con el bonobús en mano, y el carro de la compra por delante, esperaban la llegada del autobús en su parada de siempre.

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