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Un juez resolverá la guerra interna en el PP de Jaén

Un juez cita este miércoles a los dos candidatos a presidir el PP de Jaén después de que el aspirante crítico denuncie a la dirección actual por “juego sucio” y solicite en los tribunales la suspensión cautelar del congreso, previsto para dentro de cuatro días.

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Miguel Moreno presenta sus avales. E.P.

El PP de Jaén se ha querellado en los juzgados contra sí mismo. Dicho de otro modo, la rivalidad entre los dos candidatos a presidir el partido en la provincia es tan salvaje, y la impotencia de la ejecutiva regional para frenar la guerra interna es tan grande, que uno de los candidatos ha presentado una demanda contra compañeros de su partido en el juzgado de primera instancia número 2 de Jaén. En la querella se solicita, además, la suspensión cautelar del congreso provincial, previsto para dentro de cuatro días, por no existir garantías de que se desarrolle limpiamente.

El candidato crítico, Miguel Moreno, ha denunciado al actual presidente provincial del PP jiennense, José Enrique Fernández de Moya, a la sazón secretario de Estado de Hacienda, y principal valedor de su rival en las primarias, Juan Diego Requena. También se querella contra el presidente del comité organizador del congreso provincial, Javier Calvente, y acusa a ambos de haber cometido “irregularidades” en el proceso previo para la renovación del órgano de dirección. Moreno cree que “no hay garantías” de que el cónclave popular se celebre “limpiamente”, asegura que la demanda no es “contra el PP”, sino contra los actuales dirigentes del partido en la provincia que, según él, están torciendo el proceso de elección interna para favorecer a su rival.

Miguel Moreno acusa a los actuales dirigentes del partido en Jaén de torcer el proceso de elección interna para favorecer a su rival.

En la fase precongresual, Moreno ha ganado por votos, pero su adversario ha vencido en el número de compromisarios que van a concurrir al congreso. En teoría, según las directrices que ha dado la dirección nacional y regional del PP, el perdedor en la primera fase debe retirarse, para que solo llegue una lista viva al congreso. Pero la diferencia entre ambos es tan ajustada, que nadie quiere dar marcha atrás. La ejecutiva regional reconoce que se ha dado una casuística no contemplada en los nuevos estatutos del partido, y que la solución es complicada.

El presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, ha sido incapaz de controlar la crisis sin precedentes que se ha desatado en su partido, en Jaén, pero también en Sevilla, a raíz del proceso de renovación de las direcciones provinciales. Moreno ha enviado a la capital jiennnense a su número dos, la secretaria general del PP-A, Dolores López, para que mediara personalmente en la crisis y tratara de poner de acuerdo a los dos candidatos que se disputan el liderazgo. López trató, sin éxito, de que ambos aspirantes pactaran una lista única y concurrieran juntos al congreso del próximo domingo (como ha pedido la dirección nacional del PP).

Miguel Moreno, el aspirante crítico, es alcalde de Porcuna, y en teoría su candidatura venía avalada por la dirección regional, que carece de influencia en la provincia de Jaén, hasta ahora en manos de Fernández de Moya. Pero Moreno ha terminado apretando las tuercas al PP andaluz. Hace unos días pidió amparo al comité de derechos y garantías del partido, ante la “situación de indefensión” en que le había dejado el comité organizador del congreso, por impedirle acceder a los nombres de los 900 compromisarios con derecho a voto que concurrirán al congreso. Después de eso, la secretaria general del PP-A intentó convencerle de que seguir adelante con la querella daría una “mala imagen” del partido, pero Moreno ya había resuelto llevar el caso a los juzgados. La demanda habla de “las irregularidades e incumplimientos que se han sucedido y que hacen que no sea un congreso limpio”.

Ahora un juez tendrá que resolver lo que no ni la dirección regional de Juanma Moreno ni la nacional de Dolores de Cospedal han logrado enderezar. La posibilidad de que un juzgado paralice cautelarmente un congreso provincial del PP por falta de garantías no tiene precedentes en la historia de este partido, y debilita mucho el liderazgo de Juanma Moreno ante sus críticos.

El de Jaén no es el único congreso provincial del PP que está abierto en canal. En Sevilla, Virginia Perez, la candidata crítica avalada por Javier Arenas, se impuso por 24 votos al aspirante oficial y actual presidente provincial del PP, Juan Bueno, que tiene el respaldo de Juan Ignacio Zoido y de Cospedal. Éste último se resiste a aceptar el resultado, y ha intentado sin mucho acierto que la dirección nacional revise el recuento. Cuando Génova se ha negado, relegando el asunto en manos del PP andaluz, Bueno ha elevado por segunda vez una queja al comité autonómico de derechos y garantías. A cuatro días para que se celebre el congreso, no es seguro de que las dos familias enfrentadas del PP sevillano no acaben también en los tribunales. La ejecutiva regional contempla, como última baza, poner a la agrupación en manos de una gestora hasta que se calme la tormenta.