El PP abre la puerta a tocar las pensiones porque van a "petar" y desata una tormenta en plena precampaña
Feijóo intenta calmar las aguas al asegurar que su partido garantiza el pago de las pensiones, pero no niega reformas en el caso de gobernar después de que Ester Muñoz hablara de cambiar el modelo.

Madrid--Actualizado a
El fantasma de las pensiones vuelve a perseguir a Alberto Núñez Feijóo. En la campaña electoral de 2023, el líder del PP fue reprendido en directo en una entrevista con Silvia Intxaurrondo al ser cazado mientras enunciaba una mentira al decir que los ejecutivos del PP siempre habían subido las pensiones acorde al IPC. Aquel momento condicionó la campaña de las elecciones generales y cuatro años después los populares vuelven a tropezar en la misma piedra. La formación no es capaz de construir un discurso claro en la materia y navega en la inconcreción. Y por primera vez una de sus dirigentes ha hablado claro, y sus declaraciones han desatado inquietud.
"Tenemos que ser valientes y entender que el modelo hay que cambiarlo", ha asegurado este martes Ester Muñoz, portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, quien ha añadido que el sistema "va a petar". La dirigente popular, cercana al núcleo de Feijóo, ponía así sobre la mesa una propuesta que su formación nunca ha llegado a plantear tan abiertamente a pesar de sus críticas constantes al actual modelo.
Las declaraciones de Muñoz fueron corregidas por Feijóo, que quiso llamar a la calma. Aunque en ningún momento el líder del PP ha negado reformas, solo ha transmitido la idea de que las pensiones estarán garantizadas con su partido. Ha mandado ese mensaje hasta en dos ocasiones esta semana, una en una entrevista y horas más tarde en un mitin junto al presidente aragonés Jorge Azcón. El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno quiso apaciguar el martes cualquier atisbo de cambio: "Sé que tienen un déficit enorme y que el boom de natalidad de los que hemos nacido entre los años 60 y 74 lo va a poner muy difícil, pero el sistema público de pensiones es una cuestión que no voy a cuestionar en ningún caso", aseveraba en una entrevista en EsRadio. Ya desde Aragón, Feijóo insistía en que "ni media broma" con las pensiones. Tras el terremoto producido por las palabras de Muñoz, fuentes del PP intentaban calmar las aguas: "Las pensiones son innegociables. Las pagaremos, las subiremos y las garantizaremos", aseguraban a Público.
En España, la Seguridad Social abona casi 6,8 millones de pensiones de jubilación, con una cuantía media de 1.576,1 euros mensuales. En conjunto, el sistema paga 10,5 millones de pensiones a más de 9,5 millones de personas, con un importe medio de 1.374,6 euros al mes, según los datos de septiembre de la Seguridad Social. Los pensionistas son un segmento de población muy sensible y determinante en las próximas elecciones generales del 29N y al que el PP no quiere alejar de sus posiciones. El último CIS, publicado este miércoles, revela que las pensiones no están entre las principales preocupaciones de la ciudadanía, ni siquiera entre los jubilados o en edad cercana a dejar de trabajar. "Una vez más las pensiones se le atragantan al PP", apuntaban este miércoles fuentes de Moncloa. El Gobierno de Pedro Sánchez ha recibido como una bocanada de aire fresco el "enredo" de los populares en este tema.
Vox, favorable a un cambio radical
Vox sí ha ido más lejos. José María Figaredo apuntó la semana pasada la necesidad de "dibujar un modelo de pensiones mixto". El diputado planteó una idea que ya ha aparecido en otras ocasiones en sus programas de Gobierno. En un documento de 2025 tras su Asamblea General Ordinaria, la formación de extrema derecha proponía "iniciar el proceso de capitalización de un fondo de pensión público con criterios de rentabilidad privada" dado que "el sistema actual avanza en una dirección que lo hace insostenible". Pero tal es el miedo a que hablar de pensiones pase factura el próximo 29N que Abascal y Feijóo han salido a corregir a sus propios dirigentes.
Tras el revuelo por las palabras de Figaredo, Abascal recogía el guante e intentaba calmar el debate. "Si Vox Gobierna, las pensiones en España se van a pagar como sea, por un sistema o por otro", apuntaba en una entrevista en ABC, aunque sin negar los cambios propuestos por Figadero.
Falta de concreción y alarmismo en el PP
A pesar de la contundencia de Ester Muñoz al decir que el sistema de pensiones debe ser cambiado, en las últimas elecciones generales de 2023 el Partido Popular no hacía ninguna propuesta dirigida a cambiar el actual modelo. De hecho, apremiaban a que sus medidas se ceñirían al Pacto de Toledo: "Aseguraremos la sostenibilidad y suficiencia del sistema de pensiones para las generaciones actuales y futuras. Garantizaremos la revalorización de las pensiones". En su documento político más reciente, la Ponencia Política publicada tras el XXI Congreso Nacional del PP, donde se dibujaban las líneas argumentarias, tampoco planteaban medidas concretas, aunque establecían que "España tiene la obligación de acometer reformas estructurales para garantizar los servicios públicos a través de la competitividad de la economía" entre los que incluía las pensiones.
Sin embargo, a pesar de la poca claridad en las propuestas, dirigentes del partido sí han pronunciado en esta legislatura en varias ocasiones críticas al modelo actual. Juan Bravo, vicesecretario general de Economía en el PP, aseguró por ejemplo en una entrevista que el sistema actual no es viable, al menos "tal y como lo tiene diseñado el Gobierno, no".
Isabel Díaz Ayuso no perdió la ocasión para criticar el estado de las pensiones. "Va a llegar un momento en el que, o dejamos de engañarnos, o estamos hipotecando a las nuevas generaciones", declaraba, y añadía también que la "generación del baby boom" corría el riesgo de quedarse sin pensiones. La presidenta de la Comunidad de Madrid fue acusada por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, de generar alarmismo basado en falsedades, pero sirvió como caldo de cultivo para ahondar en la idea de que el sistema necesita una reforma.
Una de las pocas medidas reclamadas por la derecha es que la subida de las pensiones contributivas, ligadas al IPC, no tenga que ser aprobada por el Congreso de los Diputados y se trate de una actualización automatizada. Y aunque Feijóo no se ha atrevido a dar discursos a favor del sector privado, sí que ha propuesto reducir las cuotas de los autónomos que tengan un plan de pensiones, tal y como aparecía en el Decálogo de cláusulas del Contrato con los Autónomos presentado en noviembre de 2025.



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