Público
Público

Los ayatolás alientan la represión contra los manifestantes

Un clérigo del régimen iraní pide "un castigo sin piedad" para los opositores

EFE

El sector más conservador del régimen iraní endureció este viernes su tono contra la oposición, horas antes de que el Consejo de Guardianes optara por una solución de consenso y decidiera crear una comisión para investigar la polémica reelección del presidente, Mahmud Ahmadineyad.

"En presencia de la comisión, se recontará un 10% de las urnas y sus conclusiones se harán públicas", explicó el portavoz del Consejo, Abbas Ali Kadkhodai. Es la segunda vez que el régimen ofrece un recuento aleatorio y parcial.

"Las investigaciones realizadas durante los últimos diez días revelan que sólo existen irregularidades menores, habituales en toda votación, pero nada realmente grave que afecte a la Presidencia", agregó en declaraciones divulgadas por la agencia estatal Irna.

Horas antes y desde la principal tribuna política del país, el imán del sermón del viernes, Ahmad Jatamí, había pedido un castigo ejemplarizante para "aquellos que han liderado los disturbios" que sacuden Irán desde la polémicareelección.

"Quienes han liderado las protestas deben ser acusados de mohareb [los que atacan a Dios]", advirtió el ayatoleslam (clérigo de rango menor) Ahmad Jatamí, uno de los más cercanos al líder supremo de la revolución, el ayatolá Ali Jamenei. Bajo la ley islámica, el delito de mohareb puede ser castigado con la pena de muerte.

"El Poder Judicial debe castigarlos de forma contundente y sin piedad para que todo el mundo aprenda la lección", subrayó el clérigo, miembro de la Asamblea de Expertos, órgano que elige al líder supremo. "Las elecciones fueron épicas. Fueron una muestra de la autoridad y la grandeza del sistema de la República Islámica de Irán", afirmó.

El presidente de EEUU, Barack Obama, dijo este viernes que el diálogo directo de su país con Irán "se verá afectado" por la represión de las protestas, al tiempo que elogió la valentía de los manifestantes liderados por el candidato opositor Mir Hosein Musaví.

Obama dijo que continuarán los contactos multilaterales con Irán, pero que el diálogo directo ofrecido por su Gobierno "se verá afectado por los acontecimientos de esta semana". "Un gobierno que trata a sus ciudadanos con medidas implacables y violencia y que no puede lidiar con protestas pacíficas no respeta normas universales", denunció.

Por su parte, Merkel señaló que los iraníes "tienen el derecho a que se cuenten sus votos", al tiempo que recalcó que "se debe detener su programa nuclear".

Ahmadineyad, había exigido a Obama "que deje de interferir (en los asuntos de Irán) y que se disculpe", pero el mandatario estadounidense respondió que no toma en serio esa demanda.

El presidente de EEUU recomendó a Ahmadineyad que "mire a las familias de las personas que han sufrido palizas, de quienes han sido disparadas o detenidas" por participar en las mani-festaciones.

Más noticias de Política y Sociedad