Público
Público

Al grito de Messi, sí, sí, sí

Messi lleva al Barça en volandas hacia la final de Madrid con un hat-trick, el cuarto de la temporada

ENRIQUE MARÍN

El Barça debió cerrar la eliminatoria tras su exhibición en el Emirates, pero los azulgrana se apiadaron del Arsenal y dejaron a los gunners con vida para que Messi les rematara en el Camp Nou. Si en Londres el 10 estuvo agazapado y al servicio del lucimiento colectivo, el argentino acaparó todo el protagonismo. Bastó que el Arsenal amagara con incomodar la noche a los azulgrana con un gol de Bendtner para que Messi cogiera el balón e iniciara él solito la remontada. Tres goles en veinte minutos y un cuarto para superar sus tres ‘hat-trick' de la temporada. Ahí es nada.

Sin Puyol, Piqué y Chygrynskyi, Guardiola tuvo que recurrir a Márquez y Milito en el eje de la zaga, mientras que Bojan ocupó la vacante de Ibra y Pedro volvió a dejar a Henry en el banquillo. Aunque para bajas las del Arsenal. Sin Cesc, Van Persie, Arshavin, Gallas, Song, Ramsey, Campbell, Gibbs... Demasiadas ausencias. Demasiada ventaja.

Como en el ajedrez las casillas centrales del tablero, para Barça y Arsenal el centro de discusión lo volvió a acaparar el balón. Wenger planteó el partido tal y como había anunciado. Intentando estrecharle el campo al Barça, acumulando muchos jugadores en la zona de creación. Los ingleses dejaban salir a los centrales, pero vigilaban de cerca a Xavi y tapaban las líneas de pase. Incapaz de discutirle la posesión al Barça, el Arsenal pronto se refugió en la presión y la salida rápida en cuanto interceptaban un balón. Así llegó el gol de Bendtner, a quien Valdés pudo detener una vez, pero no en la segunda.

Messi necesitó apenas tres minutos para encontrar una cabina y enfundarse el traje de superhéroe. El argentino se sacó de la nada, y sin apenas espacio para engatillar, un zurdazo que restableció el orden. Messi empezaba a brillar, algo que, siendo bueno para el Barça, no siempre es un buen síntoma para el equipo de Guardiola. De hecho el Arsenal había logrado llevar el partido donde más le interesaba. Con tráfico denso y un peaje cuyas barreras sólo Messi parecía capacitado a saltarse. Y así fue.

En vista de que Xavi no podía maniobrar con comodidad, el 10 asumió su papel e inició una jugada que él mismo se encargó de rematar a pase de Pedro. Insaciable, Messi no desaprovechó una asistencia de Keita (¡con la cabeza!) para poner el turbo hacia la portería de Almunia y batirle con un toque que sólo está a la altura de los elegidos. El tercer gol de Messi desató la euforia en las gradas, que desenfundó el "¡sí, sí, sí, nos vamos a Madrid!". Eso sí, lo hizo tímidamente, quizás porque en la memoria de los aficionados estaba aún demasiado reciente lo acontecido en Londres, donde el Arsenal ya fue capaz de remontar los dos goles de Ibrahimovic.

Pese a que, consciente o inconscientemente, el Barça empezó a reservar su mejor fútbol para el clásico del sábado, los ingleses nunca dieron la sensación de poder darle la vuelta al partido y, por extensión, a la eliminatoria. Tal vez por la suma de ambos condicionantes, el ritmo y la intensidad del juego bajó considerablemente en la segunda parte. Sólo en cuarto gol de Messi, con el partido a punto de finalizar, volvió a poner al Camp Nou en pie, que, ahora sí, coreó con ganas el "Messi sí, sí, sí".

El Barça está ya a un sólo escalón de la final del Bernabéu, aunque en él le aguarda el Inter de Mourinho. Un rival incómodo y, sobre todo, un técnico que a buen seguro no planteará una batalla como la del Arsenal, sino un auténtica guerra de guerrillas. Los de Guardiola son mejor equipo y en caso de duda siempre tienen a Messi como factor determinante.

Barcelona (4): Valdés; Alves, Márquez, Milito, Abidal (Maxwell, m. 53); Xavi, Sergio Busquets, Keita; Messi, Bojan (Yayá Touré, m. 56) y Pedro (Iniesta, m. 86).

Arsenal (1): Almunia; Sagna, Vermaelen, Silvestre (Eboué, m. 63), Clichy; Edmilson, Nasri, Diaby; Walcott, Bendtner y Rosicky (Eduardo, m.72).

Goles: 0-1. M. 18. Diaby roba en posible falta, lanza a Walcott y éste cede a Bendtner, quien no puede batir a Valdés en su primer intento, pero sí en el segundo. 1-1. M. 21. Messi recoge un rechace de Silvestre y marca de tiro duro y ajustado. 2-1. M. 37. Messi culmina, tras una asistencia de Pedro, una jugada iniciada por él. 3-1. M. 42. Messi, a pase de cabeza de Keita, se va solo y levanta el balón ante la salida de Almunia. 4-1. M. 88. Messi, en jugada personal.

Árbitro: Stark (Alemania). Tarjeta amarilla a Edmilson, Rosicky y Eboué. Camp Nou: 93.330 espectadores.

Más noticias de Política y Sociedad