con la colaboración de la generalitat de catalunya
"El trabajo en red con la comunidad nos permite incrementar nuestras capacidades de detección, prevención y reacción"
Entrevista al subinspector David Guerrero, jefe de la División de Proximidad y Atención a las Víctimas y Menores de Mossos d'Esquadra

Esther Escolán
Barcelona-
El descenso sostenido de delitos registrado en toda Catalunya en los últimos 10 años va acompañado de un aumento de la percepción de seguridad entre la ciudadanía. A la mejora de estos índices contribuyen notablemente los últimos planes de prevención y proximidad que Mossos d'Esquadra ha implementado en los últimos meses, en cuyo marco se han llevado a cabo cerca de 79.000 contactos con distintas entidades —vecinales, comerciales, institucionales, educativas, etc.—, a través de los cuales pueden conocer de primera mano aquello que preocupa a los catalanes y a las catalanas.
A través de sus siete ejes de interés policial, este 2025 el cuerpo también ha realizado 10.500 presentaciones, a las que han asistido unas 300.000 personas. Hablamos al respecto con el subinspector David Guerrero, jefe de la División de Proximidad y Atención a las Víctimas y Menores de Mossos d'Esquadra.
¿Cómo creen que los planes de prevención y proximidad implementados en el seno del cuerpo han contribuido a la mejora de la seguridad, la convivencia y el civismo en todo el país?
Hay varios ejes en los que trabajamos. Una parte es la mayor presencia en la calle, implementando dispositivos, ya sean individuales de cada cuerpo o conjuntos (Mossos y Guardia Urbana). La mayoría de los dispositivos que realizamos son conjuntos y en distintos espacios: transporte público, espacio público y zonas de máxima conflictividad. Cada comisaría analiza su territorio y determina dónde debe poner el foco para poder llevar a cabo esta prevención. Por otro lado, tenemos toda la parte relacional, es decir, las relaciones con la comunidad de Mossos para poder contactar con las entidades, los comercios, ejes comerciales y asociaciones de vecinos, que nos permiten captar cuáles son los problemas que preocupan a la gente y buscar soluciones.
Estas soluciones no son solo a escala policial, sino de otra naturaleza, pero nosotros somos quienes canalizamos esta recepción de la información y la derivamos hacia una solución que aporte seguridad. Muchas veces hay problemas de seguridad delincuenciales, pero también hay otros que son de desorden o de insalubridad, lo cual sucede sobre todo en espacios en desuso que pasan a ser utilizados por otras personas o para actividades que no son las deseables (instalación de tiendas de campaña, comercio paralelo, etc.).
Muchas veces hay problemas de seguridad delincuenciales, pero también hay otros que son de desorden o de insalubridad
Estas percepciones de inseguridad de los ejes comerciales y de las asociaciones de vecinos son las que nos permiten implementar medidas, bien policiales porque se trata de actividades delictivas, o bien trasladarlas a otros servicios municipales o de la Generalitat que puedan dar una respuesta adecuada.
Esto también les permite tener una visión global de lo que sucede en cada uno de los barrios de las ciudades catalanas, ¿no es así?
La policía siempre tiene una visión parcial de lo que sucede. Nosotros, evidentemente, somos quienes somos, y vigilamos el espacio público a pie, en moto o en coche, pero siempre desde una perspectiva de atención a las emergencias. Las Oficinas de Relaciones con la Comunidad, junto con los Grupos de Proximidad de Mossos y Policías Locales, nos permiten captar todo aquello que el ciudadano y el comerciante observan en su entorno. Esta es una información muy valiosa que también debemos utilizar para saber qué está ocurriendo en ese espacio público y poder dar respuesta.
Y ahora que disponen de información de primera mano, ¿cómo se explica, por ejemplo, que aquellos delitos con mayor incidencia en nuestro país, como los hurtos o los robos con fuerza, muestren un comportamiento muy desequilibrado entre los distintos barrios de una ciudad?
Hay varios factores que lo explican. El primero sería la concentración de personas en una misma zona, como suele ocurrir en los centros urbanos y los ejes comerciales de las ciudades, lo cual hace más probable la presencia de personas que quieran aprovecharse de esta mayor afluencia de gente. No es tanto una cuestión de que los centros comerciales sean más inseguros de por sí, sino que, al haber más concentración de personas, pueden pasar más cosas. Por eso a menudo concentramos los esfuerzos y el patrullaje en estas zonas.
La población puede estar distribuida en torno a los barrios que conforman una ciudad, pero luego concentrarse en los ejes comerciales a la hora de comprar. Si, por ejemplo, atendemos a las ciudades del Vallès, en Sabadell lo vemos en la zona de la Rambla y en Terrassa, en la zona de la calle Major. Las tiendas están concentradas en un lugar y cuando llega el momento de hacer las compras de Navidad o, después, en época de rebajas, la gente acude a estos espacios y la gente que comete hurtos o robos también va allí.
Desde el pasado mes de febrero, cuando se inició el Pla Confiança, se han duplicado las horas de patrullaje a pie y se han visibilizado aún más los efectivos de proximidad y las oficinas de relaciones con la comunidad. ¿Cree que estas otras iniciativas también han influido en la percepción de seguridad de la ciudadanía?
El patrullaje policial puede realizarse de muchas maneras. Puede hacerse mecanizado, es decir, en el vehículo, con las ventanas subidas o no, más o menos despacio, etc. También puede hacerse en motocicleta o a pie. La experiencia nos dice que, a mayor presencia policial, se consigue disuadir o prevenir delitos. Pero también se pueden detectar más. Por tanto, a veces el hecho de poner más policía en la calle no hace disminuir los hechos delictivos, sino que, al detectar más, en las estadísticas incluso pueden llegar a dispararse, porque al ser capaz de ver más hechos delictivos, eres capaz de generar más detenciones o más detecciones de infracciones. Lo que sí es cierto, y está demostrado, es que el contacto personal, el contacto a pie de la policía, con el ciudadano o con el comerciante, incrementa la percepción de seguridad.
El contacto a pie de la policía, con el ciudadano o con el comerciante, incrementa la percepción de seguridad
¿De qué otras maneras beneficia a la ciudadanía el hecho de que la policía también forme parte de la comunidad?
El trabajo policial es un trabajo transversal y nosotros, en Mossos, hace años que tenemos incorporado el hecho de trabajar con la comunidad precisamente por eso que decíamos, para captar cuáles son las necesidades o inquietudes latentes en cada momento y poder dar una solución. Desde nuestra área hacemos políticas orientadas a los problemas. Es decir, captamos estas situaciones, las trabajamos desde el ámbito policial o desde el ámbito que corresponda, e intentamos buscar la solución en red. Porque nosotros no vamos a cambiar la bombilla de la farola que está fundida, pero si nadie nos lo explica o cuesta mucho tiempo solucionarlo, se convierte en una situación que genera inseguridad. El hecho de que nos lo digan a nosotros y que tengamos la capacidad de avisar a los servicios municipales para que realicen esa intervención permite dar solución al problema y que la sensación de inseguridad disminuya con el tiempo y en el imaginario de las personas.
¿Cómo trabajáis con esta ciudadanía, asimismo, en la prevención de los delitos y de estas situaciones de inseguridad?
En toda Catalunya, una de las tareas habituales de las oficinas de relaciones con la comunidad es establecer contacto con los vecinos, las comunidades de vecinos y las entidades comerciales con el fin de trasladar consejos de seguridad y que también se conviertan en prescriptores de seguridad. Es interesante, por un lado, que todos ellos nos trasladen qué situaciones generan inseguridad y pueden ser indicadores de que está ocurriendo algo y que, por otro lado, sean capaces de divulgar los consejos que nosotros les damos entre su entorno, de forma que, entre todos, reforcemos la difusión del mensaje y, de rebote, la seguridad de ese entorno. Al fin y al cabo, la policía por sí sola puede prevenir una pequeña parte de los hechos delictivos o de las situaciones de inseguridad. En cambio, el trabajo en red nos permite incrementar nuestras capacidades de detección, de prevención y, posteriormente, de reacción.
Crear puentes con la ciudadanía a través de las redes sociales
A la hora de poner en valor su función y de acercarse aún más a la ciudadanía, Mossos d'Esquadra ha implementado una nueva estrategia comunicativa en sus redes sociales. Primero, señala el subinspector David Guerrero, porque el universo digital e internet en particular también se convierte en un canal a través del cual se vehiculan muchos hechos. "Por tanto —afirma—, una parte de la prevención que hacemos es instruir o dar consejos de seguridad a la ciudadanía en general, a los comerciantes y a las empresas para prevenirles de qué situaciones de riesgo pueden encontrarse y para evitar que sean víctimas de hechos delictivos como las estafas o las suplantaciones de identidad".
Esta nueva campaña de comunicación en redes también permite que el cuerpo llegue a personas a las que personalmente no tiene acceso de forma presencial, como los jóvenes, que tienen mucha actividad digital, pero no asociativa o comunitaria, ámbitos en los que Mossos d'Esquadra sí desarrolla su trabajo de campo. "El hecho de que nosotros hagamos la divulgación a través de las redes sociales nos permite llegar mucho más a la ciudadanía en general", sostiene el subinspector Guerrero, quien apunta que una de las cosas en las que hacen hincapié es en "aquellos signos de alarma que pueden alertarte de que posiblemente estés cayendo en una trampa o de que te estén preparando para caer en una". Una campaña de seguridad en las redes que presta especial atención a las personas mayores, quienes, señala el subinspector, "se han incorporado más tardíamente al uso de la tecnología y quizá son menos hábiles o menos precavidas".
