Dónde ver el mar de ardora en Galicia: de Carnota a las Islas Cíes
Las mejores fechas, playas y condiciones para contemplar este fenómeno luminoso.

Cuando cae la noche y el mar parece fundirse con la oscuridad, a veces ocurre un espectáculo que parece sacado de una película de fantasía. Cada ola rompe iluminándose con destellos azulados, la espuma brilla en la orilla y el agua parece encenderse con cada movimiento. Es el conocido como mar de ardora, un fenómeno natural tan sorprendente como efímero que cada verano atrae a cientos de personas en busca de una de las imágenes más espectaculares que puede ofrecer la naturaleza.
Galicia puede disfrutar entre los meses de julio y septiembre del fenómeno conocido como mar de ardora. Provocado por el movimiento del agua, este fenómeno ilumina las orillas de algunas playas, con destellos azules y verdosos, ofreciendo uno de los espectáculos naturales más sorprendentes del verano.
¿Por qué se produce este fenómeno?
El mar de ardora se produce por la gran concentración de unas microalgas marinas llamadas fitoplancton, en especial de una especie conocida como Noctiluca scintillans. Cuando el agua se mueve por el oleaje, el paso de un barco o incluso al nadar, estos microorganismos reaccionan emitiendo destellos de luz. Lo hacen mediante una reacción química que utilizan como mecanismo de defensa para ahuyentar o confundir a sus depredadores.
Este fenómeno solo aparece cuando se dan unas condiciones muy concretas. Lo más habitual es que pueda verse entre junio y septiembre, después de varios días de mucho calor, con el agua templada, el mar en calma y poco viento. Además, para disfrutar del brillo con mayor intensidad es importante alejarse de las luces de las ciudades y escoger una noche con poca luna o de luna nueva.
¿Cuál es el mejor lugar para verlo?
Si hay un lugar que se ha convertido en el gran referente para observar el mar de ardora, ese es la playa de Carnota. Con más de siete kilómetros de arena, es la playa más larga de Galicia y uno de los escenarios donde este espectáculo natural se deja ver con mayor frecuencia durante el verano.
Aunque no existe una fecha exacta para contemplarlo, las mayores probabilidades se concentran en las noches más cálidas de julio, agosto y septiembre, siempre que se den las condiciones adecuadas.
A que se produzca este fenómeno suele favorecer la presencia de peces o embarcaciones en las proximidades del mar. También influyen otros factores como la concentración de microorganismos bioluminiscentes, la temperatura del agua o las lluvias registradas en los días previos.
Aun así, Carnota no es el único rincón gallego donde puede disfrutarse de este fenómeno. Otras playas de la provincia de A Coruña, como Muxía, Figueiras, Os Riás, Rebordelo, A Ermida o Balarés, también ofrecen la posibilidad de contemplar cómo el mar se tiñe de destellos azulados cuando cae la noche.
¿Cuáles son las condiciones ideales para verlo?
No existe una fórmula exacta para saber cuándo aparecerá el mar de ardora, pero sí hay una serie de condiciones que aumentan las posibilidades de contemplarlo. Su intensidad depende de factores como la concentración de fitoplancton bioluminiscente, la temperatura y la salinidad del agua, el estado del mar o las corrientes marinas, por lo que cada noche puede ofrecer un espectáculo diferente.
La oscuridad también desempeña un papel fundamental. Las noches de luna nueva o con muy poca iluminación son las más recomendables para disfrutar del fenómeno, ya que permiten apreciar con mayor claridad los destellos azulados sobre el agua. Precisamente esa combinación de factores hace que el mar de ardora sea un fenómeno impredecible y que cada aparición sea única.
Algunos enclaves cuentan, además, con unas condiciones especialmente favorables para observar este espectáculo natural. Es el caso de las Islas Cíes y de la isla de Ons, donde la escasa contaminación lumínica y la transparencia de sus aguas permiten apreciar con mayor intensidad la bioluminiscencia cuando el mar reúne las condiciones necesarias.
¿Cómo fotografiar este fenómeno?
Fotografiar el mar de ardora requiere algo más que pulsar el disparador de una cámara. Captar un paisaje en el momento preciso exige paciencia, técnica y el equipo adecuado. Por eso, cuando la naturaleza regala espectáculos tan efímeros como este, muchos aficionados y profesionales buscan llegar preparados para inmortalizar una imagen única.
En el caso del mar de ardora, la oscuridad y la escasa luz convierten la fotografía en todo un reto. Si es posible, lo más recomendable es utilizar una cámara con ajustes manuales, ya que permite obtener imágenes con mayor calidad y detalle. Si se opta por un teléfono móvil, un trípode será un aliado imprescindible para evitar fotografías movidas y conseguir una mayor nitidez.
Tan importante como el equipo es el lugar desde el que se realiza la fotografía. Elegir zonas poco concurridas, con escasa contaminación lumínica y una buena perspectiva del mar permitirá captar con mayor intensidad los destellos azulados, convirtiendo este fenómeno en un recuerdo único de las noches de verano.
El mar de ardora recuerda que la naturaleza todavía es capaz de sorprendernos con espectáculos difíciles de explicar a simple vista. No aparece todos los días ni sigue un calendario fijo, y quizá ahí resida parte de su encanto. Cuando las condiciones son las adecuadas y la oscuridad envuelve la costa, el mar se transforma en un escenario de destellos azules que convierte una simple noche de verano en una experiencia difícil de olvidar.






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