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Mujeres discriminadas por la sanidad pública: "Tenemos que pedir créditos de 6.000 euros para tener un hijo"

Sanidad defiende su criterio “estrictamente económico”

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Una pareja de mujeres lesbianas que espera un bebé./ OVEJAROSA

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MADRID.- Cientos de mujeres son discriminadas cada día cuando quieren quedarse embarazadas a través de los tratamientos de fertilidad de la sanidad pública. El motivo: la Orden Ministerial 2065/2014, impuesta y repartida a las comunidades autónomas hace un año por la entonces ministra de Sanidad, Ana Mato, que excluye de los tratamientos de reproducción asistida a las mujeres sin pareja masculina.

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Al igual que ellas, Patricia y Laura (quienes también prefieren mantener sus apellidos en el anonimato) recibieron la negativa de varios hospitales públicos madrileños y por ello eligieron la vía privada para someterse al tratamiento de reproducción asistida. “Pensamos en denunciar, pero preferimos invertir ese dinero en tener a nuestro hijo por lo privado”, cuenta Patricia.

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Sanidad defiende su criterio “estrictamente económico”

A pesar de que la Orden Ministerial es de rango inferior y contraria a la Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Asistida –donde se establece el derecho a este tipo de tratamientos con independencia de la orientación sexual– en autonomías como la madrileña los hospitales públicos continúan sin aceptar a parejas del mismo sexo en la reproducción asistida.

“Se impidió que una mujer sin varón pudiera ser madre”

Doctores como Santiago Barambio Bermúdez ya se han posicionado ante esta injusta medida, que tachan de “inconstitucional” y de entrar en conflicto con el código deontológico de muchos profesionales de la medicina. “En la época de Ana Mato se impidió que una mujer sin varón pudiera ser madre y estas decisiones siguen vigentes hoy en día”, critica este doctor, que considera este reglamento una medida ideológica.

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Un solo intento para ser madre cuesta 1.800 euros

Todas las mujeres que se ven obligadas a acudir al sistema privado de fertilidad tienen que pagar, por la medicación y el proceso de fecundación, cifras altísimas de dinero. En el caso de que sólo necesitasen una inseminación –teniendo en cuenta las pastillas correspondientes– tendrían que pagar un mínimo de 1.800 euros por un solo intento para ser madres, según cifras facilitadas por MSPE.

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