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La bolsa y la prima cierran su semana más negra

El Ibex-35 se queda a punto de perder los 6.000 puntos, su peor nivel desde agosto de 2011. La prima, en su nivel más alto desde la entrada del euro (536 puntos)

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Punto y final a la peor semana en años tanto para el mercado bursátil como para el mercado de deuda. La bolsa española ha cerrado su sesión este viernes moderando ligeramente las caídas que estaba sufriendo durante todo el día.

Sin embargo, cierra la peor semana desde el comienzo de agosto de 2011, la conocida por el batacazo que sufrieron tanto la bolsa como la prima de riesgo. Precisamente, la prima también zanja su peor semana desde la entrada del euro al finalizar su sesión en los 536 puntos básicos, los mismos que ayer.

Este viernes, el Ibex-35 ha bajado el 0,41% y ha registrado otro mínimo anual al cierre a punto de perder la cota de los 6.000 puntos (en concreto se ha quedado en los 6.065), perjudicada por el aumento del paro en los Estados Unidos y la desaceleración de la actividad industrial en las mayores economías del mundo.

El principal índice del mercado español, el Ibex-35 ha caído 24,80 puntos, el 0,4%, hasta 6.065 puntos, precio de abril de 2003. Esta semana baja el 7,31%, en tanto que este año acumula unas pérdidas del 29,2 por ciento.  Nuevamente Bankia ha sido el valor que más ha lastrado al selectivo durante estos cinco sufridos días de negocio.

En Europa, destacó la caída del 3,42% de Fráncfort, mientras que el índice Euro Stoxx 50 cayó el 2,37%; París, el 2,21%; Londres, el 1,14%, y Milán, el 1,04%.

La bolsa española comenzaba la jornada con ganancias moderadas y superaba el nivel de 6.100 puntos mientras las plazas europeas registraban pérdidas, sin embargo liquidó sus ganancias a medida que se conocían los datos sobre el descenso de la actividad industrial en mayo en la zona euro.

Durante un par de horas se mantenían las pérdidas, mientras se conocía el aumento del desempleo en la zona euro. Antes del dato de empleo estadounidense se conocía el déficit cero de las autonomías en el primer trimestre y la bolsa estaba sobre 6.100 puntos.

El mercado nacional perdía el nivel de 6.000 puntos a media hora del cierre con una caída del 1,5 por ciento, pero rebotaba sobre esa cota y, con el avance de la mayoría de los grandes valores, reducía su descenso, aunque concluía con un nuevo mínimo anual, el quinto consecutivo.

Por su parte, el diferencial entre el bono español a diez años y los bund alemanes también ha logrado contener parte de la escalada sin freno que había mantenido durante toda la jornada, en la que ha llegado a marcar un nuevo máximo absoluto intradía en 547,9 puntos básicos, doce más que al cierre de ayer. Finalmente ha cerrado en 536 puntos, igualando la marca del jueves, por lo que superaba por quinto día consecutivo los 500 puntos básicos.

Parte de este repunte se debe al desplome de la rentabilidad de los bonos alemanes, que funcionan como referencia y que marcaban al cierre de hoy el 1,17 % de rentabilidad, un nuevo mínimo histórico.

La rentabilidad de la deuda española a diez años, por su parte, bajaba al 6,53% -tres centésimas menos que ayer- mientras persisten las dudas sobre el sector financiero español y a pesar de los continuos intentos del Gobierno por calmar la situación. 

La desconfianza hacia España se dejaba sentir también en el mercado de seguros, donde los títulos para protegerse ante un posible impago de España se han disparado a su máximo histórico. Con el euro por debajo de los 1,24 dólares, la prima de riesgo italiana se ha reducido hasta los 457 puntos básicos y la portuguesa, hasta los 1.079, mientras que irlandesa ha repuntado a 628 puntos.  

De nada han servido pues ni el viaje que ha realizado a Washington la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ni el mensaje lanzado por el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, tras el Consejo de Ministros.

Las dudas y el nerviosismo acerca del sector financiero español persisten, sobre todo después de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, descartara que la entidad vaya a intervenir en la recapitalización de Bankia y criticara la gestión de este asunto.

Tampoco han supuesto el más mínimo bálsamo ni el apoyo explicíto de Merkel a las reformas del Gobierno español, ni el mensaje de tranquilidad de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, negando ayer que España haya pedido ayuda al FMI.