Publicado: 03.09.2016 21:14 |Actualizado: 04.09.2016 16:53

Sánchez llamará la próxima semana a Iglesias y Rivera para intentar un “Gobierno del cambio”

Lo comunicará el lunes a la Ejecutiva y en ningún caso volverá a presentarse sin tener asegurada la investidura. Dos argumentos pondrá encima de la mesa: evitar terceras elecciones y acabar definitivamente con el Gobierno del PP

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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.- Xoán Rey (EFE)

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.- Xoán Rey (EFE)

MADRID.- El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, lo insinuó en la tribuna del Congreso en la sesión de investidura fallida del viernes, pero ya lo dijo abiertamente el sábado en un acto de campaña en Galicia: “Os doy mi palabra que trabajaré sin descanso con todas las fuerzas políticas del cambio para cambiar a Rajoy”.

Es decir, Sánchez quiere volver a buscar lo que él denomina un “Gobierno del cambio” que pasa fundamentalmente por un acuerdo con Podemos y Ciudadanos, como ya intentó y no logró tras las elecciones del 20-D.

Según fuentes de Ferraz, el lunes ha convocado a la Ejecutiva Federal para comunicar sus intenciones y aseguran que esta misma semana llamará al líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias; y de Ciudadanos, Albert Rivera.



Es decir, que Sánchez empezará a moverse en esta dirección antes del Comité Federal que se convocará en octubre y, por tanto, sin consultar al máximo órgano del partido. En este sentido, la dirección socialista entiende que está legitimado para hacerlo por el mismo acuerdo del 28 de diciembre, respetando las dos líneas rojas que allí se fijaron: no pactar con el Partido Popular y no apoyarse ni por activa ni por pasiva en partidos independentistas, pero Ferraz entiende que está totalmente autorizado a intentarlo tras el fracaso de Mariano Rajoy en la investidura.

Sánchez quiere saber, sobre todo, si hay voluntad política en estos partidos de evitar terceras elecciones y acabar definitivamente con el Gobierno de Rajoy. Quiere que estos dos aspectos sean los motores de un posible acuerdo, y no enzarzarse en las cosas que les separan.

Además, algunas fuentes apuntan que tal vez Sánchez proponga un paquete de medidas corto y concreto en el que sí coinciden en gran medida los tres partidos, dejando los escollos que los dividen, entre otros, los referéndums por la independencia en distintas comunidades autónomas como defienden Podemos y sus confluencias, que haría inviable cualquier acercamiento de Ciudadanos.

Sánchez quiere saber, sobre todo, si hay voluntad política en estos partidos de evitar terceras elecciones y acabar definitivamente con el Gobierno de Rajoy

Es decir, el planteamiento es sencillo: unirse para que haya cambio, echar al PP de Mariano Rajoy y evitar las terceras elecciones, y luego que cada formación defienda sus planteamientos en el Congreso e intente buscar las mayorías necesarias para llevarlos adelante. Ahí está el reto.

Tampoco se conocen aún en qué fórmula está pensando el líder del PSOE para llegar a un acuerdo de investidura o de un posible gobierno posterior, pero fuentes cercana a Sánchez aseguran que la experiencia frustrada de pacto tras el 20-D le va a ser muy útil porque conoce perfectamente hasta dónde se puede intentar y lo que quieren estas dos formaciones políticas.

En esta ocasión, el candidato socialista no daría el paso de ir a otra investidura de no tener garantizado un apoyo de al menos 176 diputados y, aunque dijo el sábado que se va a dejar la piel en buscar el acuerdo, si no ve predisposición de intentarlo en Iglesias o en Rivera posiblemente el intento se agote en poco tiempo. Pero, si hubiera acuerdo, Sánchez iría a una investidura de forma inmediata, posiblemente consultando previamente a las bases del partido.

Las negociaciones, además, se abrirán en plena campaña gallega y vasca, algo que no
importa a los socialistas y que justifican por la necesidad de que en España haya un Gobierno cuanto antes.