Los socios del Gobierno cierran filas tras el envío de una fragata a Chipre porque lo ven compatible con el 'No a la guerra'
Desde Moncloa se afanan en aclarar que es un movimiento en coordinación con los socios europeos y en clave exclusivamente defensiva.
En Sumar comparten la decisión y creen que la posición pacifista del PSOE está influida por el trabajo conjunto en el Consejo de Ministros.
Podemos critica el envío de la 'Cristóbal Colón' al Mediterráneo: "Es participar en una guerra ilegal"

Madrid--Actualizado a
El No a la guerra proclamado este miércoles por Pedro Sánchez no está exento de contradicciones. En tan solo 24 horas, Moncloa ha tenido que desmentir a la Casa Blanca, tras la afirmación de su portavoz de que el ejército español cooperaba con el estadounidense, y asumir las críticas por enviar una fragata a Chipre. El No a la guerra defendido por el Gobierno es un lema que cohesiona a la ciudadanía progresista española, pero que puede sonar fuera de la realpolitik en un mundo en el que los conflictos bélicos se suceden de sur a norte y de este a oeste. De Ucrania a Palestina.
La fragata española Cristóbal Colón zarpa desde el Mar Báltico hacia el Mediterráneo acompañando a al portaviones francés Charles de Gaulle, a cuyo grupo naval se incorporó el pasado 3 de marzo para realizar "labores de escolta, protección y adiestramiento", según fuentes del Ministerio de Defensa. Se prevé que el conjunto de embarcaciones llegue a las costas de Creta en torno al 10 de marzo. Además, el buque español de aprovisionamiento Cantabria saldrá a para suministrar combustible y prestar apoyo logístico durante el tránsito del grupo naval por el Golfo de Cádiz.
El Ministerio que dirige Margarita Robles asegura que la misión de la Cristóbal Colón en el Mediterráneo será "ofrecer protección y defensa aérea, complementando de esta forma las capacidades de nuestra batería Patriot desplegada en Turquía". "También estará lista para prestar apoyo a cualquier evacuación de personal civil que pudiera resultar afectado por el conflicto", añaden. De esta manera, aseguran que "España muestra su compromiso con la defensa de la Unión Europea y su frontera oriental".
En subrayar este punto se esmera todo el Gobierno de coalición ante las críticas que le llegan desde la derecha y la izquierda por el envío de la embarcación militar hacia la zona en conflicto. "La lógica hace que Europa reposicione sus unidades defensivas allí donde cree que puede necesitarlas más", relatan desde Moncloa a Público, que prosiguen: "En ese marco, el Charles de Gaulle se mueve a Chipre, son aguas europeas, y se envían elementos de defensa de la UE".
"Desgraciadamente, no existe un ejército europeo", argumentan desde Moncloa para después explicar que la fragata es francesa, depende del ejército francés, y que es la que esta solicita a los barcos que le dan apoyo que se lo sigan dando en el nuevo destino. "Todo en el marco del derecho internacional y de la defensa de las fronteras europeas, es una operación coordinada", aseguran estas fuentes, que se esmeran en subrayar que no es una operación militar en la guerra de Oriente Medio, sino efectivos para defender la frontera de Europa ante cualquier agresión. "Somos un socio fiable", reiteran desde el entorno del presidente del Gobierno.
Sumar cierra filas
De una manera muy parecida se expresaba Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo. La máxima autoridad en el Gobierno de coalición de Sumar compartía diagnóstico con el ala socialista. De hecho, aseguraba que los cinco ministerios de su coalición estaban informados del movimiento de la Cristóbal Colón, antes de avalarlo ante la prensa: "Es un movimiento estrictamente defensivo y en el marco de la UE".
Fuentes de Sumar en el Gobierno enmarcan la postura pacifista del PSOE y confrontativa con Donald Trump en un trabajo conjunto de ambas patas del Ejecutivo. Tras más de dos años de ejercicio compartido en el seno del Consejo de Ministros, en los cuales la política internacional ha sido protagonista, consideran que el PSOE ha ido asumiendo sus posiciones en cuestiones como la paz o la contundencia contra el genocidio de Israel en Palestina.
También explican que, hasta el momento, en lo relativo a la crisis de Oriente Medio, la comunicación entre el ala socialista y la de Sumar está siendo fluida. Y que las conversaciones entre los gabinetes está a la orden del día. Desde el ministerio de Díaz, además, están modulando la construcción de un nuevo "escudo social", en coordinación con los agentes sociales, por si la economía se viera afectada por la guerra. Congelación de los alquileres, control de los precios energéticos, simulación de la excepción ibérica, recuperación del bono energético, prohibición de los desahucios... Sumar presiona para incorporar una respuesta social si llegara una nueva crisis económica.
También Sira Rego, ministra de Infancia y Juventud e integrante de Izquierda Unida, formación política que tiene en su génesis el No a la guerra y la oposición a la OTAN, reafirmaba este jueves que la posición de España es no apoyar "de ninguna manera" una acción militar ilegal y se mostraba "orgullosa" de haber impedido que "aviones militares estadounidenses salieran de suelo español para participar en esta agresión imperialista". El líder de su formación, Antonio Maíllo, también avalaba la nueva labor de la Cristóbal Colón al considerarla como "un elemento de disuasión y defensa de un país de la UE en el marco de defensa europeo". "No tenemos ningún problema", considera, añadiendo: "Lo que no puede hacer es ir a defender a las bases norteamericanas de las que están provocando la guerra".
"Hoy España sale en las noticias internacionales por defender la legalidad y por ser un referente del No a la guerra", celebraba la ministra de Sanidad, Mónica García, en redes sociales, como forma de respuesta a las acusaciones del presidente estadounidense sobre España, país al que tachó de "perdedor". "España no está para ser servil ante ningún país extranjero", añadía García. Desde Comuns, también apoyan el envío de la Cristóbal Colón al Mediterráneo: " Se trata de una respuesta a la obligación de defensa mutua entre países miembros de la UE, España responde ante sus aliados cuando hace falta". "Por supuesto, es un movimiento solo defensivo, en ningún caso agresivo, y hay que tener en cuenta que Chipre no es miembro de la OTAN", añaden.
"Es participar en una guerra ilegal"
La postura de Podemos, por su parte, ha sido contraria al envío de la fragata. "La participación española a través del envío de tropas, a través del envío de fragatas como esta, que es una de nuestras fragatas con una tecnología más avanzada, es participar de una guerra ilegal que no ha decidido nadie, que la ha decidido única y exclusivamente Donald Trump y Netanyahu", valoraba Ione Belarra, secretaria general de la formación morada.
"Poco duró la dignidad no intervencionista de Pedro Sánchez" ironizaba, por su parte, Néstor Rego, portavoz del BNG en el Congreso. Tanto Podemos como el BNG han criticado el envío de la fragata y han reclamado la salida de España de la OTAN y el cierre de las bases de Rota y Morón, algo que también reclama IU.

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