Publicado: 23.11.2016 22:45 |Actualizado: 23.11.2016 22:45

El Pleno del Tribunal Supremo militar deliberará sobre la expulsión del exteniente Segura

La sala que iba a emitir un veredicto este semana ha preferido que sean los ocho magistrados que integran el órgano los que tomen la decisión, algo que puede tener que ver con la trascendencia de la sentencia

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Luis Gonzalo Segura

Luis Gonzalo Segura en la redacción de 'Público'. JAIRO VARGAS

MADRID.- El Pleno de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo será el que finalmente delibere, el próximo 29 de noviembre, sobre el recurso presentado por el exteniente Luis Gonzalo Segura contra la decisión que adoptó en junio de 2015 el Ministerio de Defensa de expulsarle del Ejército por sus manifestaciones sobre supuesta corrupción en los Ejércitos, tema sobre el que había escrito una novela.

El recurso del teniente iba a ser deliberado esta semana por los cinco magistrados de la Sala de lo Militar del alto tribunal a los que había correspondido el caso, aunque finalmente se ha decidido llevar el asunto al Pleno, que integran un total de 8 magistrados, han explicado fuentes de este órgano.

La decisión puede tener que ver con la trascendencia que pueda tener la argumentación de la sentencia que tiene que dictarse. En ello puede haber influido también el apoyo que Segura ha recibido en las últimas fechas de diversos agentes sociales y partidos políticos. 

Tras ser expedientado por sus declaraciones y por escribir el libro, Segura fue expulsado después de 13 años de servicio, aunque la decisión no será oficial hasta que se publique en el Boletín Oficial del Estado. El expediente gubernativo se incoó después de que el teniente hablara en diferentes medios de comunicación de "abusos y corruptelas de la casta militar dominante".

Tras tramitarse el expediente, los servicios jurídicos elevaron al Ministerio de Defensa una propuesta de resolución del compromiso del teniente, la cual finalmente obtuvo el visto bueno del departamento que dirigía entonces Pedro Morenés.

Lo que se decidió fue es "resolver el compromiso" de Luis Gonzalo Segura con las Fuerzas Armadas, pero no se separó del servicio mediante expediente disciplinario, lo cual le impediría presentarse a otros procesos de selección de empleados públicos.

"Confiamos en que los magistrados accedan al restablecimiento de Luis en su puesto de trabajo, arrebatado por sus superiores por el mero hecho de haberse hecho eco de las corruptelas de las que fue testigo en las Fuerzas Armadas preservando de esta forma uno de los Derechos Humanos Fundamentales de las personas", ha emitido en un comunicado la Plataforma por la Honestidad, que apoya a varios denunciantes de corrupción y promueve una ley integral para protegerlos.



Seis meses arrestado, 22 días en huelga de hambre

Desde que fue expedientado por primera vez tras publicar su novela Un paso al frente, Segura cumplió tres periodos de arresto de dos meses cada uno en un centro disciplinario de Madrid, siempre por declaraciones públicas, ya fuera por denuncias sobre presunta corrupción en las Fuerzas Armadas o por opiniones sobre temas políticos como el soberanismo catalán.

Casi la mitad del primer período de dos meses lo pasó ingresado en el Hospital Militar Gómez Ulla debido a su delicado estado salud por la huelga de hambre que siguió durante 22 días para protestar por su situación.

"Hagan una auditoría", pedía el exteniente en diferentes medios, "y si se demuestra que miento, que me condenen". Durante sus expedientes disciplinarios Segura siempre ha recalcado que nunca se le ha sancionado por realizar aseveraciones falsas, sino simplemente por colaborar con medios de comunicación.