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Ambiente influiría en trastornos conductuales de inmigrantes

Reuters

Por Genevra Pittman

Un estudio sobremexicanos y estadounidenses de origen mexicano revela que elambiente influye en los problemas de conducta de los hijos y losnietos de inmigrantes, como así también en la familia que quedaen el país de origen.

Investigaciones sobre gemelos habían sugerido que lostrastornos conductuales, desde el hurto en tiendas y elausentismo escolar hasta la violencia contra animales ypersonas, tienen un sólido componente hereditario.

Como alternativa, el nuevo estudio incluyó familias deinmigrantes para determinar la influencia del ambiente en esasmalas conductas. Para los autores, la muestra es representativade varias generaciones dentro de una familia.

"No se trata de una población que se caracteriza por un altonivel de trastornos conductuales", aclaró Joshua Breslau, alhablar sobre los hijos de inmigrantes mexicanos nacionalizados onacidos en Estados Unidos.

"Aun en los casos con trastornos más graves (detectados enel estudio), la incidencia sigue sido similar al resto de lapoblación estadounidense", agregó el coautor del estudio eintegrante de la División Salud de RAND Corporation, enPittsburgh.

En Archives of General Psychiatry, el equipo escribe que lagenética influiría en parte en el trastorno de conducta, aunqueestudios previos habían apuntado también al ambiente de crianza,incluido el hogar y la escuela.

El equipo revisó varias encuestas a mexicanos residentes enMéxico, inmigrantes mexicanos nacionalizados, hijos y nietos deinmigrantes residentes de Estados Unidos. Todos eran adultos yrespondieron sobre si habían tenido algún trastorno conductualen la niñez.

Los autores observaron un patrón conductual individual y enla cantidad de personas en cada generación de inmigrantes conalgún trastorno diagnosticado en la niñez o la adolescencia.

Menos del 2 por ciento de los mexicanos criados en Méxicocon familiares que habían migrado a Estados Unidos o inmigrantesadultos que luego regresaron a México habían tenido algúntrastorno conductual, comparado con el 7 por ciento de los hijosestadounidenses de padres mexicanos o de adultos que habíanmigrado a Estados Unidos cuando eran niños.

En las últimas generaciones de inmigrantes, el 12 por cientode los hijos estadounidenses de padres mexicanos y con el padreo la madre nacidos en Estados Unidos había tenido un trastornoconductual en la niñez.

Esto entre unas 1.800 personas de los tres gruposentrevistados combinados.

En las generaciones de inmigrantes, el equipo observó unamayor variación en las conductas no violentas o agresivasasociadas con los trastornos de conducta, como violación de lasnormas o robo, que en la pelea física y la confrontación.

"En este momento, vemos ese patrón, pero tenemos quecomprender mejor lo que está sucediendo", dijo Breslau.

En los inmigrantes ya se había identificado un "efectosaludable" porque suelen estar más sanos que la poblaciónoriginal, aunque con el tiempo se van pareciendo cada vez más.

Breslau dijo que en su estudio se observó el mismo patróncon las tasas de trastornos conductuales en las últimasgeneraciones de inmigrantes en Estados Unidos.

"Está aceptado que el ambiente se combina con la genéticapara influir en la aparición de la conducta antisocial", indicóBenjamin Lahey, de la University of Chicago y que no participódel estudio. "No creo que haya dudas sobre la conclusión", dijoa Reuters Health.

En cualquier estudio "cuasi experimental", explicó, losinvestigadores no pueden controlar todas las diferenciasprobables entre los grupos, que en este caso son lasgeneraciones de inmigrantes, que podrían influir en losresultados.

Con todo, Lahey elogió el trabajo de los autores y dijo queal combinar los resultados con estudios previos, lainvestigación se vuelve convincente y abre nuevas puertas paramás análisis.

FUENTE: Archives of General Psychiatry, online 5 dediciembre del 2011

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