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Vecinos de Hortaleza, contra el megaproyecto de Nacho Cano: "Preferimos un instituto"

Los afectados por el Teatro Malinche se movilizan y exigen al Ayuntamiento que en el solar se construya un centro de formación profesional.

Vecinos de Hortaleza en la parcela cedida a Nacho Cano
Vecinos de Hortaleza en la parcela cedida a Nacho Cano.

"Cada vez que peleamos por una causa, ganamos. Merece la pena luchar". Raquel Collado está convencida de que la presión de los vecinos y de la prensa del madrileño barrio de Hortaleza han motivado que Nacho Cano modificase el proyecto de construir una pirámide azteca en un solar de titularidad pública, donde ahora pretende alzar una gran carpa para dar cabida a un musical sobre Malinche y Hernán Cortés. "Ha reculado porque lo hemos obligado, ¿qué iba a hacer si no?".

En todo caso, le resta importancia al tipo de construcción, porque cree que uno de los mayores problemas del Teatro Malinche será el parking. "La pirámide es lo de menos, porque abarca un espacio ridículo. La mayor parte de la parcela será ocupada por un aparcamiento, algo traumático para el barrio: más tráfico, atascos y contaminación", explica la portavoz de la Plataforma contra el parking de Mar de Cristal, que lograron paralizar en julio.

"Aquí hay aparcamientos para aburrir, gratuitos y vacíos: ¿para qué queremos más si lo único que van a traer son problemas?", se pregunta Raquel Collado, quien ha llegado a plantearse que quizás el futuro teatro de Nacho Cano sea "una excusa" para construir 400 plazas, unas 130 más que las proyectadas en el solar de Mar de Cristal. "Argumentan que quieren traer cultura al distrito, pero luego el PP tumba la creación de una biblioteca".

Rufino Gómez también participó en esa lucha y ahora se organiza con otros vecinos para impedir que un terreno público sea cedido durante cuatro años al fundador de Mecano, después de dos décadas batallando para que aquí se edifique un centro de formación profesional. El propio Nacho Cano ha argumentado que el solar es para uso exclusivamente cultural, pero este vecino recuerda que en su día era para uso educativo.

"El PP lo cambió para cedérselo a José Luis Moreno, que ideó un proyecto megalómano que nunca llegó a realizarse, aunque le dejó a deber al Ayuntamiento ocho millones de euros". Gómez se refiere al Coliseo de las Tres Culturas, que incluía un parking subterráneo de 3.000 plazas. Un fiasco que vino precedido, según él, por la falta de transparencia, al igual que sucede ahora: "El PP juega con la propiedad pública para dársela a sus amiguetes".

Ray Sánchez, editor de Hortaleza Periódico Vecinal, desveló el pasado 16 de septiembre el proyecto de Nacho Cano. Su empresa pagará al Ayuntamiento un canon anual de 454.000 euros por la cesión de un terreno de 19.500 metros cuadrados, donde se iba a construir "una pirámide azteca de 30 metros de altura para albergar en su interior un teatro provisional de 1.326 butacas". Además de esos 5.000 metros cuadrados, el aparcamiento ocupará otros 10.000, mientras que en los restantes habrá una zona de restauración, según los vecinos.

Luego Cano se desdijo en una entrevista a Europa Press y precisó que la subida del precio de los materiales lo había llevado a cambiar la pirámide por una carpa, al estilo del Circo del Sol. "Peor todavía, porque habrá mucho más ruido", se queja Marina, una vecina que vive desde 1996 en uno de los edificios que rodean el solar. "Me parece estupendo que monte un musical, pero en un sitio adecuado, porque esto es un barrio residencial tranquilo y no queremos comernos su música".

Ray Sánchez entiende el malestar del vecindario, porque el Consistorio "repite una fórmula nefasta para el distrito", en referencia al proyecto "faraónico" de Moreno. "El barrio reclama un centro de formación profesional y rechaza el argumento de que el solar lleve treinta años sin uso. Es así porque el Ayuntamiento nunca ha tenido interés en dotarlo de una dotación pública y, ahora, los vecinos se han sentido agraviados al escuchar como el concejal presidente del distrito, Alberto Serrano, contaba su estrambótica visita a la casa de Nacho Cano".

Mónica Gutiérrez estaba presente en el pleno donde el edil de Ciudadanos calificó de "surrealista" que Nacho Cano quisiese hablar con él para presentarle el proyecto en su propia casa. "Esto tiene que ser todo cámara oculta o así. Me tienen que estar tomando el pelo. Y, efectivamente, apareció un señor que tenía pinta de Nacho Cano. Me sorprendió que era bajito. Pero bueno, sí que parecía con pinta de Nacho Cano", afirmaba Serrano el pasado miércoles en la junta de distrito.

Respondía así a una pregunta d​​el concejal de Más Madrid Miguel Montejo sobre las intenciones del músico. "A mí lo que me cuentan es que Nacho Cano viene a Hortaleza a perder dinero", aseguraba el concejal. "​​Nacho Cano es de origen extremeño y tiene una cierta vinculación con toda la historia de Hernán Cortés [...]. Me comentan que va a poner una zona de cáterin con comida mexicana. Mi aportación es que también pongan un plato de jamón extremeño, como es normal". Finalmente, se mostraba encantado con el proyecto y apuntaba: ​​"A mí me viene Nacho, pues yo soy más de Rosendo, pero bueno, en fin, ¡qué vamos a hacerle!".

Gutiérrez, vocal vecina del PSOE de Hortaleza, no daba crédito a sus palabras. "Sentí vergüenza ajena" con sus "explicaciones inconexas de barra de bar", recuerda. "Y también me sentí humillada cuando nos dijo que estuviésemos tranquilitos, porque nos iban a dar invitaciones". La militante socialista critica la falta de transparencia, "la argumentación de que quien paga manda" y la promesa de crear empleos a corto plazo, "pan para hoy y hambre para mañana", frente a los que generaría un instituto.

"El problema que subyace es la ideología del PP y de Ciudadanos, que no escuchan a los vecinos ni se plantean el impacto que tendrá en ellos. El Ayuntamiento no tiene que ser un promotor musical ni un lobby de negocios", deja claro Mónica Gutiérrez, quien esgrime que en Madrid hay espacios para albergar un musical que están vacíos o sin uso, mientras que el distrito tiene otras muchas necesidades.

Por ejemplo, un centro de FP de alta tecnología para formar a los jóvenes, tercia Jesús Manso, sorprendido por el "oscurantismo que rodea esta concesión", aunque la vistan de "autorización provisional de uso por cuatro años". Este vecino entiende que el terreno es propiedad de todos, por lo que debería destinarse a otros usos en una zona, a su juicio, con una "deficiente asistencia" social, cultural y educativa. "Nos sentimos casi en la España vacía". Y lanza un dato: "Aquí solo hay tres pequeñas bibliotecas, una por 72.000 habitantes. Por eso esta es otra afrenta al barrio".

Los vecinos han lanzado en Change.org la campaña de firmas No a la pirámide y al macroaparcamiento de Nacho Cano, a la que ya se han adherido casi 18.000 personas. "En el distrito somos bastante luchadores y hemos logrado paralizar el macroparking de Mar de Cristal, el aparcamiento de Iberdrola proyectado al lado de un colegio y el macrogimnasio que querían instalar en el centro histórico", presume Carmen Lostal, presidenta de la asociación vecinal Villa Rosa. "Nos venden puestos de trabajo, pero un centro de FP también crearía empleo público y dinamizaría la zona. Preferimos un instituto, porque se quedaría aquí para siempre".

En cambio, el teatro acarreará problemas de movilidad, así como sonoros y medioambientales, según ella. Coincide con Andrés, que vive a escasos metros de la parcela. "No es un solar aislado, sino que está rodeado de viviendas, y las cuatro calles que lo circundan solo tienen un carril para vehículos particulares. Nos preocupa la movilidad, porque el metro está a más de quince minutos y la gente vendrá en coche, lo que generará problemas de tráfico", explica este vecino, quien insiste en el carácter residencial de la zona.

"Nacho Cano no se ha puesto en los zapatos de los vecinos de Hortaleza y no creo que le gustase tener conciertos a las puertas de su casa", añade Andrés, que recuerda el ruido que provoca el festival Mad Cool y las actuaciones en Ifema. "Pero el problema no es él, sino que alguien le permita hacer su proyecto en esta parcela, donde quieren introducir el concepto de parque de atracciones. Y eso no es cultura, sino entretenimiento".

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