Publicado: 01.10.2016 20:44 |Actualizado: 02.10.2016 15:47

Díaz hace dimitir a Sánchez y se hace con las riendas del PSOE

Se crea una gestora que deberá ser ratificada en un nuevo Comité Federal el próximo fin de semana. Los nuevos dirigentes del PSOE deberán decidir sobre el apoyo a Rajoy en una nueva investidura. El ex secretario general no descarta volver a presentarse a unas primarias

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Un militante socialista enrolla un cartel de Sánchez en Ferraz. / REUTERS

Un militante socialista enrolla un cartel de Pedro Sánchez ante la sede del PSOE en la calle Ferraz. / REUTERS

MADRID.- Como si fuera una asamblea universitaria en la que se decide primero qué se vota, luego que si lo que se vota es vinculante o no, y más adelante se enzarza la discusión en quiénes votan y quienes no, transcurrieron las primeras siete horas del Comité Federal del PSOE.

De receso en receso, en un disparate total. La “autoridad” Victoria Pérez y el vicepresidente del Comité Federal del PSOE, Rodolfo Ares, negociaban todo. Hasta la saciedad. En unos momentos era si votar el dictamen ilegal de los tres miembros de la Comisión de Garantías, en otros si era voto secreto o a manos alzada, y más adelante la creación ya de la gestora o no.

Tal fue la tensión entre ambos, que Ares le llegó a quitar el micrófono a Pérez para dirigir el debate del Comité Federal, cuando vio que Pérez quería ir por otros derroteros.

Tras mil tensiones, reuniones e intentos de pactos que nunca llegaron, al final se aceptó por ambas partes abrir la votación para convocar un Congreso Extraordinario y a mano alzada.



Previamente, se rechazó la petición de una moción de censura contra Pedro Sánchez que tenía las firmas necesarias para hacerla, pero que no se admitió por no estar en el orden del día.

Así que llegó la votación y los votos estaban muy contados. Por 25 votos de más de 200 miembros del Comité Federal ganaron los llamados “críticos” o “susanistas”, y Pedro Sánchez tomó la palabra a continuación para presentar su dimisión.

El líder del PSOE siguió insistiendo en el mensaje de que su posición es un “no” a Mariano Rajoy y que no va a liderar algo en lo que no cree, aunque en ese momento ya no estaba en condiciones de liderar nada.

Luego hizo otra comparecencia ante los medios de comunicación en parecidos términos, admitiendo la derrota y su marcha al frente del PSOE… de momento.

Fuentes cercanas a Sánchez aseguran que lejos de rendirse puede estar pensando presentarse a primarias cuando se convoquen porque, en principio, sigue manteniéndose la resolución del Comité Federal de que será cuando haya Gobierno.

Todo lo ocurrido coloca al PSOE en una situación diabólica. Nadie sabe qué pasará en el Grupo Parlamentario, quién lo dirigirá y que decisión tomará la gestora en torno a un posible segundo intento de investidura de Mariano Rajoy.

Ferraz ya lo conduce Susana Díaz, aunque quiera poner al presidente asturiano Javier Fernández en la gestora para reservarse para el duelo final, que lo habrá, y no quemarse en la decisión más polémica que tiene que tomar el partido de aquí al 27 de octubre. ¿Le da el PSOE el Gobierno de Rajoy?