Publicado: 12.11.2015 17:20 |Actualizado: 12.11.2015 17:20

Alarma en un pueblo de Girona por unas prácticas de tiro del Ejército

Los proyectiles impactaron a 200 metros de una de las casas y la metralla llegó al tejado de la misma. No es el primer incidente provocado desde la base militar de Sant Climent Sescebes, ya que los vecinos denuncian que es habitual "oír el silbido de balas perdidas"

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Proyectil encontrado cerca del municipio de Espolla, Girona, adyacente a la base militar de Sant Climent Sescebes, donde se han repetido incidentes por el impacto de balas fuera del perímetro de seguridad. Catalunya Radio

Proyectil encontrado cerca del municipio de Espolla, Girona, adyacente a la base militar de Sant Climent Sescebes, donde se han repetido incidentes por el impacto de balas fuera del perímetro de seguridad. Catalunya Radio

MADRID.- Diversas granadas de mortero explotaron este miércoles a 200 metros de una casa del municipio gironés de Espolla, adyacente a la base militar de Sant Climent Sescebes. Las explosiones de los proyectiles llegaron a depositar metralla en el tejado de la vivienda, tal y como informa Catalunya Ràdio

"Tenía mucho miedo y un dolor de tímpanos muy fuerte, además tenía miedo por mi hijo, que suele ir a jugar fuera, no puede ser que haya un riesgo tan grande", declaró una la vecina de la casa afectada, separada del núcleo del pueblo. 



"Es difícil de demostrar, porque te encuentras tú solo oyendo el silbido de las balas o los impactos en la tierra", dijo un vecino

Los proyectiles disparados durante las prácticas de tiro impactaron 300 metros fuera del perímetro del campo. Aunque es el episodio de este tipo más grave que se recuerda, los vecinos denuncian que incidentes son constantes. Han anunciado que llevarán el caso ante el Defensor del Pueblo catalán. 

"Es evidente que el campo se les ha quedado pequeño, o lo tienen muy mal diseñado, porque ha habido muchos episodios de balas perdidas. Es difícil de demostrar, porque te encuentras tú solo oyendo el silbido de las balas o los impactos en la tierra", explicó un trabajador de la zona en la emisora catalana.

El alcalde de Espolla, Carles Lagresa, ha manifestado que lo ideal sería el cierre del campo, pero pide que como mínimo las prácticas de tiro se ciernan al terreno de la base militar, de unas 800 hectáreas. Fuentes de la base han manifestado que si se demuestra la veracidad de los hechos se abrirá una investigación para esclarecer lo ocurrido.