Publicado: 22.09.2016 21:47 |Actualizado: 23.09.2016 07:51

Lo que se sabe, lo que no se sabe y lo que se supone de la guerra interna del PSOE

El duelo de estrategias y de globos sonda ha empezado cuando los socialistas encaran siete días que serán decisivos para la formación.

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Imagen del comité federal del PSOE celebrado el pasado 9 de julio, para analizar los resultados de las elecciones del 26-J. EFE

Imagen del comité federal del PSOE celebrado el pasado 9 de julio, para analizar los resultados de las elecciones del 26-J. EFE

MADRID.- El ex secretario de Organización del PSOE, José Blanco, solía repetir la frase de que “las estrategias no se cuentan, se ejecutan”. Y, además, previamente, se lanzan todo tipo de globos sonda para ver cómo está el terreno. Tan viejo como la política.

Y así anda la guerra interna del PSOE estos días, hablando de anticipar el 39º Congreso, contando miembros de cada bando en el Comité Federal y especulando con la enésima subida de Susana Díaz a liderar el partido que, de confirmarse, lo haría en el momento más difícil que ha tenido en estos dos años de supuestas intentonas.



De momento, del PSOE se sabe que ha convocado la Permanente (secretarios de área) y no la Ejecutiva, pero cualquier decisión que se tome en dicho órgano tiene validez. Aquí Sánchez tiene mayoría y parece descartado el globo sonda de la dimisión en masa de la mitad más uno de sus miembros, que podría hacerse por escrito.

Y también se sabe que el sábado 1 de octubre habrá un Comité Federal en el que Sánchez planteará seguir con el “no” a Mariano Rajoy y pedirá manos libres para intentar formar lo que ahora llama un “Gobierno alternativo”.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y el secretario general del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno de España, Pedro Sánchez, se saludan después de que la presidenta andaluza le presentara en un desayuno informativo. EFE/Julio

Se supone que esta vez sí la presidenta andaluza dará la batalla la próxima semana. Susana Díaz aún no ha confirmado nada y, de hacerlo, parece estar más debilitada para el envite que nunca. Hasta en el PSOE de Andalucía hay grietas internas sobre su liderazgo por Málaga (la oposición a Heredia), Almería (Sánchez tiene sus infiltrados) y Granada, donde el posicionamiento de José Antonio Pérez Tapias es afín al de Sánchez. Y tampoco contará con el veterano dirigente gaditano Luis Pizarro en el Comité Federal y lo que pueda arrastrar.

Por lo tanto, las cuentas salen tan cortas, que se supone que hasta los jarrones chinos del partido, que nunca aparecen por el Comité Federal, podrían presentarse el 1 octubre por el cónclave socialista, y se habla de José Bono o de José Luis Rodríguez Zapatero, entre otros.

También se supone una operación de Pedro Sánchez para adelantar el 39 Congreso del PSOE, que tampoco nadie ha confirmado, y que supuestamente beneficiaría al líder del PSOE con el hipotético apoyo que se le supone de la militancia. Además de los problemas de calendario si finalmente hay terceras elecciones, dicho Congreso debe ser convocado por el Comité Federal, donde si Sánchez tiene mayoría con el planteamiento que ha anunciado no necesita forzar más la máquina interna, entre otras cosas, “porque los barones seguirán ahí”, dijo un dirigente de la Ejecutiva Federal.

El líder socialista, Pedro Sánchez, en una reunión con los barones del partido en la sede de la madrileña calle de Ferraz. EFE

El líder socialista, Pedro Sánchez, en una reunión con los barones del partido en la sede de la madrileña calle de Ferraz. EFE

Lo que no se sabe es si Sánchez tiene guardado un as en la manga, y si entre la Permanente y el Federal (cinco días) intentará jugar todas sus bazas con Podemos y Ciudadanos, lo que sigue siendo una dificilísima alternativa para llegar a La Moncloa.

Lo que no se sabe es quién quiere liderar el PSOE en el caso de que caiga Sánchez ni qué alternativa propone para afrontar la situación que llaman “de desbloqueo” y que, finalmente, el PSOE parece que ha asumido la culpabilidad. Aquí está la duda, si el nuevo PSOE que pudiera salir después de Sánchez dejaría gobernar a Mariano Rajoy con su abstención, porque sí se sabe que el líder del PP no se va a ir.

En una semana al PSOE no le puede conocer “ni la madre que lo parió”, parafraseando a Alfonso Guerra, o sí. Los veteranos dicen que ni tras la dimisión de González, las primarias de José Borrell y Almunia, y la mayoría absoluta de Aznar el partido estuvo tan perdido.