Público
Público

Las quejas vecinales ralentizan la edificación de 60 mezquitas

Los alcaldes ceden a las presiones y optan por parar o trasladar los proyectos

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

En España, todavía no ha salido ningún pastor amenazando con quemar el Corán. Pero el rechazo a la construcción de mezquitas, y no en ninguna zona cero, se viene produciendo desde hace años. Desde 1995 hasta 2008, se han contabilizado 60 conflictos entre vecinos y musulmanes en torno a estas edificaciones, según un estudio elaborado por Jordi Moreras, profesor de la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona. La mayoría de las disputas, que suelen terminar desplazando o aplazando los proyectos, tuvieron como escenario Catalunya.

'Aquí los políticos no tienen valor. Sería impensable que Zapatero hubiera hecho lo que ha hecho Obama y apoyara una mezquita en las inmediaciones de Atocha. La derecha, que hasta ha ridiculizado la Alianza de Civilizaciones, se le echaría encima, a pesar de que los musulmanes hemos condenado el terrorismo y tenemos el mismo derecho que cualquier otra religión a construir nuestros templos', denuncia el presidente de la Junta Islámica, Mansur Escudero. Ni siquiera la reforma de la Ley de Libertad Religiosa, anunciada por el Gobierno, ha salido adelante.

'No es cuestión de leyes, sino de convicciones', afirma Moreras

Que un presidente de un Estado aconfesional como España deba respaldar una determinada religión está fuera de debate. Que los ayuntamientos tengan que entregar suelo para la construcción de templos es discutible. Pero, ¿deben ceder los alcaldes, que son quienes tienen las competencias urbanísticas, a las presiones vecinales contra la edificación de mezquitas si estas cumplen los requisitos que marca la ley? El caso más paradigmático ocurre en Sevilla, donde la Comunidad Islámica en España lleva más de un lustro intentando construir, sin éxito, su templo.

El ayuntamiento concedió a los musulmanes 6.000 metros cuadrados en el barrio de Los Bermejales, pero las protestas y una sentencia posterior terminaron desplazando la mezquita al antiguo recinto de la Expo. Allí, hoy convertido en parque empresarial, tampoco fue bien recibida por la patronal. Una parte de los vecinos del tercer destino, el barrio de San Jerónimo, también la rechaza. Un grupo ultra llegó a enterrar un cerdo en los terrenos, uno de los consejos más repetidos en internet para repeler mezquitas.

Los musulmanes llevan años en Sevilla intentando edificar su templo 

Según fuentes de la Delegación de Urbanismo, el consistorio, a finales de agosto, aún no había recibido el proyecto, aunque insisten en que si llega y cumple con el Plan General de Ordenación Urbana 'no se puede negar la licencia por un clamor popular'. El Ministerio de Justicia es rotundo: 'Todas las religiones tienen derecho a construir templos'.

'No es un problema de leyes; de hecho, en Catalunya, se ha aprobado una norma de centros de culto y no se han solucionado los conflictos. Es un problema de convicciones, de no entender que las expresiones, los espacios de las minorías también forman parte de la sociedad; los alcaldes no pueden dejarlas fuera de las ciudades por una reacción popular que antepone unos derechos sobre otros', añade el profesor Moreras.

En Sevilla, por ejemplo, el ayuntamiento recomendó a los fieles elegir un terreno alejado de viviendas, según confirma la Delegación de Urbanismo. Ellos mismos acceden a alejarse para evitar conflictos, como ocurre en Lorca (Murcia), donde el equipo de gobierno (PP) acaba de aprobar una mezquita a las afueras. 'Prefieren irse lejos con tal de tener sitio para rezar', dice un portavoz municipal. En Lorca, las protestas ya habían causado el cierre de varios locales.

En Córdoba, según Mansur Escudero, nadie se atreve a pedir una mezquita. 'Hay posibles financiadores, pero no quieren poner el dinero para verse envueltos en polémicas', asegura. En Sevilla también se puso al principal patrocinador en la diana. Se trata de Al Qassimi, emir de Sharjah, uno de los abanderados del boicot a Dinamarca por las viñetas de Mahoma. Es el mismo impulsor de la de Granada. 'Apostamos por la transparencia, abrimos nuestras puertas para que la gente sepa qué es el islam', cuenta Abdul Hakim, de la mezquita de Granada.

Los expertos asocian el rechazo a la degradación del barrio

Según Luis F. Bernabé, catedrático de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante, los vecinos asocian las mezquitas a la degradación del barrio. 'Cada vez piden más y más requisitos y cuando los musulmanes intentan comprar otro local, la presión se vuelve sobre el dueño, que se niega a vender', explica. En Alicante, el conflicto dura décadas.

¿Hay más islamofobia en España desde el 11-M? 'La presión antimezquita es anterior. Siempre ha habido desconfianza no tanto hacia el islam sino hacia los musulmanes, que tienen una forma pública de rezar diferente', asegura Bernabé. 'Mezclamos, más allá de la religión, factores como la inmigración, el terrorismo y los prejuicios', añade Moreras.