Publicado: 20.11.2010 08:00 |Actualizado: 20.11.2010 08:00

La guerra de los calcetines eléctricos

Taiwán convoca protestas y su presidente pide explicaciones

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La guerra salió del tatami. Un simple combate eliminatorio de taekwondo ha desatado una intensa batalla diplomática entre China y Taiwán, un pequeño Estado independizado de la propia China y sólo reconocido por unos pocos países.

El conflicto arranca en un combate de octavos de final de los Juegos Asiáticos que se están celebrando en Cantón (China). La pelea entre la vietnamita Thi Hau Vu y la taiwanesa Yang Shu-Chun medalla de bronce en los últimos Juegos Olímpicos fue detenida de forma inesperada por los jueces cuando sólo restaban nueve segundos para la conclusión del primer asalto. En ese momento, Yang dominaba por un contundente 9-0.

Los árbitros decidieron descalificar a la taiwanesa (sin escuchar sus explicaciones ni las de su entrenador) y dar por ganado el combate a Thi Hau Vu. La razón esgrimida fue que Yang se había presentado en el tatami con unos calcetines electrónicos que llevaban más electrodos de los permitidos y podrían activar los sensores del peto de la vietnamita sin ni siquiera tocarlo. Los jueces dijeron a Yang que los dos sensores en sus talones iban contra las normas y que quedaba descalificada.

"La utilización de los petos electrónicos es nueva en el taekwondo. Ni siquiera existió en los pasados Juegos Olímpicos de Pekín, hace dos años", explica Jesús Castellano, presidente de la federación española. "El sistema ya se utilizó en los últimos Mundiales (Copenhague, 2009) y consiste en llevar un calcetín protector con electrodos en el empeine. Para adjudicar un punto, el calcetín debe impactar con una cierta potencia (no basta con rozar) en el peto, que a su vez contiene un sensor", señala Castellano.

La descalificación de Yang cayó como una bomba en Taiwán, donde levantó protestas no sólo del público sino hasta del presidente isleño. La Oficina Presidencial de Taiwán, en nombre del presidente Ma Ying-jeou, exigió a las autoridades deportivas internacionales que ofrecieran aclaraciones sobre la descalificación. Además, el primer ministro, Wu Den-yih, amenazó con recurrir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).

En Taiwán hubo manifestaciones en favor de Yang, con la quema de banderas surcoreanas nacionalidad del árbitro del combate y gritos antichinos. La protesta se trasladó a internet: la página web de la Asociación Asiática de Taekwondo fue tomada por piratas informáticos que defendieron a la isleña. "Somos todos taiwaneses", escribió un hacker en el portal. Además, decenas de miles de firmantes piden en la red una protesta ante el Comité Olímpico Internacional. La descalificación de Yang dejó vía libre a la otra favorita, la china Wu Jingyu, quien ganó el oro.

El secretario general de la Federación Mundial de Taekwondo, Yang Jin-suk, surcoreano, ligó la descalificación al uso de "sensores ilegales" en los calcetines de la combatiente taiwanesa. La luchadora, sin embargo, asegura que entró en el área de la competición "después de que un funcionario inspeccionase y aprobase los calcetines". "Antes del combate, durante el calentamiento previo con mi oponente, me dijeron que me quitara los dos sensores y eso hice", explicó Yang.

El asunto tomó tal cariz que ayer la Oficina de Asuntos de Taiwán de China emitió una disculpa oficial: "Yang Shu-chun es una taekwondista muy competitiva y lamentamos lo ocurrido".