Este artículo se publicó hace 17 años.
La acrilamida en alimentos no está asociada al cáncer de mama
Un nuevo estudio sugiere queuna sustancia química potencialmente cancerígena presente enalgunos alimentos ricos en carbohidratos no elevaría el riesgode desarrollar tumores mamarios.
La sustancia, llamada acrilamida, ganó notoriedad hacevarios años cuando los investigadores descubrieron que elposible cancerígeno está concentrado en altos niveles enalgunos "snacks", como las papas fritas y las galletassaladas.
Otras fuentes son algunas galletas dulces, las papasdulces, la manteca de maní, las patas de pollo fritas, el jugode ciruela en botella y las aceitunas negras.
La acrilamida se formaría cuando ciertos alimentos ricos encarbohidratos se cocinan a altas temperaturas, como alfreírlos, hornearlos o asarlos.
Sigue siendo tema de debate si la dieta típica de lapoblación contiene suficiente cantidad de acrilamida como paraprovocar cáncer. Varios estudios no identificaron unaasociación entre el consumo de acrilamida y el riesgo decáncer, pero otros sí la detectaron.
Un equipo de investigadores daneses identificó en 450mujeres de mediana edad y mayores una relación significativaentre la acrilamida y el riesgo de desarrollar cáncer de mamareceptor de estrógeno positivo.
En el último estudio realizado, publicado en AmericanJournal of Epidemiology, los autores no hallaron una relaciónentre el consumo de acrilamida de largo plazo y el riesgo decáncer de pecho.
Los resultados sugieren que la acrilamida en los alimentosno promueve la aparición del cáncer de mama, por lo menosdentro de las cantidades consumidas por las participantes delestudio, explicó el equipo dirigido por la doctora Susanna C.Larsson, del Instituto Karolinska, en Estocolmo.
El estudio incluyó a 61.433 mujeres nacidas antes de 1949sin cáncer al inicio del estudio. En ese momento y 10 añosdespués, las mujeres respondieron cuestionarios sobre lafrecuencia de consumo de ciertos alimentos.
EL equipo usó esos datos para estimar el consumo total deacrilamida.
Durante el estudio, se les diagnosticó cáncer mamario a2.952 mujeres. El equipo halló que aquellas que más acrilamidaconsumían no eran más propensas a desarrollar la enfermedad quelas mujeres que menos cantidad del compuesto consumían.
"Estos resultados obtenidos en mujeres suecas no respaldanla hipótesis de que el consumo alimentario de acrilamida estépositivamente asociado con el riesgo de cáncer de mama, por lomenos no dentro de las cantidades de acrilamida que consumíaesa población", concluyó el equipo.
Pero los autores señalaron también que la ingesta deacrilamida era bastante baja entre las participantes. De modoque se desconoce si los nuevos resultados son aplicables aotros grupos de mujeres.
FUENTE: American Journal of Epidemiology, 1 de febrero del2009
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