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Los tiktokers actúan cada vez más de gurús gastronómicos y ofrecen muchas ideas sobre restaurantes a los que ir. (Fuente: Pixabay)
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Los tiktokers actúan cada vez más de gurús gastronómicos y ofrecen muchas ideas sobre restaurantes a los que ir. (Fuente: Pixabay)

Tiktokers en restaurantes: ¿Por qué nos fiamos de su criterio?

Cada vez más proliferan cuentas de influencers que comparten vídeos de los restaurantes a los que acuden a comer y que sirven de guía a los usuarios para saber si vale la pena ir o no.

Helena Celma

Si eres un foodie de manual, es posible que en Tiktok te aparezcan una infinidad de vídeos de comida o de restaurantes. No te preocupes, el algoritmo ya sabe qué es lo que te gusta, por lo que si tu pasión son las hamburguesas, siempre te aparecerá algún usuario que te recomiende las mejores de tu ciudad. En cambio, si eres más de comida italiana, te aparecerán cada dos por tres vídeos de cómo hacer la mejor carbonara o dónde comer la pasta fresca o la pizza más rica de tu zona. 

Las redes sociales nos sirven como aliadas en este sentido y nos muestran un gran abanico de vídeos que nos pueden ser de gran utilidad, ya sea en forma de recetas o bien como recomendación de restaurantes. Precisamente, en esta última categoría han proliferado muchos usuarios en los últimos años que se dedican a hacer reseñas de aquellos restaurantes a los que va, ya sea de forma casual o bien con la intención de evaluarlo, para que sus seguidores cojan ideas de establecimientos a los que ir. 

Cristian Sánchez es el creador de Top Food Bcn, cuenta que acumula 398.000 seguidores en Instagram y 238.000 en TikTok. Es una de las cuentas referentes en lo que a restaurantes de Barcelona se refiere, sin duda alguna. Él explica a UwU que lo que hace es sugerir locales dando su opinión, no hacer una crítica gastronómica, pero en cualquier caso sirve para tener una primera impresión de un restaurante al que quizá no entrarías si no fuera porque tienes alguna recomendación positiva. 

“Anteriormente nos fijábamos mucho en las guías y en los críticos gastronómicos cuando hacían reseñas. Algunos las siguen haciendo y muy bien, pero las redes sociales -nos guste o no- están rompiendo con todo”, explica Cristian. La realidad es que las redes han abierto una puerta inmensa en este sentido. Lo que antes se movía por las famosas Guía Repsol o la Guía Michelín de restaurantes, ahora es tan fácil como entrar a Internet y buscar el restaurante en cuestión. Sobre todo, porque esta nueva opción ha democratizado el panorama gastronómico con una horquilla mucho más amplia, con opciones para todos los bolsillos.

Si no encuentras ningún video de los tiktokers, siempre estarán las reseñas de Google, hechas por gente como tú que ha querido dejar su valoración para que futuros comensales se planteen si de verdad vale la pena pagar por comer en dicho establecimiento.  

Hay que tener claro que estos influencers de comida son gente que, en numerosas ocasiones, no tiene estudios relativos al mundo culinario… pero tampoco los necesita. Es posible que incluso tú mismo sepas lo justo de técnicas para hacer esferificaciones, o el maridaje adecuado para cada tipo de plato o incluso las mejores combinaciones de sabores. Lo que te importa es que esté rico.

 

“Tengo un paladar propio como el resto de las personas y a mí me puede gustar una cosa y a ti otra. La única diferencia es que he ido a más de 1700 restaurantes y puedo comparar entre unos y otros. Eso me da para ofrecer una opinión quizás un poco más trabajada”, afirma el dueño de Top Food Bcn. 

El efecto de los influencers de comida

Está claro que para influenciar en la gente, primero debes tener un número considerable de seguidores. El alcance de una persona con 100 followers no es el mismo de uno que tenga más de 200.000, por poner un ejemplo. Es por eso que los locales que quieren promocionarse suelen contactar con creadores de contenido que tienen un número considerable de seguidores. 

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“La mayoría de restaurantes hace un estudio previo y sabe con qué influencers tratar para tener un resultado positivo y ganar todos: el foodie o influencer crea contenido, los seguidores agradecen esa nueva recomendación y al restaurante le visitan más clientes”, explica Cristian Sánchez 

El ecosistema funciona, al menos para los restaurantes. “Si publico sobre una hamburguesería, ese mismo día por la noche ya van muchos seguidores. Además, los hosteleros me hablan de la cantidad de reservas, incluso en alguna ocasión de colas en el restaurante”. 

Centenares de comentarios se acumulan en los posts, donde usuarios etiquetan a otras personas y para proponerles ir a dicho restaurante. Hay veces que las expectativas que crean los vídeos están a las alturas, y otras, en cambio, no tanto. Por ejemplo, un seguidor escribió: “Expectativas altas vs, realidad. Estuve hace una semana a raíz del post y sinceramente precio vs. calidad baja. No merece la pena”.

 

Sin embargo, no todo se basa en promoción y acuerdos. En el caso de Christian, establece una condición para acudir al establecimiento: “El restaurante debe sobrepasar un 4 sobre 5 en Google para que yo lo pueda ir a visitar. Es como una nota de corte para ir sobre seguro, aunque alguna vez no haya sido garantía de éxito. A partir de ahí, intento sacar el máximo partido del local: resalto los platos buenos y si el lugar es precioso, hago más tomas del restaurante”. 

¿Intrusismo?

Cada profesión puede tener una pequeña parcela de personas que se hacen pasar por profesionales y al final acaban siendo ‘intrusos’ que no hacen bien el trabajo y restan posibilidades a las personas que sí que saben hacerlo. El mundo de los influencers de comida no es una excepción. 

Es fácil pensar que de las miles de cuentas que se han abierto para recomendar restaurantes, unas cuantas se hayan hecho con el fin de comer gratis. Estos usuarios se ponen en contacto con algún restaurante ofreciendo una promoción en la que el pago sería, cómo no, la dichosa “visibilidad”. 

 Este problema es algo que también comenta el creador de Top Food Bcn: “Hay personas que se crean cuentas de comida simplemente para cenar gratis y no es la intención de los que llevamos años trabajando en nuestra cuenta. Piden constantemente colaboraciones sólo para comer e incluso en algún caso el restaurante me ha comentado que no publican absolutamente nada y no dan explicaciones”. 

Afortunadamente, no es el caso de todos los influencers. Creer en su criterio o no es una elección personal, porque no dejan de ser opiniones subjetivas y que en ningún caso son la verdad absoluta. Sin embargo, es una forma de descubrir nuevos restaurantes, el saber no ocupa lugar.