Público
Público

Pateras en España Por qué las llegadas de migrantes en patera se han disparado a niveles de hace diez años

La Cruz Roja ha atendido ya a 15.000 migrantes llegados a costas españolas, 5.000 más que todo el año pasado y casi los mismos que en 2007. Salvamento Marítimo ha rescatado en nueve meses a 11.000 personas a bordo de 650 pateras, el doble que el año pasado. Los expertos señalan a la situación en Libia y Marruecos como causas de este aumento.

Publicidad
Media: 4.60
Votos: 5
Comentarios:

Varias personas recién llegadas en patera a la costa de Canarias.- EFE

Cada día de este año han llegado de media más de dos pateras a las costas españolas, según los datos de Salvamento Marítimo hasta septiembre. La cifra aumentaría si se tuvieran en cuenta las barcazas interceptadas por la Guardia Civil o las detectadas por las autoridades marroquíes durante su travesía hasta Europa. Tablas de surf, botes neumáticos, kayaks, balsas de juguete a remo e, incluso, motos de agua son los medios de transporte con los que miles de personas migrantes, sobre todo subsaharianos y magrebíes, se juegan la vida intentado llegar al norte rico y desarrollado.

Desde la llegada del verano ha sido raro el día que no ha llegado una barcaza, afirma Ana Rosado, investigadora de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA). Explica que el repunte ya se dejaba notar desde principios de año “pero el aumento desde junio ha sido muy intenso, y octubre también está siéndolo. Llegan más pateras y con más personas a bordo, incluso a zonas donde hacía una década que no llegaban tanto, como Barbate. Hemos visto embarcaciones con hasta 80 personas y volvemos a ver barcas de madera, de pescadores, como hace años”, relata. Rosado incide en que Andalucía sigue siendo el destino principal, pero este año también se están diversificando hacia Alicante y Murcia.

Lo confirma la Cruz Roja, que se encarga desde 2004 de la primera asistencia humanitaria de migrantes y refugiados a pie de playa o puerto y en las vallas de Ceuta y Melilla. La ONG presta atención sociosanitaria a personas en “situación de extrema vulnerabilidad”, a menudo con problemas de deshidratación, hipotermia y heridas causadas durante la travesía. Sus Equipos de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIE) han intervenido en casi mil operaciones hasta octubre de este año y han atendido a casi 15.000 migrantes sólo en Andalucía, Ceuta y Melilla, la mayoría de origen subsahariano. Únicamente se han superado estas cifras de asistencia en el 2006 ─año de la crisis de los cayucos hacia Canarias─ y 2007. El año pasado atendieron a 10.000 personas, pero esa cantidad ya fue sobrepasada en agosto de este año, por lo que no se descarta superar las 16.000 asistencias de hace una década.

Datos facilitados por Cruz Roja a fecha de septiembre de 2017.

Salvamento Marítimo ha rescatado a 11.000 personas a bordo de 650 pateras, el doble que hace un año

El incremento del flujo migratorio por mar, a través de la llamada ruta del Mediterráneo Occidental, también queda patente en los datos de Salvamento Marítimo, dependiente del Ministerio de Fomento. Sus equipos de rescate han asistido a 648 pateras con casi 11.000 personas a bordo hasta septiembre, más del doble que en el mismo periodo de 2016, cuando rescató a más de 4.500 personas a la deriva entre Marruecos y España. Almería y Tarifa son los grandes focos de llegadas, aunque Ceuta también ha repuntado, junto a Baleares, Murcia y Alicante.

Fuera de estas estadísticas quedan las cerca de 400 personas que arribaron durante el pasado fin de semana a bordo de una veintena de pateras. El goteo es incesante y lleva aumentado poco a poco desde hace varios años. El 2016 ya anticipaba un repunte notable, pero este año está siendo mucho más acusado, con jornadas en las que han logrado cruzar el Estrecho hasta 600 personas en pocas horas, como ocurrió en agosto. El mes de octubre también está muy por encima de la media, aunque por el momento no hay datos oficiales del Gobierno. El Ministerio del Interior aún no ha publicado su “balance de la lucha contra la inmigración irregular” con los datos definitivos de 2016 y poco ha dicho sobre 2017. La única cifra adelantada por el departamento de Zoido fueron datos provisionales de este junio, en los que hablaba de casi 8.000 migrantes llegados por mar, un 130% más que hasta junio del año pasado, dijo.

Los datos más actualizados son los de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), dependiente de la ONU. Este organismo, que utiliza información de los gobiernos y de sus propias oficinas sobre el terreno, afirma que 13.600 migrantes indocumentados han llegado a España por mar en lo que va de año. En 2015, Interior las cifró en 5.300. De seguir este ritmo, la llegada de pateras a España volverá a niveles de hace diez años, cuando Interior contó más de 18.000 entradas irregulares de personas migrantes.

Bloqueo de la ruta libia

Los expertos apuntan a varios factores como responsables de la mayor oleada de pateras hacia España de la última década. Una podría ser el bloqueo de la ruta entre Libia e Italia, la más grande del Mediterráneo central, por donde llega a Europa el 80% de la inmigración irregular. Las llegadas a Italia han caído casi un 26% respecto al año pasado, según la OIM, que cifra en 107.000 los migrantes y refugiados que han logrado tocar suelo italiano en lo que va de año. La agencia europea de control de fronteras, Frontex, también ha confirmado este significativo descenso, que viene produciéndose desde que la UE e Italia financiaran a las autoridades libias y formaran a sus guardacostas a principios de este año.

Guardacostas libios detienen una embarcación de inmigrantes subsaharianos en el puerto de Trípoli.- EPA

“Aún hay que estudiarlo, pero hay indicios de que se está produciendo un trasvase, todavía ligero, de la ruta Libia a la de Marruecos. Sobre todo de personas de origen subsahariano. Algunos testimonios de refugiados nos dicen que prefieren usar otras rutas ya que la libia es mucho más peligrosa que hace unos años y se ha constatado que allí los migrantes están sometidos a condiciones de esclavitud, en centros de detención donde sufren graves abusos y tratos inhumanos”, apunta Estrella Galán, secretaria general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

Galán advierte de que España debe estar preparada para un mayor incremento de llegadas, ya que la tendencia al alza “es estructural y podría triplicarse en los próximos años”. Además critica las políticas de gestión migratoria de la UE, que "empujan hacia nuevas rutas más peligrosas" a miles de personas "que reúnen las condiciones para ser solicitante de asilo". "Pese a lo que diga el ministro, solicitar asilo en las oficinas de Ceuta y Melilla es imposible. Les obligan a cruzar en patera si quieren hacerlo", lamenta.

Crisis, pobreza y represión en el norte de Marruecos

Sin embargo, para Helena Maleno, investigadora y experta en migraciones de la ONG Caminando Fronteras, aún no puede decirse que el bloqueo en Libia esté propiciando un desvío hacia Marruecos, “al menos de momento”. Según apunta, las cifras de personas subsaharianas que llegan a España se están manteniendo estables y no son migrantes que hayan llegado a Marruecos desde Libia.

“Desde principios de año ha habido un repunte de marroquíes que se han lanzado a cruzar el Estrecho”

“Desde principios de año ha habido un repunte de marroquíes que se han lanzado a cruzar el Estrecho”, explica. Sobre todo jóvenes e incluso adolescentes. Un éxodo que achaca a la falta de oportunidades en su país de origen unido a un clima represivo por parte de Marruecos durante el último año para sofocar las protestas sociales de la región de Rif. “La situación es muy parecida a la de hace 15 años. La clases populares marroquíes se están empobreciendo, están aumentando los precios pero no los salarios y en muchas zonas hay un paro muy alto, como en el Rif”, destaca. Las protestas se han mantenido durante casi un año y han dejado más de 300 jóvenes activistas detenidos, muchos condenados y otros aún a la espera de juicio. “Muchos jóvenes están escapando en patera porque están perseguidos en su país después de participar en las manifestaciones”, afirma.

Manifestantes encapuchados lanzan piedras a la Policía antidisturbios durante la multitudinaria protesta en Alhucemas, Marruecos, el pasado 20 de julio.- REUTERS

Coincide con ella Ana Rosado, de la APDHA. “El número de menores que están llegando a Andalucía ha desbordado a las autoridades. En verano tuvieron que alojar en campings a 60 porque los centros de acogida de menores estaban llenos”, explica. Casi 3.000 de los migrantes atendidos por Cruz Roja en lo que va de año eran menores.

Permisividad de Marruecos

Esta investigadora señala que, debido a la inestabilidad en el Rif, es posible que Marruecos haya destinado a esa zona recursos policiales que antes vigilaban las fronteras. Aunque recuerda que la presión migratoria, bien por el mar o bien por las vallas de Ceuta y Melilla, es “la medida de presión que Marruecos utiliza” cuando alguna decisión política le perjudica. El papel del reino alauí tanto en materia de inmigración como de terrorismo es “clave” para España, según el Ministerio del Interior, y Mohamed VI es plenamente consciente.

Por ejemplo, ilustra Rosado el pasado diciembre el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dejó fuera del acuerdo comercial UE-Marruecos productos y explotaciones de la región del Sáhara Occidental, lo que conllevó una enérgica protesta. Desde entonces, las llegadas de pateras se han disparado. “Ha pasado otras veces cuando ha habido problemas con acuerdos pesqueros”, insite.

Más llegadas desde Argelia

Por último, Maleno habla de un aumento de pateras salidas desde Argelia, que empezó el pasado año y que ha ido creciendo poco a poco. “No tenemos demasiados datos sobre la situación en ese país, pero algunos testimonios hablan también de clima represivo”, subraya. Prueba de este flujo, dice Maleno, son las llegadas a Baleares, principal destino de esta ruta. Ya han llegado a las islas 22 embarcaciones de estas características en lo que va de año, mientras que en 2016 sólo llegaron tres. Las mismas que en 2015.