Los socorristas piden medidas a la Generalitat tras un inicio de verano con 16 ahogados en Catalunya
SOS Socorristas reclama una normativa para el sector que garantice la seguridad de bañistas en playas y piscinas, en el peor segundo inicio de verano de la última década en ahogamientos.

Ariadna B. Cruz
Barcelona--Actualizado a
Con un inicio de verano marcado por una fuerte ola de calor, y la temporada de baño en marcha desde el 15 de junio, las playas y piscinas han experimentado un fuerte aumento de bañistas en el litoral catalán. Pero también se ha disparado la alarma por la importante accidentalidad que se ha producido en este primer mes de la temporada entre los bañistas, con el segundo peor inicio en muertes por ahogamiento registrado en Catalunya en la última década. Una estadística que desata las críticas de los socorristas, que alertan de que el cambio climático alarga la temporada de baño veraniega cada vez más, pero las administraciones siguen contratando los servicios de seguridad sólo en las semanas centrales del verano, y que también exigen una normativa clara a la Generalitat que regule todo lo referente a la seguridad de los bañistas.
Y es que no podemos hablar del verano sin hablar de las muertes provocadas por los ahogamientos, decenas de muertes que se dan cada año en las playas y otros lugares de baño. Sin olvidar a otras decenas de heridos graves que logran ser rescatados con vida. Esto pasa en todo el litoral del Estado, pero Catalunya es uno de los territorios con más muertes por ahogamiento, situándose como una de las comunidades autónomas con mayor mortalidad en el agua.
Más del doble de muertes en esta temporada
Este año, ya han muerto ahogadas en Catalunya 16 personas desde el inicio de la temporada, más del doble que el pasado año en la misma época. La mayoría en las playas, donde este mismo miércoles se ha producido la última víctima, un hombre de unos 80 años que ha muerto ahogado este mediodía en la Caleta Petita de la Móra, en Tarragona. La víctima fue sacada del agua inconsciente y las maniobras de reanimación no pudieron evitar su muerte.
En concreto, las víctimas mortales se dividen en 12 personas fallecidas en las playas y tres personas en piscinas, la última este mismo martes cuando un hombre de 85 años murió cuando se estaba bañando en una piscina comunitaria de un bloque de pisos situado en el Paseo Marítimo de Malgrat de Mar (Comarca barcelonesa del Maresme). Y el decimosexto fallecido se produjo en aguas interiores de ríos y embalses, cuando un joven de 20 años murió el 22 de junio mientras se bañaba en el pantano de Alpicat (Comarca del Segrià, en Lleida). Hay que tener presente que, en el conjunto de toda la temporada del pasado año, la estadística se cerró con un balance en Catalunya de 17 personas muertas por ahogamiento en las playas catalanas, siete en las piscinas y cuatro en aguas interiores, con un total de 28 personas ahogadas.
La pregunta es, entonces, por qué se dan estas muertes. ¿Podría hacerse algo para reducir esta gran siniestralidad en el ocio veraniego del baño? Desde el Departament d'Interior i Seguretat Pública de la Generalitat se ha lanzado una nueva campaña para esta temporada: "Baño seguro, verano tranquilo". Con esta iniciativa se recuerdan consejos básicos para gozar del agua con seguridad. A pesar de estos consejos y recomendaciones emitidos por el Govern, los casos de ahogamientos mortales no disminuyen. La mayoría de estos ahogamientos suceden en las playas, algunas de ellas sin servicio de salvamento y en determinadas épocas con el servicio retirado a pesar de continuar la afluencia de bañistas. Y donde hay socorristas la precariedad es la norma, según denuncia este colectivo.
Los socorristas exigen una normativa
La organización SOS Socorristas, que recoge a la mayor parte de los profesionales, asegura que debe haber un cambio para poner freno a esta problemática. "Hay un récord en muertes por ahogamiento y eso enciende todas las alarmas, mostrando que el sistema no está funcionando". Nacho Ibáñez Cornet, portavoz de SOS Socorristas, afirma que "si hubiera una normativa clara y una mayor cobertura de los equipos de salvamento, muchas muertes podrían evitarse".
En Catalunya no existe un sistema integral de salvamento, coordinado por un mismo departamento, sino que cada municipio costero es responsable de contratar y articular este servicio en la franja litoral de su término municipal. Los municipios disponen de recomendaciones, no obligatorias, de la Generalitat para intentar tener una buena cobertura de salvamento, pero cada localidad actúa en función de las necesidades y del presupuesto disponible. A pesar de las recomendaciones, existe una gran desigualdad de cobertura y una falta de servicios en algunos casos.
Como explica Montse Font, jefa del Servicio de Gestión de Emergencias de Protección Civil, el Govern está trabajando en varias propuestas de normativas para unificar los criterios de vigilancia costera. Pero reafirma que "actualmente no hay una normativa específica". "Estamos trabajando en una nueva desde hace un año", asegura. Mientras este proceso está en marcha, desde Interior presentan "las mismas medidas de cada año, centradas en la prudencia", afirma Font. Medidas que hablan de la autoprotección, el cuidado de menores y personas mayores, bañarse en playas vigiladas e ir acompañados a la playa. "Insistimos en estas medidas preventivas, ya que cada vez las víctimas tienen edades más variadas y los ahogamientos son causados por una falta de autoprotección y prudencia".
En estudio hasta dentro de tres años mínimo
Font afirma que esta futura normativa "no está prevista hasta dentro de tres o cuatro años", es decir, el año 2028 o 2029. Hasta entonces, en Catalunya no habrá ninguna normativa que defina los recursos y las necesidades del socorrismo del litoral. Esta normativa es necesaria para establecer puntos de ubicación de salvamento, unificar horarios e incorporar mejoras en las condiciones laborales de los equipos de salvamento. Sin embargo, Font reafirma que es un proceso "largo y complejo" debido a la heterogeneidad de los municipios costeros catalanes.
El pasado jueves 10 de julio, la consellera de Interior i Seguretat Pública, Núria Parlon, presentó el plan de medidas de este año en el municipio costero barcelonés de Gavà. La organización SOS Socorristas irrumpió en el acto para "exigir una ley que regule el sector". Desde los equipos de salvamento afirman que "mientras el tiempo pasa, las muertes por ahogamiento aumentan", y que ellos, "en la primera línea de emergencia", hacen lo que poden "en un sector muy precarizado".
Desde 2018 reclaman esta normativa, y todavía no ha habido cambios. Exigen una temporalidad mínima de mayo a octubre (meses en los que hay mayor afluencia en las playas y se dan el mayor número de ahogamientos), torres de vigilancia cada 200 metros de playa como mínimo, y enfermerías y puestos de trabajo dignos y con unas condiciones mínimas de higiene y salubridad. Ibáñez Cornet afirma que han "llamado a todas las puertas para reclamar esta ley y que haya una regulación que establezca todos estos mínimos", pero de momento no tienen respuestas.
La afluencia de bañistas es cada vez mayor, pero la "cantidad de socorristas por kilómetro de cobertura es muy insuficiente", explica con contundencia Ibáñez Cornet. Por ejemplo, la ciudad de Barcelona y su área metropolitana reciben más de 20 millones de bañistas por temporada, y debido a este aumento, desde SOS Socorristas creen necesario "duplicar el actual número de socorristas y mejorar nuestras condiciones laborales". La organización de los equipos de salvamento reclama una normativa urgente, para frenar la gran cantidad de muertes en las playas catalanas, y consideran "insuficientes" las recomendaciones y medidas de autoprotección y prudencia que, por el momento, mantiene el Departament d'Interior.

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