Publicado: 20.07.2016 11:20 |Actualizado: 20.07.2016 12:01

Vecinos gays y hipsters provocan el aumento del precio de las viviendas en barrios de grandes ciudades

Lavapiés, Chueca y Malasaña en Madrid son los barrios que más han aumentado el precio de la vivienda en los últimos tres años tras la colonización de los nuevos colectivos.

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Cientos de personas se concentran en la plaza de Chueca, en el centro de Madrid, para escuchar el pregón de las fiestas del Orgullo Gay 2015. EFE/Zipi

Cientos de personas se concentran en la plaza de Chueca, en el centro de Madrid, para escuchar el pregón de las fiestas del Orgullo Gay 2015. EFE/Zipi

MADRID.- En los últimos años, los vecinos tradicionales de barrios como Malasaña, Chueca o Lavapiés han ido abandonando sus viviendas en detrimento de otros colectivos que han "colonizado" la zona. Se conoce como proceso de gentrificación.

El perfíl del nuevo colonizador de estos barrios, que por lo general son céntricos, son jóvenes, de nivel adquisitivo medio alto, con un nivel de estudios superior o universitario y que vive sólo o en pareja, sobre todo los llamados hipsters y bohemios y el colectivo gay.

Estos nuevos colectivos, de mayor poder adquisitivo que los anteriores habitantes, han revalorizado los precios de las viviendas y han convertido algunas zonas poco valoradas en áreas de moda, según un informe publicado por el buscador de pisos Mitula. En barrios como Malasaña los precios de las viviendas han aumentado un 23,3% en los últimos tres años.



Chueca, de la prostitución al ambiente "gay friendly"

El famoso barrio de Chueca, conocido por ser el epicentro del colectivo gay, ha ido revalorizando sus viviendas desde los años 80, cuando era un barrio marcado por la prostitución, la delincuencia y el tráfico de droga, lo que provocaba que sus viviendas apenas tuvieran demanda y que sus precios inmobiliarios quedaran estancados.

La apertura de tiendas, locales de ocio y la publicidad homosexual del barrio, animó a muchos miembros de este colectivo a trasladarse a vivir allí. En consecuencia, el precio de la vivienda ha aumentado un 4,23% en los últimos tres años, llegando a costar el metro cuadrado de las viviendas más de 4.100 euros.

El perfil de los nuevos habitantes se trata principalmente de un hombre de entre 20 y 50 años, homosexual, con un medio-alto y fuertes intereses culturales y de ocio. Además, Chueca es la zona del distrito Centro con más hogares unipersonales (el tamaño medio del hogar es de 1,97 personas) y es también es la zona con mayor porcentaje de ciudadanos con educación superior y carrera universitaria.

Un 23% más caras las viviendas en Malasaña

El caso de Malasaña, la zona que fuera cuna de la Movida madrileña en los años 80 del siglo XX, es uno de los barrios que más tarde ha comenzado su proceso de gentrificación. Tras la movida, este barrio situado entre Fuencarral y Gran Vía, estuvo marcado, como Chueca, por el estigma de la prostitución y la droga.

El proceso de gentrificación fue diferente al sucedido en Chueca. En Malasaña, la devaluación de las viviendas atrajo a nuevos vecinos y, en paralelo, algunas obras (como la rehabilitación del cuartel de Conde Duque), ayudaron a impulsar la renovación urbana.

El perfil típico del barrio, vecinos mayores de 65 años en su gran mayoría, han dado paso al colectivo denominado Hipster (personas con un marcado interés por lo vintage, lo alternativo y lo independiente). Esta renovación ha supuesto que en los últimos tres años el precio de la vivienda en Malasaña ha aumentado un 23,3%, siendo la zona que ha experimentado un aumento de precios más elevado de todo Madrid.

El aumento de la vivienda se debe, según el estudio, al cambio de habitantes hacia un perfil más joven, de entre 25 y 45 años, con estudios superiores, consumidor habitual de cultura y que vive en pareja pero todavía sin hijos (el hogar medio está formado por 1,98 personas).

De la prostitución a la bohemia en Lavapiés

El céntrico barrio tradicionalmente obrero, humilde y receptor de inmigración también ha cambiado en los últimos años de forma exponencial. Lavapiés, con la apertura de nuevos comercios y bares, ha atraído a población más jóven, de unos 30 años, con estudios superiores, que viven en pareja y que empiezan a tener hijos.

El parque de viviendas, por ejemplo, se ha revalorizado, pasando de 2.897 euros por metro cuadrado a más de 3.000 en apenas tres años (un incremento del 5,18%, según el estudio). El nuevo colectivo que ha colonizdo el barrio son los llamados bohemios, jóvenes con marcado interés con la cultura, estilo físico cuidadosamente desenfadado y poder adquisitivo medio-alto.

La conclusión a la que ha llegado el estudio es que, los vecinos y nuevos colectivos influyen en el precio de las viviendas. Este proceso de gentrificación también se ha experimentado en otras ciudades como Barcelona, con el barrio del Raval o en Valencia, con El Carmen o Ruzafa, que se han convertido en zonas de moda. Esta transformación ha llevado nuevos perfiles a las antiguas viviendas. Barbas, tirantes y sombreros son los ejemplos estéticos de este cambio.