Mazón fía su futuro político a Vox mientras ningunea a las víctimas de la DANA
El presidente de la Generalitat Valenciana se reivindica en el debate de política general para poder postularse como candidato en 2027, pero sus enfrentamientos con las víctimas y su dependencia de Vox le recuerdan que su situación sigue pendiendo de un hilo.
PP y Vox han votado juntos para rechazar todas las propuestas de la oposición (PSOE y Compromís) y se han apoyado mutuamente en la mayoría de las suyas.

València--Actualizado a
Hay una palabra valenciana que define muy bien la actitud de Carlos Mazón durante el debate de política general que se ha celebrado esta semana en Les Corts: "¡Milhòmens" (milhombres). Se aplica a aquellas personas que se presentan con una actitud chulesca o prepotente, pero que, la mayoría de las veces, se trata de una máscara para esconder cierta debilidad.
El pasado martes, primera jornada del debate, Mazón entró al Palacio de los Borja, la sede del parlamento valenciano, por la puerta de atrás y huyendo del foco mediático. En la puerta principal, en pleno corazón de València, a cuatro pasos de la plaza de la Mare de Déu, con la Basílica y la Catedral, la concentración de las asociaciones de víctimas de la DANA le habría obligado a dar la cara y el debate se habría iniciado con la imagen de un Mazón continuamente increpado, precisamente la que trata de evitar a toda costa desde las riadas.
Era precisamente lo que no pudo evitar al día siguiente, en la Gala de los Premios Solidarios de la ONCE, donde recibió abucheos y gritos que pedían su dimisión, o unos días antes, en la apertura del curso en la Universitat d'Alacant, donde, además, se organizó una concentración de repulsa hacia su presencia.
El relato de la reconstrucción
Dentro del hemiciclo, eso sí, Mazón ya sí que se sentía en su salsa. Llevaba su discurso escrito en un mazo voluminoso de folios y, de hecho, estuvo subido al atril durante cinco horas. Aquí Mazón tiró de todo su repertorio y pasó al ataque. El objetivo era evidente: apabullar con cifras y cifras para presentarse como el único gobernante preocupado por llevar adelante la reconstrucción de la zona devastada por la DANA.
En este sentido, desde la radiotelevisión pública, se ha puesto en marcha un programa, Crònica de la reconstrucció, que sigue al pie de la letra el relato marcado desde la Presidencia del Consell: es tiempo de reconstrucción y no de mirar atrás. La nueva dirección de PP y Vox en À Punt, así mismo, después de cambiar la ley y tomar finalmente el control total del ente, ha pasado a ejercer una línea informativa mucho más beligerante en defensa de Mazón.
Por ejemplo, en el magacín de las tardes, Va de bo, la presencia de medios o pseudomedios de derechas como OK Diario, El Debate o The Objective, pese a no ser valencianos, es habitual, y, también, À Punt ya se ha tenido que disculpar por el mal gusto de una pieza emitida en la cadena en la que se usaban corazoncitos sobrepuestos en vídeos de Diana Morant, líder de los socialistas valencianos, junto con Pedro Sánchez, de manera que parecían insinuar un romance.
Durante su largo discurso, Mazón no paró de utilizar retórica épica y frases como "nosotros seguiremos más fuertes que nunca". Este tipo de expresiones se sucedían y se repetían para contrastar con el abandono del que acusaba al Gobierno de Pedro Sánchez. Mazón, en este sentido, ha empezado el curso político enviando a los medios mensajes desde su entorno a modo de globos sonda para visualizar que se siente fuerte y dejar entrever que se postulará como candidato de cara a 2027.
Formalmente, la versión oficial sigue siendo la misma que Mazón explicó en Les Corts en su comparecencia de noviembre de 2024, 15 días después de la DANA: solo está centrado en la reconstrucción y, de su éxito, dependerá su continuidad en el cargo. Sin embargo, como vemos, al mismo tiempo Mazón va preparando el relato que lo justifique.
'Mazonanuncios'
Durante la Presidencia del socialista Ximo Puig, cada debate de política general servía para la exhibición de lo que en los círculos políticos y periodísticos valencianos se conoció como Ximoanuncios. Se trataba de golpes de efecto que el mandatario iba anunciando aquí y allá durante su parlamento, pero que no se habían consensuado antes entre los partidos del Gobierno y de los cuales nada se sabía previamente y, más aún, nada se supo más tarde, de manera que algunos se repetían en diversos años.
Mazón, durante sus cinco horas de discurso, también ha retomado esta práctica. Y, como manda el canon de los momentos de tensión política, los ha utilizado para agitar la bandera del conflicto lingüístico y confrontar una supuesta lengua valenciana amenazada por el catalán.
Mazón lanzó la cortina de humo y, automáticamente, el debate en los medios y en las redes se focalizó en la lengua. Las dos propuestas de Mazón, sin embargo, arrojan muchas dudas de que se puedan llevar a cabo. Así, la primera de ellas, cambiar el nombre de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), el ente normativo del valenciano, a Acadèmia de la Llengua Valenciana (una reivindicación de los sectores partidarios de separar valenciano y catalán) requeriría una mayoría de dos tercios de Les Corts (PP y Vox no la tienen) y que esta sea aprobada, además, en un referéndum a los valencianos, ya que afecta a un órgano estatutario.
La presidenta de la AVL, Verònica Cantó, ha denunciado al respecto que no se había consultado la medida con el órgano que dirige y, así mismo, afeó al presidente de la Generalitat que, una vez más, se usará la lengua para el conflicto político.
La otra medida polémica proponía que, en la PAU, los alumnos valencianos pudieran eximirse del examen de una de las dos lenguas oficiales. Evidentemente, Mazón hacía esta propuesta de cara a avanzar en la desprotección del valenciano y que su estudio pase de ser obligatorio a optativo. Pero no parece que la legislación valenciana actual lo permita. Menos aún la legislación estatal. La lengua que quedaría como optativa en correspondencia sería el castellano y, así pues, habría estudiantes valencianos que la descartasen en su PAU. Si fuera así, y la propuesta no fuera de Mazón y se lanzara desde Catalunya, no habría duda que supondría un 155 instantáneo.
En todo caso, más allá de si los mazonanuncios llegaran a buen puerto o no, el objetivo ya estaba cumplido. Para reforzar esta escalada en la guerra de la lengua, Mazón se reunió el miércoles con los representantes de Lo Rat Penat y Real Academia de Cultura Valenciana, las entidades que proponen una hipotética lengua valenciana diferente de la catalana, a las cuales el Gobierno de PP y Vox ha aumentado en subvenciones. Mientras tanto, Mazón ataca, ningunea y recorta drásticamente el presupuesto de una entidad estatutaria y que forma parte de la misma Generalitat, como es la AVL.
Para Vox, sin embargo, esto no era suficiente, puesto que aplaudían las medidas anunciadas por Mazón, pero exigían que no se quedaran solo en retórica y que se impusiera claramente la secesión del valenciano. Todo el debate, eso sí, discurría en castellano. De hecho, Mazón mismo, para anunciar sus medidas en las redes sociales, utilizó un mensaje —ahora sí, en valenciano, que solo usa para temas polémicos sobre la lengua— lleno de errores y faltas de ortografía que tuvo que borrar más tarde.
Desprecio a las víctimas
En sus cinco horas de parlamento, Mazón no tuvo prácticamente palabras para las víctimas, a pesar de que se encontraban en el palco de invitados. Hasta al último momento. Entonces decidió enfangar el discurso y trató de enfrentarlas. Se exclamó de que supuestamente habría habido víctimas que habrían sido señaladas y habrían recibido insultos por haberse reunido con él y, así mismo, se reivindicó a sí mismo como siempre abierto a recibir y a escuchar a todas las víctimas, frente a la insinuación de un sectarismo por parte contraria.
A los representantes de las asociaciones mayoritarias de las víctimas, Associació Víctimes DANA 29 d’octubre, Associació de Víctimes Mortals y Associació de Damnificats DANA Horta Sud, las únicas con un perfil activo y que convocan cada mes las manifestaciones para pedir la dimisión de Mazón, no les sentó nada bien estas palabras.
Hay que tener en cuenta que, este domingo, como cada mes, vuelve a haber convocada una manifestación para exigir la dimisión de Mazón, y, por otro lado, durante el segundo día del debate de política general, las asociaciones de víctimas volvían a ser escuchadas y recibidas en Bruselas, al contrario de lo que ocurre con Presidencia de la Generalitat, con la que la ruptura es total.
Los representantes de las víctimas abandonaron el hemiciclo, como señal de protesta levantando las manos para despedirse. Ello provocó reacciones en la bancada del PP y también las de la oposición, que se alzaron para responder al saludo. En ese momento, se oyó una voz desde las filas del PP que atribuyó a las ganas de comer el abandono de la sala. Los diputados de la oposición recriminaron estas palabras, que desde el PP se quiso justificar en que iban dirigidas a los políticos y no a las víctimas. Durante un par de minutos más, hubo confusión e intercambio de recriminaciones.
Las cámaras también captaron una sonrisa de Mazón mirando hacia las víctimas en el momento en que estas abandonaban el parlamento. El gesto no era concluyente, pero, por el momento en que se produjo, sí que pareció suficiente para encrespar los ánimos. De hecho, recordaba bastante a un episodio de burlas hacia los familiares de las víctimas del accidente del metro que tuvo Rita Barberá como alcaldesa de València, durante una mascletá. Compromís, en este sentido, publicó en sus redes sociales un vídeo que comparaba ambos momentos.
Un presidente que sigue en manos de Vox
A diferencia del tono bronco y las acusaciones gruesas que Mazón ha intercambiado con PSOE y Compromís, acusando a unos de abandono y tirando en cara la corrupción de Pedro Sánchez, y a los otros de representar el catalanismo, con Vox, por contra, el debate ha sido de guante de seda.
Entre Mazón y Vox no ha habido reproches ni enfrentamientos directos y, de hecho, si se miran los cortes de la sesión que el equipo de comunicación de Mazón ha difundido en sus redes, se puede ver que el único que hace referencia a un intercambio con Vox es precisamente para coincidir en los planteamientos.
Mazón es bien consciente de dos debilidades fundamentales de su situación, más allá de la imposibilidad de sobreponerse a una gestión muy deficitaria de una catástrofe como la de la DANA y a su abandono de funciones en un día clave: que, si no estuviese aforado, ya habría tenido que declarar en la causa que se instruye en el juzgado de Catarroja, como sus subordinados Pradas y Argüeso, y por eso ha vetado la propuesta para debate que ha presentado el PSOE, sobre su aforamiento, y, por otro lado, su dependencia total de Vox.
La formación ultraderechista ha presentado un paquete de resoluciones para el debate de política general marca de la casa: freno a la inmigración, freno a las políticas de género, freno a lo que identifican como catalanismo, freno y negacionismo de las políticas de cambio climático, etc. Un paquete ideológico que ya asumió en el pacto de presupuestos para 2025, el pasado mayo.
Ahora bien, ese pacto de presupuestos llegó con casi medio año cumplido del ejercicio al que se referían y, de la misma manera, no hay noticia de que Mazón haya empezado la negociación con Vox para los presupuestos de 2026, que, si se quisieran cumplir los plazos correspondientes, tendrían que estar avanzadas.
En definitiva, Mazón se reivindica, pero, al mismo tiempo que pone en marcha la maquinaria de su relato, no deja de visualizar que, más aún de su partido, del PP, su futuro para 2027 continúa en manos de Vox.
Sin sorpresas en las votaciones
La votación final de las propuestas de resolución ha cumplido el guion previamente marcado. También en el caso de algún pequeño tirón de orejas al aliado en forma de pérdida de alguna votación, que casi se podría decir que había estado igualmente pactado con anterioridad.
PP y Vox han votado juntos para rechazar todas las propuestas de la oposición, PSOE y Compromís, que han apoyado respectivamente las suyas. Como las formaciones de derecha tienen mayoría en la cámara, todas las propuestas del bloque de la izquierda han caído. Entre ellas, una una de Compromís que pedía que el Consell colaborara con la Justicia en la investigación de la DANA y que Carlos Mazón acudiera a declarar voluntariamente, tal como le ha reclamado la jueza que instruye la causa en un par de ocasiones (y que el president no lo ha hecho aún en calidad de investigado porque mantiene su aforamiento). Una de las propuestas del PSOE planteaba que se debatiera el aforamiento de Mazón, pero no se ha llegado a votar porque la mayoría de PP y Vox en la Mesa de Les Corts la ha vetado por considerarla inaplicable o inconstitucional. Los socialistas han anunciado que recurrirán esta decisión.
PP y Vox se han apoyado mutuamente las propuestas de resolución respectivas, pero con algunas excepciones. El PP ha unido sus votos a la izquierda para rechazar tres propuestas de Vox en materia de inmigración, vivienda y derechos LGTBIQ+, en las que la formación de ultraderecha iba más allá de su pacto con el PP. Vox se la ha devuelto al PP con una abstención y un voto en contra que han provocado que cayeran sendas propuestas del PP en materia de igualdad y sobre financiación autonómica.
Así PP y Vox se han marcado mutuamente, han exhibido su alianza y han escenificado unas pocas desavenencias para poder argumenta los unos que serían una formación centrada y los una posición de derechas sin peajes al "sanchismo".
Mazón acabó la primera sesión del debate de política general agradeciendo el "gesto de responsabilidad" de Vox, mientras el portavoz de los ultraderechistas centraba su discurso en las críticas a Sánchez y tendía la mano al president de la Generalitat valenciana. La sintonía ha continuado en esta última sesión, en que las dos formaciones a penas se han interpelado en los discursos.
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