Publicado: 19.12.2015 18:40 |Actualizado: 19.12.2015 18:40

INVESTIGACIÓN EXCLUSIVA

Ciudadanos coloca por Castellón a un expolicía adscrito a la brigada que en 1983 hizo desaparecer a 'El Nani'

Domingo Lorenzo Rodríguez, candidato de C's al Congreso, fue miembro de la Brigada Regional de Madrid de la Policía Judicial a la que pertenecían los autores de las torturas y desaparición de Santiago Corella. El nuevo político de Ciudadanos tuvo que declarar en su día por este caso en Sala y, posteriormente, fue querellado junto a otros siete inspectores por el asesinato de Antonio Vilariño –compinche de 'El Nani'– y por torturas a su novia, a instancias de la Asociación Contra la Tortura y por el letrado Marcos García Montes, aunque finalmente no fue imputado.

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Domingo Lorenzo Rodríguez, con una carpeta de propaganda electoral de Ciudadanos.

Domingo Lorenzo Rodríguez, con una carpeta de propaganda electoral de Ciudadanos.

“Cuando el acusador Sanz de Bremond, un tanto exasperado por las evasivas de los policías, preguntó a uno de ellos, Domingo Lorenzo Rodríguez, si sabía “lo que es la sangre y si el Nani tenía sangre”. El interpelado, con todo candor, contestó que “no puedo precisarlo ni acordarme”.

Este es el fragmento de una crónica del periodista Julio M. Lázaro publicada en El Periódico de Cataluña el viernes 13 de mayo de 1988, sobre el juicio que se seguía en la Audiencia de Madrid por la desaparición de Santiago Corella El Nani, datada oficialmente el 12 de noviembre de 1983, tras ser detenido y torturado.

Según El Periódico “en las tres últimas sesiones, el juicio ha perdido interés ante las monótonas y machaconas declaraciones de los policías compañeros de los procesados, que sistemáticamente amoldan su versión de los hechos a todo cuanto pueda favorecer a los siete ocupantes del banquillo”.

Recorte de la información sobre el juicio del caso de El Nani publicada por El Periódico de Catalunya el 12 de noviembre de 1983.


Una brigada digna de toda sospecha

Los autores de éste y otro gran número de crímenes –que en años posteriores serían juzgados y condenados– eran agentes de la los Grupos I y III de atracos de la Brigada de Policía Judicial de Madrid donde, al menos oficialmente, ocho inspectores fueron identificados como activos integrantes de esta mafia policial, una saga de trapaceros y delincuentes organizados con placa y pistola afectos al anterior régimen, que se resistían a aceptar la Transición a la democracia.

Domingo Lorenzo Rodríguez pertenecía específicamente al Grupo Primero de la Brigada Regional de Policía Judicial de Madrid, que investigaban los casos de robos y atracos a bancos y joyerías, y estaba bajo las órdenes del inspector Adelardo Rafael Martínez García, alias El Peque, relacionado con una amplia red de corrupción policial en la que según los tribunales utilizaba a delincuentes comunes para llevar a cabo acciones delictivas para su propio lucro.

Según relata el periodista Juan José Echevarría en una crónica de El País de 1988 titulada “Una brigada digna de toda sospecha”, el inspector “Adelardo Rafael Martínez García, era el responsable del Grupo Primero de la brigada, cuyo cometido anti atracos lo compartía con el Grupo Tercero. En el grupo de Adelardo Martínez, procesado en el sumario de Santander, se encontraban de segundo Francisco Aguilar González, acusado en el caso El Nani, y de tercero José María Pérez-Reverte Gutiérrez".

"El que realmente dirigía el Grupo Primero era el inspector José María Pérez-Reverte, ya que puenteaba a Aguilar, y Adelardo le dejaba hacer, según sus allegados. José María Pérez no oculta que en más de una ocasión ha disparado el gatillo de su pistola. Está procesado, además de en el sumario de El Nani, por el caso Vilariño”.

Toda una fauna.

Asesinato de Vilariño y tortura de su novia

Precisamente uno de los casos más graves que afectó de lleno a toda esta Brigada de la Policía Judicial fue el asesinato en Madrid el 6 de octubre de 1983 de Antonio Vilariño Sanz, un peligroso delincuente de la época al que se le atribuía la comisión de gran número de delitos de toda índole, y que en ocasiones operaba junto a Santiago Corella El Nani.

Según la sentencia, los policías recibieron la confidencia de la localización de Vilariño y decidieron montar un dispositivo para seguirle y "tratar de averiguar su domicilio" y sus contactos. Uno de los agentes pudo ver al delincuente junto con su compañera montando en un taxi, momento en el que tres vehículos policiales, en uno de los cuales viajaban los tres condenados y un cuarto policía que no ha sido identificado, comenzaron a seguirle, aunque le perdieron de vista. Más tarde, los policías localizaron de nuevo al taxi. Cuando el taxi se detuvo ante un semáforo en rojo, el coche en el que viajaban los policías se colocó detrás y se bajaron sin que antes se identificaran como policías.

Cabezas se colocó en la parte trasera y apuntó con su pistola a la compañera de Vilariño, el policía sin identificar hizo lo mismo con el taxista, mientras que los otros dos abrieron las puertas y uno de ellos disparó sobre el delincuente.

Paloma Suárez, de 20 años, fue golpeada en las piernas con un bate de béisbol y vejada en el interrogatorio

Además del asesinato de Vilariño, también fueron acusados de torturar a su pareja Paloma Suárez Puñal, de 20 años. Según el escrito de la querella de la Asociación Contra la Tortura y del letrado Marcos García Montes, en el transcurso de los interrogatorios a que fue sometida ésta recibió golpes en la cara, propinados con la mano, y fue golpeada en las piernas con un bate de béisbol, además de recibir todo tipo de insultos, humillaciones e intimidaciones de los policías querellados”.

En esta causa fueron condenados sólo tres policías a penas de 30 años de prisión; José María Pérez-Reverte Gutiérrez, Jaime Ignacio Cabezas de Herrera y Adelardo Rafael Martínez García, aun cuando en el operativo participaron no menos ocho. Estos inspectores ya tenían una sentencia de 260 años de cárcel por otros tres asesinatos de unos presuntos atracadores de una joyería.

La quimera de la democracia interna de Ciudadanos

Domingo Lorenzo es director general de Mega2 Seguridad SL con sede en Madrid y hasta diciembre de 2012 fue director gerente nacional de seguridad de El Corte Inglés. Para las primarias de Ciudadanos aportó un amplio currículo con una licenciatura en Derecho, tres años de Criminología, Máster en Dirección de Seguridad, y condecoraciones concedidas por el Gobierno de España. Pero sin lugar a dudas su paso por la Policía es algo que no le gusta recordar y se presenta como “funcionario categoría A, de la Administración del Estado desde 1977 a 1995”. Su salida del Cuerpo Nacional de Policía se produce meses después de la condena a sus compañeros por el asesinato de Antonio Vilariño y las torturas a su pareja.

La irrupción de Domingo Lorenzo Rodríguez como militante de Ciudadanos en Castellón fue toda una sorpresa, por ser un perfecto desconocido para todos aquellos que ya llevaban tiempo organizados y además se conocían por cercanía. Según señala Vicente Trilles, director de Castellón Confidencial, “la irrupción del expolicía provocó una crisis importante en la militancia castellonense del partido de Albert Rivera por no entender cómo era posible que alguien domiciliado en Madrid y que veranea en Benicassim, como Domingo Lorenzo, fuera el más votado en las primarias para las generales por Castellón de julio pasado, aunque contara con buenos amigos en la dirección”.

A las primarias de Ciudadanos de Castellón concurrieron dos candidaturas con cinco nombres cada una. Una era la liderada por el expolicía Domingo Lorenzo, considerado oficialista, y la otra liderada por el empresario José Alberto Aleixandre. “El resultado final fue 150 votos para Lorenzo y 140 para Aleixandre y quedando en los siguientes puestos personas de mi candidatura hasta completar la lista, ya que tenían más votos que los de la lista contraria”, dice el empresario.

“A pesar del resultado de la consulta, la dirección de Ciudadanos decidió sustituir a todos los electos salvo a Domingo Lorenzo por otros con el argumento de que no daban la talla. [Castellón elige 5 diputados al Congreso]”, según manifiesta Aleixandre a Público, que considera que "la dirección de Ciudadanos no es fiar y resulta indignante que uno de los puntos clave del partido defendido en campaña que es exigir por ley democracia interna y elecciones primaria en los partidos políticos es una falsedad que ni ellos mismos cumplen”.

“Detrás de esta operación contra la militancia de siempre de C's de Castellón está Alexis Marí, diputado en Les Corts y que hace un año militaba en UPYD"

José Alberto Aleixandre se ha organizado con los proscritos de Rivera y se presenta al Senado a las elecciones bajo las siglas de otro “partido de la misma ideología denominado Ciudadanos de Centro Democrático (CCD)”, una formación política registrada oficialmente en septiembre de 2010.

Según Aleixandre “detrás de esta operación contra la militancia de siempre de Ciudadanos de Castellón está Alexis Marí, actualmente diputado en Les Corts Valencianes y que hace un año militaba en UPYD. En la actualidad es el número dos del grupo parlamentario autonómico".

Marí maniobró, en colaboración con otros dirigentes de Ciudadanos en Barcelona, para colocar a su gente –coninúa Aleixandre–. Y ahora está haciendo todo lo posible para apartar a la actual presidenta regional del partido, Carolina Punset, para que se vaya al Parlamento Europeo y quedarse él de portavoz. Alexis Marí es muy amigo del ex policía Domingo Lorenzo y su valedor, ya que trabajó para él en actividades de seguridad privada”.