Publicado: 18.09.2015 10:29 |Actualizado: 19.09.2015 10:19

OBSERVATORIO CONTINUO DE JM&A PARA 'PÚBLICO' SOBRE LAS AUTONÓMICAS CATALANAS

Junts pel Sí crece en campaña a costa de la CUP y confirma la clara mayoría absoluta independentista en escaños

El gran aumento de participación de los unionistas reducirá al 47,5% la proporción de votos válidos favorables a la secesión de Catalunya el 27S y consolidará a Ciudadanos como segunda fuerza, según el análisis electoral final de JM&A para 'Público'.

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Escaños en el Parlament de Catalunya (por opción soberanista). /JM&A 18-09-2015

Escaños en el Parlament de Catalunya (por opción soberanista). /JM&A 18-09-2015

Roda el món i torna al Born (gira el mundo y vuelve al Born), se dice en Barcelona. Y ciertamente, por muchas vueltas que se le dé al panorama político catalán tres cosas permanecen inalterables: las listas independentistas obtendrán una holgada mayoría absoluta en el Parlament de Catalunya tras el 27S, sea cual sea el reparto final de escaños entre Junts pel Sí y la CUP; Ciudadanos dará un paso de gigante para situarse destacado en segunda posición, y la proporción de soberanistas y unionistas seguirá prácticamente igual de como ha sido en las elecciones autonómicas catalanas durante todo este siglo.

Lo único que está cambiando en esta campaña electoral es que la opción institucional de Junts pel Sí promovida por el president Artur Mas y el líder de ERC, Oriol Junqueras, está recuperando parte del terreno perdido en favor de la Candidatura d'Unitat Popular (CUP). Aunque, en cuanto a los resultados concretos en escaños, el reparto final de diputados estará muy marcado por las asignaciones de "primas electorales" (los flecos de votos en cada demarcación que se entregan al primero para completar el cupo de parlamentarios), ya que la ventaja de la lista oficial es tan amplia sobre el segundo partido (en torno al millón de votos) que recogerá la mayor parte de esos restos.

Estos son los principales resultados del avance de posiciones final del Observatorio Continuo efectuado a mitad de campaña por JM&A para Público, considerando los antecedentes electorales y efectuando un tracking de toda la demoscopia publicada. Este desk research del gabinete de asesoría electoral de Jaime Miquel y Asociados, es capaz de estimar el número concreto de votos que se decantarán por cada una de las opciones políticas el 27S.



La mitad de los 464.000 votantes nuevos el 27S, en relación con 2012, apoyarán a los partidos españolistas, el PP y Ciudadanos

En definitiva, las dos listas que defienden la secesión unilateral de Catalunya sumarán una clara mayoría absoluta de 73 escaños en el Parlament tras el 27S, aunque Junts pel Sí ganará cuatro puestos (hasta obtener 64 diputados) con respecto a la anterior estimación de JM&A, todos ellos a costa de la CUP, que de todas formas quedará con 9 parlamentarios, triplicando su resultado de 2012. En todo caso, lo destacable con respecto al cálculo de JM&A previo al inicio de la campaña es que el porcentaje de los votos válidos favorables a la independencia cae un poco, del 48,8% al 47,5%, a causa del gran aumento de la participación de los electores unionistas del PP y de Ciudadanos.

En relación con las anteriores autonómicas, entre el aumento previsto de la participación (hasta alcanzar el 71,7%, un nivel de elecciones generales) y el crecimiento del censo, el 27S votarán unos 464.000 catalanes más que en 2012. Y de esos nuevos votantes, la mitad (unos 230.000) apoyarán a alguno de los dos partidos españolistas, que registrarán un crecimiento sin precedentes de casi el 31% en número de votos en sólo tres años, según la estimación de JM&A..

No obstante, la afluencia a las urnas crecerá tanto que los otros dos bloques de votantes (por opción soberanista) también aumentarán de forma notable: los separatistas de Junts pel Sí y la CUP, en un 8%, y los partidarios del derecho a decidir pero opuestos a la secesión (Cat Sí que Es Pot, PSC y UDC) en un 11%, tal como se puede ver en el gráfico interactivo inferior, que ofrece los números concretos de votos para cada bloque.

De este reparto, aparece una Catalunya dividida en tres partes que, curiosamente, casi equivalen a una mitad de independentistas, una cuarta parte de partidarios de un referéndum aunque opuestos a la secesión y otra cuarta parte que rechaza cualquier consulta popular soberanista. Ahora bien, no se puede desdeñar que un 72,5% de los votantes catalanes reclaman la celebración de un plebiscito nacionalista, cifra que equivale a prácticamente el 52% del censo electoral total.

Será bien difícil justificar que se niegue de plano la voluntad de más de la mitad de los habitantes adultos de Catalunya.

Tanto la CUP como Ciudadanos duplicarán su número de votos, reflejando la polarización del electorado

En cuanto a la evolución de los partidos y las candidaturas, la suma de Convergència (CDC) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) perderá votantes en números absolutos con relación a los que obtuvieron CiU y ERC en 2012, por lo que caerán más de cuatro puntos (del 44,4% al 40,3%) en votos válidos. En cambio, la CUP crecerá espectacularmente, más que duplicando su porcentaje (del 3,5% al 7,3%) de sufragios a pesar del aumento general de la participación.

Con respecto al frente españolista, es Ciudadanos el que hace que se refuerce considerablemente, al duplicar sus votos (pasando del 7,6% al 14,8%), ya que el Partido Popular, pese a haber endurecido su discurso con García Albiol, pierde a uno de cada seis de sus votantes y no llega ni al 10% de los sufragios. Los ascensos meteóricos de C's y de la CUP denotan una clara polarización del electorado catalán.

Dos de las otras tres listas partidarias del derecho a decidir, pero opuestas a una declaración unilateral de independencia, se hunden en las urnas. Sobre todo, Unió (escindida de CiU por oponerse a la secesión), que se queda con un exiguo 1,8% y queda en el limbo extraparlamentario. También el PSC cae considerablemente, al perder (como el PP) uno de cada seis de sus votantes y quedar en poco más del 11% de los votos. Una señal inequívoca del declive del bipartidismo.

Finalmente, Catalunya Sí que Es Pot, integrada por ICV-EUiA y Podem (el Podemos catalán), crece un 32% en votos con respecto a los que obtuvo Iniciativa sola en 2012. Pero la lista de Lluís Rabell queda en tercer lugar (con un 12%) a causa de la importante fuga de votantes de ICV hacia la CUP, uno de los principales factores del espectacular crecimiento de la candidatura que encabeza el periodista Antonio Baños.

En realidad, Catalunya siempre ha sido así

Ahora bien, de todo lo anterior, incluido el hecho de que se esté polarizando el electorado y aumente la participación, no cabe deducir que se ha alterado sustancialmente el reparto de tendencias en la sociedad catalana con respecto al soberanismo. Con una perspectiva histórica, se ve claramente que el porcentaje de los votantes nacionalistas era ya del 46,5% en las autonómicas del 99 y subió al 47,5% en las de 2003. En 2006 y 2010 bajó un poco (al 45,8% y 45,4%, respectivamente), pero en 2012 volvió a subir al 47,9%, incluso más de lo que se prevé que sumen los independentistas el 27S.

La diferencia estriba en que antes del 2012 los nacionalistas de CiU no se declaraban independentistas, pero incluso en esas últimas elecciones (cuando Mas ya proclamó su intención secesionista) los tres bloques electorales registraron porcentajes de votos muy similares a los que ahora se prevén. Por ejemplo, el de los que apoyan el derecho a decidir pero rechazan una declaración unilateral de independencia obtuvo entonces un 24,3%, frente al 24,8% estimado ahora por JM&A.

El único bloque con un apreciable crecimiento en votos es el de los españolistas puros (PP y C's), que subirán del 20,5% al 24,7%, un aumento atribuible al de la participación de los que hasta ahora se abstenían en las autonómicas, pero luego acudían a las urnas en las generales.

Así que se podría decir, como argumenta el propio Jaime Miquel, que en realidad Catalunya "siempre ha sido así". Sólo que la presión de la derecha anticatalana desde el Gobierno de Rajoy (y el último de Aznar) no ha hecho más que decantar a los catalanistas hacia la secesión, cuando nunca habían sido mayoritariamente independentistas.

¿Decía Rajoy que él era la única garantía de unidad de España?