Publicado: 24.08.2015 20:14 |Actualizado: 25.08.2015 11:00

La mitad de los jugadores de Primera 'sólo' cobra entre 129.000 y 500.000 euros al año

En Segunda División, la media de la pasada temporada estuvo en torno a los 85.000 y 90.000 euros netos y hay incluso casos donde no se cumple el salario mínimo

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Bale y Sanabria, durante el partido entre el Sporting y el Real Madrid de este domingo. EFE/J.L Cereijido

Bale y Sanabria, durante el partido de Liga entre el Sporting y el Real Madrid de este domingo. EFE/J.L Cereijido

MADRID.- Este pasado fin de semana ha comenzado por fin la competición en Primera y Segunda División, la considerada por muchos la mejor liga del mundo. Una liga, sin embargo, que no es tan galáctica como parece en cuanto a los salarios de los jugadores. Esta afirmación podría parecer demagógica, más cuando precisamente si de algo se ha hablado este pasado verano es el affaire Sergio Ramos provocado por las cantidades de su contrato. Un conflicto que acaba de resolverse hace escasamente unos días con la ampliación del contrato del defensa sevillano como jugador del Real Madrid hasta final de la temporada 2019-20 y con unas cifras cercanas a los diez millones de euros brutos por temporada.

Está claro que el caso de Sergio Ramos así como de otros similares, especialmente de las grandes estrellas que ya están en nuestro país, como Cristiano Ronaldo, Bale, Leo Messi, Luis Suárez, Fernando Torres o los que acaban de llegar, son la excepción dentro de la tónica existente en la mayoría de los 42 clubes profesionales españoles y especialmente en Segunda División.



Los sueldos suponen la tercera parte de los gastos de un club

Analizando categoría por categoría, el primer dato relevante es el porcentaje que hasta ahora suponen los salarios de los jugadores en los gastos totales de los clubes. A falta de conocer todas las inscripciones recientes cuyo plazo finaliza este próximo 31 de agosto, esta última temporada 2014-2015 estos gastos representaban apenas el 32% o 33% de la cantidad total. Es decir, prácticamente una tercera parte de los gastos totales. Números que contrastan con los existentes en otras ligas como la Bundesliga, donde los salarios representan el 43% de los gastos o la liga francesa, donde incluso ascienden hasta el 65% o 70% del total. Por encima de todos ellos se encuentra la Premier League, sin duda la gran amenaza para nuestra competición y el resto de ligas del Viejo Continente.

Otro dato muy significativo tiene que ver con el salario de los jugadores de Primera División, en la que cerca del 50% de los jugadores 'sólo' cobran como mucho 500.000 euros brutos por temporada. Unas cantidades que, si bien pueden ser consideradas abrumadoras para la mayoría de españoles, están lejos también de los sueldos existentes en otras ligas europeas. No olvidemos que a la hora de hablar de los contratos de jugadores debe hacerse en valores brutos y no netos. Actualmente sólo el 6 o 7% del total de los contratos que se manejan en el fútbol español se negocia en términos netos. Esto significa que, una vez deducidos los impuestos, más de la mitad de los jugadores de la Primera División de la liga española está en los 250.000 euros netos o por debajo.

Pagos con contrato federativo o a través de terceros

Hay incluso casos donde los clubes, dado el control económico que impone la Liga para evitar un exceso de gastos, buscan fórmulas alternativas de pago a sus jugadores. Y una de ellas consiste en pagarles la gran mayoría a través de su contrato federativo y otro porcentaje hacerlo a través de terceras empresas, como por ejemplo de los propios representantes. Sirva un ejemplo ilustrativo: un jugador quiere percibir cerca de 200.000 euros anuales pero el club no puede superar los 150.000 porque estaría incumpliendo el tope salarial de la Liga. Se busca entonces una fórmula donde el jugador percibe esos 150.000 dentro del contrato y la cantidad restante a través de estas terceras empresas.

Este tipo de acuerdos son muy peligrosos porque invalida cualquier posibilidad del jugador de poder reclamar esos 50.000 euros en caso de incumplimiento dado que este tipo de acuerdos no están recogidos en el convenio colectivo de los jugadores. En definitiva, números que se sitúan lejos de otras ligas con menos potencial en cuanto a los clubes pero donde los jugadores perciben más dinero. Una vez más debemos dejar al margen la Premier League porque se encuentra fuera de la órbita del resto de las cuatro grandes ligas europeas: Bundesliga alemana, el Calcio italiano, la Liga Francesa y nuestra competición.

El sueldo mínimo garantizado en Primera es de 129.000 euros

Conviene saber que el sueldo mínimo garantizado que debe percibir un jugador en Primera División es de 129.000 euros, tal y como recoge el actual convenio LFP-AFE firmado en el verano del 2014 y vigente hasta el final de esta temporada. Ningún jugador de la categoría puede percibir una cantidad por debajo de estos números, salvo la excepción recogida en el propio convenio en la que se permite a cada club tener a tres jugadores que perciban 120.000 euros pero que deben reunir unas características muy determinadas.

No pueden ser mayores de 23 años, deben haber pertenecido al club al menos las tres temporadas anteriores a ser inscritos en Primera y no pueden haber disputado con anterioridad a su inscripción más de diez partidos. Luego el propio convenio recoge el caso de que los futbolistas con edades entre 16 y 18 años que actúen en la LFP tendrán derecho a recibir el salario mínimo interprofesional vigente en cada momento, y con independencia de la categoría en la que militen.

Si bien la Primera División podríamos decir que está dentro de unos márgenes comprensibles, la realidad es mucho más cruda cuando nos referimos a la Segunda División. La media de los sueldos de los jugadores esta pasada temporada 2014-2015 ha estado en torno a los 85.000 o 90.000 euros brutos, que en términos netos queda reducido prácticamente a los 45.000 euros o, en algunos casos, alcanza la cifra de los 50.000.
Números también que están muy lejos de lo que actualmente están percibiendo los jugadores de la misma categoría en las otras grandes ligas.

De hecho, actualmente la liga española se encuentra a la cola de las cinco grandes (Alemania, Francia, Italia, Inglaterra y España) y que encabeza, como es lógico, la conocida como Championship y donde los jugadores llegan a percibir cantidades similares o superiores a lo que cobrarían en la Primera División española, en torno a los 500.000 euros o 600.000 euros por temporada. Son muchos los ejemplos de jugadores españoles que han hecho las maletas, alguno incluso de la Primera División.

Casos en Segunda que no se llega al salario mínimo

En la Segunda División española, a diferencia de la Primera, sí existe más de un caso donde el club está pagando al jugador incluso por debajo del salario mínimo asegurado y que está cifrado en 64.500 euros. Actualmente serían entre 40 o 50 los casos que se han descubierto. Una práctica ilegal pero que algunos clubes están utilizando como la única salida para poder cumplir el tope salarial que les fija la patronal para poder participar en la categoría. Si bien es cierto que en muchos casos esas cantidades que dejan de percibir inicialmente las acaban cobrando en forma de primas por objetivos, esto no quita que se trate de una práctica ilegal. 

Estos números que actualmente se manejan dentro de la Segunda División están muy lejos de las cantidades que se manejaban otras temporadas, especialmente en los años 2008, 2009 o 2010 donde la media de los sueldos en Segunda División rondaba los 150.000 euros de media.

Ahora falta saber hasta qué punto este mercado veraniego que finaliza el último día de este mes de agosto modifica esta tendencia. Más especialmente una vez que la Liga ha logrado reunificar la venta centralizada de los derechos de televisión a través del Real Decreto Audiovisual con esas expectativas de ingresos en torno a los 1.200 millones de euros, muy por encima de los cerca de 800 millones que venían percibiendo los clubes de Primera y Segunda durante la negociación individual.

Si bien hay quien considera que con el reparto establecido en el Real Decreto y donde se establece que el 90% del total va para Primera división y el 10% restante recae en la Segunda División, deja poco margen de mejora a los clubes de esta categoría. Igual el reparto más lógico debería estar entre el 80-20 como sucede en otras ligas. Lo que está claro es que el fútbol español, y especialmente la Segunda División, no ha sido ajeno a la crisis económica que ha sufrido nuestro país. Crisis que se evidencia en los datos que acabamos de reflejar.