Publicado: 29.03.2016 17:32 |Actualizado: 29.03.2016 17:32

El Tesoro coloca en marzo cerca de 16.000 millones en deuda con los inversores pendientes del BCE

El Reino de España lanzó un bono sindicado a 30 años por importe de 5.000 millones de euros, con una fuerte demanda

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Un operador de una sociedad de broker en Bélgica. REUTERS

Un operador de una sociedad de broker en Bélgica. REUTERS

MADRID.- El Tesoro Público ha captado en marzo 15.860 millones en las subastas de deuda soberana. Y además, ha colocado entre los inversores otros 5.000 millones de un bono sindicado a 30 años.

En este mes inusualmente más corto para los mercados por la Semana Santa se han celebrado cuatro subasta de deuda española, dos para los títulos a corto plazo, y otras dos, para medio y largo plazo. Los inversores han comenzado el mes pendientes de los movimientos del Banco Central Europeo (BCE), que ha puesto en marcha nuevas medidas: rebaja de los tipos de interés al 0% y más compra de deuda, incluyendo la corportativa.



Las dos primeras subastas se realizaron, justamente, antes de la reunión del BCE. El Tesoro abrió marzo con una colocación de bonos y obligaciones por importe de 4.497 millones de euros, en línea con el objetivo fijado y consiguiendo reducir los intereses. Luego, cinco días después adjudicó deuda a corto plazo por 5.571 millones, levemente por encima de su objetivo, con unos tipos de interés en territorio negativo.

Las siguientes subastas se realizaron después de que el banco central de la Eurozona bajase los tipos de interés y adoptase nuevas medidas la para estimular la economía. Primero colocó 2.934 millones de euros en Letras a 3 y 9 meses a unos tipos aún más bajos en territorio negativo. Luego, antes del parón de los mercados por la Semana Santa colocó  bonos y obligaciones por importe de 2.858 millones.

Bono sindicato

Al margen de las subastas, el Tesoro lanzó un bono sindicado a 30 años por importe de 5.000 millones, con una fuerte demanda (superó los 14.000 millones), a pesar de la incertidumbre política en España, donde todavía no se ha formado nuevo Gobierno desde las elecciones de diciembre.

España siguó los pasos de Italia, Austria y Bélgica, que llevaron a cabo operaciones similares recientemente, ante el interés de los inversores en bonos a largo plazo. Los colocadores  fueron Barclays, GSIB, HSBC, JP Morgan, Santander y SG.