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Belén Gopegui "El poder de Google no es democrático"

La escritora madrileña Belén Gopegui presenta 'Quédate este día y esta noche conmigo', un libro en el que reflexiona sobre la deshumanización tecnológica, la desigualdad social y la necesidad de reivindicar los afectos.

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La escritora madrileña Belén Gopegui.- JAIRO VARGAS

Vuelve Gopegui. Vuelven sus novelas-dique; historias con las que ganar un poco de tiempo y armarnos de sentido para entender mejor lo que duele. Vuelve con Quédate este día y esta noche conmigo (Literatura Random House), título que apela y necesita del otro. Epígrafe suplicante que nos habla de intimidad, pero también de un “afuera” nada acogedor, un “afuera” robótico y deshumanizado al que Gopegui planta cara a base de vínculos.

A esa apuesta por el calor de los cuidados y la intimidad contrapone la autora una distopía logarítmica que encarna el buscador de buscadores, el ojo que todo lo lee —también estas líneas, andaremos con cuidado—: Google. “Intentamos poner freno a un poder [político] que más o menos, aunque yo no lo crea del todo, en teoría es democrático, y en cambio a Google no le ponemos ningún tipo de freno, y este sí que no es democrático porque no lo hemos elegido, ni se ha presentado a nada”, lamenta la escritora.

"Google trabaja con material sensible que nos pertenece directamente"

Es a ese poder omnipresente al que Gopegui inquiere a través de Mateo y Olga; él un joven postulante para trabajar en Google, ella una empresaria retirada que echará una mano al bisoño candidato en la redacción de una insólita solicitud de empleo. De ese vínculo intergeneracional y de esa misiva remitida a un peculiar interlocutor corporativo surgirá el poso contrahegemónico de la novela, evidenciando que algo falla en nuestra sociedad cuando damos vía libre a un invento tan intrusivo como el que nos ocupa: “Google forma parte de nuestro día a día más que un adulterio, un adulterio te puede ocupar cuatro tardes al mes, pero Google está presente casi todo el día y apenas lo tratamos en la narrativa”.

Ni que decir tiene que Gopegui aboga por atajar el problema desde la colectividad: “Creo que debemos organizarnos para frenar el poder de estas corporaciones que afectan a nuestra vida diaria. Google está trabajando con material sensible que nos pertenece directamente, está trabajando con el pensamiento y la inteligencia, estos recursos no se pueden dejar en manos de cuatro empresarios”.

La escritora Belén Gopegui durante la entrevista.- JAIRO VARGAS

"Pensaba que la red nos iba a enseñar a ser más un enjambre que un puñado de individuos aislados”

Una oportunidad perdida. La Red de redes y su puerta de entrada vía Google, pese a sus nobles y variadas propuestas cooperativas, ha derivado en un sálvese quien pueda cibernético, un ámbito de autopromoción desaforada y debate obtuso. “Yo pensaba que la red nos iba a entrelazar de alguna forma, nos iba a enseñar a ser más un enjambre que un puñado de individuos aislados, pero al final está ocurriendo lo contrario”, explica la autora de Lo real, para quien el nuevo espacio público que se abre ante nuestras pantallas fomenta un aislamiento cada vez más preocupante. “Desde mi punto de vista nos hace más solitarios. Me gusta la imagen de una letra en un palabra; no somos átomos sueltos, somos sólo dentro de algo que significa más de lo que significa una persona sola”.

Así las cosas, podemos apelar a la responsabilidad social y a un intento regulatorio de determinadas prácticas empresariales vinculadas a Internet, pero sobre todo podemos y debemos apelar a la literatura: “La literatura siempre está reflexionando sobre cómo se producen nuestros miedos y nuestros deseos, de esta forma terminas por encontrar el impulso necesario para oponer resistencia a aquellos que te quieren oponer unos miedos y unos deseos que no son los tuyos”.