Este artículo se publicó hace 15 años.
Combinar antibióticos con antihipertensivos puede ser riesgoso
Por Amy Norton
Los adultos mayores que tomanantihipertensivos que bloquean los canales de calcio podríansufrir descensos peligrosos de la presión si reciben ciertosantibióticos.
Un equipo halló que en esos pacientes, que debían tomarademás los antibióticos eritromicina (E-Mycin u otras marcas) oclaritromicina (Biaxin), aumentaba el riesgo de necesitarinternación por un descenso peligroso de los valores de lapresión.
Un tercer antibiótico de la misma clase, la azitromicina(Zithromax), no estuvo asociado con ese resultado. Para losinvestigadores, debería ser el de primera elección para lospacientes tratados con antagonistas de los canales de calcio.
Los tres antibióticos son lo que se conoce como macrólidos,la clase más recetada en el mundo. Sólo en Estados Unidos, enel 2008 se vendieron más de 66 millones de recetas.
Los antagonistas de los canales de calcio son uno de losmedicamentos de uso prolongado más recetados. Incluyen fármacoscomo amlodipina (Norvasc), felodipina (Plendil), nifedipina(Procardia, Adalat) y diltiazem (Cardizem, Dilacor, Tiazac).
"No es improbable que un paciente use un antagonista de loscanales de calcio y un macrólido al mismo tiempo", dijo eldoctor David M. Juurlink, del Instituto de Ciencias ClínicasEvaluativas de Toronto, y autor principal del estudio publicadoen Canadian Medical Association Journal.
Juurlink explicó que la eritromicina y la claritromicinainhiben una enzima vital para la metabolización de losantagonistas de los canales de calcio. Eso hace que aumentensúbitamente los niveles del antagonista en sangre y la presióndescienda bruscamente.
En cambio, la azitromicina no bloquea esa enzima.
El equipo de Juurlink analizó las historias clínicas de másde 999.000 habitantes de Ontario mayores de 66 años, que habíantomado un antagonista de los canales de calcio entre 1994 y el2009.
En ese período, 7.100 fueron hospitalizados por un descensopeligroso de la presión; 131 de ellos habían tomado unantibiótico macrólido la semana previa a la internación.
Los autores observaron que el uso de la eritromicina habíasextuplicado el riesgo de necesitar internación por bajapresión, mientras que la claritromicina lo habíacuadruplicado.
El diseño del estudio impidió que Juurlink pudiera aportaruna cifra precisa del riesgo absoluto de desarrollarhipotensión grave por la combinación farmacológica, pero dijoque era "probablemente muy bajo".
Aun así, agregó que es un riesgo evitable. "Los médicosdeberían tomar consciencia y de que existen alternativas. Sideben recetar un macrólido a un paciente que toma unantagonista de los canales de calcio, lo más sensato es indicarazitromicina", expresó.
En cuanto a otras clases de antihipertensivos, como losinhibidores de la ECA y los betabloqueantes, el autor indicóque no serían sensibles a los efectos de los dos antibióticos.
El estudio se concentró en los adultos mayores porque sonlos más vulnerables a las consecuencias de la hipotensión:pueden marearse lo suficiente como para caerse y fracturarse lacadera o, en los casos más graves, sufrir un shock por la faltade irrigación adecuada de sangre y oxígeno y el dañopotencialmente fatal de algunos órganos.
"Los más jóvenes toleran mejor la hipotensión", dijoJuurlink, pero opinó que la azitromicina es la mejor eleccióntambién para los jóvenes usuarios de antagonistas de loscanales de calcio.
FUENTE: CMAJ, online 17 de enero del 2011
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