La operación en Belorado acaba con la detención de dos exmonjas por expolio de obras de arte
Las exreligiosas han pasado la noche en el calabozo de la Guardia Civil hasta que este viernes han sido puestas en libertad provisional sin medidas cautelares por el juzgado de Briviesca.

La Guardia Civil ha detenido a dos exreligiosas y también a un anticuario, como presuntos autores de delitos de apropiación indebida agravada relativos a bienes del monasterio de Santa María de Bretonera (Burgos), según informaron fuentes del Instituto Armado.
Los agentes detectaron en el mercado de antigüedades diversas obras de arte catalogadas que podían corresponder al patrimonio histórico del monasterio. Ante la sospecha de que pudieran haber sido sustraídas o transmitidas sin autorización, comenzó la investigación para determinar su origen y el posible recorrido ilícito de las obras.
Fruto de esta labor, se constató la venta, a través de internet, de varias piezas históricas de Santa María de Bretorena. Y en una tienda de antigüedades de Madrid, una figura de San Antonio de Padua del S. XVII, perteneciente también al monasterio burgalés, obras que han sido recuperadas por la Guardia Civil.
Por tal motivo, se efectuó la entrada y registro en los monasterios de Santa María de Bretonera de Belorado (Burgos) y de Santa Clara de Orduña (Bizkaia), interviniéndose diversas obras para su puesta a disposición judicial, que se encuentran pendientes de inventariar.
Por estos hechos se ha procedido a la detención de dos exreligiosas, una de ellas la que fuera abadesa del monaserio de Las Clarisas de Belorado, presuntamente responsables de la venta, extracción y transmisión de los bienes catalogados. Además de la de un anticuario de la provincia de León, como presunto autor de un delito continuado de receptación, al adquirir dichas piezas sin exigir acreditación de su lícita procedencia.
La operación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Comandancia de Burgos. Los detenidos y las diligencias instruidas se han remitido al Juzgado de Instrucción de Briviesca (Burgos) que dirige las actuaciones. La investigación continúa abierta, con el objetivo de recuperar otras piezas patrimoniales que no se han localizado.
Libertad provisional para las exmonjas
Por su parte, el Juzgado de Briviesca ha dejado en libertad provisional a la exabadesa Laura García de Viedma y a otra exmonja del monasterio de Belorado. La Guardia Civil, tras completar su atestado, también ha puesto en libertad al anticuario leonés.
El abogado de las exmonjas, Enrique García de Viedma, ha explicado a la salida del juzgado que han quedado en libertad sin medidas cautelares, y ha insistido en que ellas "no han hecho absolutamente nada punible".
Ha reconocido que tienen poca información sobre la investigación de la Guardia Civil, que dio lugar este jueves al registro de los monasterios de Belorado y Orduña, y ha expresado su duda sobre si es procedente entrar en los conventos para proteger, en teoría, bienes de patrimonio que pudieran ser vendidos.
De lo que no tienen dudas es de que las detenciones han sido "completamente improcedentes", y ha recordado que los hechos que se investigan corresponden a la venta de obras de arte en mayo de 2023, que se anunciaron por internet, y "si se anunciaban, ellas no pensaban que estuvieran haciendo algo ilegal".
Ha explicado que, en los registros, la Guardia Civil ha acudido con un listado de bienes que teóricamente tenían que estar en el monasterio de Belorado, y en su mayoría estaban, pero desconocen de dónde ha salido dicho listado, ni tienen garantías de que sea correcto.
La noche en los calabozos de la exabadesa: "Recé como en toda mi vida"
La exabadesa, Laura García de Viedma (sor Isabel), y la otra exmonja detenida, Susana Varo (sor Paloma), han salido con sus abogados tras declarar ante la jueza y han relatado como una experiencia "muy dura" la detención y su noche en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil en Burgos.
Sor Isabel ha reconocido que, en un primer momento, temió sufrir un ataque de ansiedad, pero luego se puso a rezar: "Recé como en toda mi vida y se me pasó", ha afirmado ante los medios de comunicación, y ha explicado que la presencia de sor Paloma en otra celda la acompañó durante la noche.
"Mi experiencia es muy dura y difícil", ha insistido, y ha revelado que pasó frío y calor, tras 16 horas sin tomar nada caliente. Pero sobre todo ha destacado que el jueves fue un día complicado porque no sabían ni por qué estaban registrando los conventos ni por qué las habían detenido.
También sor Paloma ha explicado que ha pasado frío, hambre y sueño, y que la jornada ha sido agotadora, al recordar que todo el jueves "fue una pelea, desde que se levantaron". Primero con el registro en Belorado y luego con el de Orduña, para acabar detenidas y pasar la noche en los calabozos.


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